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Cáncer digestivo 

Los cánceres digestivos o gastrointestinales afectan el sistema digestivo y son una de las formas más comunes de cáncer. También pueden ser de los más mortales. El cáncer de colon, por ejemplo, es el tercer cáncer más común en hombres y mujeres y la segunda causa principal de muerte por cáncer en los Estados Unidos.

Aunque el cáncer gastrointestinal puede ser grave, la detección y el diagnóstico precoz pueden desempeñar un papel importante en los resultados del tratamiento.

Cáncer ColorrectalColorectal Cancer

Cáncer colorectal

¿Qué es el cáncer colorrectal?

El cáncer colorrectal son células malignas que se encuentran en el colon o en el recto. El colon y el recto forman parte del intestino grueso, que a su vez es parte del sistema digestivo. Como el cáncer de colon y el cáncer rectal tienen muchas características en común, algunas veces nos referimos a ellos de forma conjunta como "cáncer colorrectal". Los tumores cancerosos que se encuentran en el colon o en el recto también pueden propagarse a otras partes del cuerpo.

Sin contar el cáncer de piel, el cáncer colorrectal es el tercer cáncer más común tanto en hombres como en mujeres. Según la Sociedad Estadounidense del Cáncer (American Cancer Society), se producen 140.000 casos y 50.000 muertes por cáncer colorrectal por año. La cantidad de muertes por cáncer colorrectal ha disminuido, lo que se atribuye a la mayor cantidad de evaluaciones y extirpaciones de pólipos, y a los avances en el tratamiento del cáncer. 

¿Cuáles son los diferentes tipos de cáncer colorrectal?

El 95 por ciento de los cánceres en el colon y el recto son un tipo de cáncer conocido como "adenocarcinoma", que en general es a lo que se refiere el término cáncer colorrectal. En esta sección nos concentramos en este tipo. Existen otros tipos de cáncer que pueden encontrarse en el colon y en el recto, pero son poco comunes.

Esta es una descripción general de los tipos de cáncer en el colon y el recto:

  • Adenocarcinoma. Los adenocarcinomas son tumores que comienzan en el revestimiento de los órganos internos. “Adeno” significa glándula. Estos tumores se inician en células con propiedades glandulares, o células que producen secreción. Se pueden formar en varios órganos diferentes, como el pulmón o el seno. En el cáncer colorrectal, los tumores precoces comienzan como pólipos adenomatosos pequeños que siguen creciendo y pueden convertirse en tumores malignos. La mayoría de los cánceres colorrectales son adenocarcinomas.

  • Tumores del estroma gastrointestinal (GIST, por sus siglas en inglés). Son tumores que se inician en células especializadas de las paredes del tracto digestivo llamadas "células intersticiales de Cajal". Estos tumores pueden encontrarse en cualquier parte del tracto digestivo, si bien es raro que se presenten en el colon. Pueden ser benignos (no cancerosos) al principio, pero muchos luego se convierten en cancerosos. Cuando sucede esto, se conocen como "sarcomas". El tratamiento convencional para un tumor que no se ha propagado es la cirugía.

  • Linfoma. El linfoma es un cáncer que normalmente comienza en un ganglio linfático, que es parte del sistema inmunológico. Sin embargo, también puede comenzar en el colon, recto u otros órganos.

  • Carcinoides. Los carcinoides son tumores provocados por células especiales productoras de hormonas presentes en el intestino. En general, al principio no provocan síntomas. El tratamiento convencional es la cirugía.

  • Sarcoma. Tumores que nacen en los vasos sanguíneos, músculos o tejido conectivo del colon y la pared del recto.  

¿Cuáles son los síntomas del cáncer colorrectal?

A continuación se enumeran los síntomas más comunes del cáncer colorrectal. No obstante, cada persona puede experimentarlos de forma diferente.

Las personas que presentan cualquiera de los siguientes síntomas deben consultar a su médico, especialmente si son personas mayores de 50 años o tienen antecedentes familiares o personales de la enfermedad:

  • Cambio en los hábitos intestinales, como por ejemplo diarrea, estreñimiento o estrechamiento de las heces que dura muchos días

  • Sangrado rectal, heces oscuras o presencia de sangre en las heces

  • Calambres o dolor abdominal persistentes

  • Disminución del apetito

  • Vómitos

  • Pérdida de peso involuntaria

  • Debilidad y fatiga

  • Sensación de necesidad de deposición que no se alivia al hacerlo 

Los síntomas del cáncer colorrectal pueden parecerse a los de otras enfermedades, tales como infecciones, hemorroides y enfermedad intestinal inflamatoria. También es posible padecer cáncer de colon y no tener ningún síntoma. Siempre consulte a su médico para obtener un diagnóstico.

¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer colorrectal?

Los factores de riesgo pueden incluir los siguientes:

  • Edad. La mayoría de las personas que tienen cáncer colorrectal son mayores de 50 años; sin embargo, esta enfermedad puede desarrollarse a cualquier edad.

  • Raza y etnia. Los afroamericanos tienen el riesgo más alto de padecer cáncer colorrectal de todos los grupos raciales de Estados Unidos. Los judíos de ascendencia de Europa del Este (judíos Asquenazi) tienen el riesgo de cáncer colorrectal más alto que cualquier grupo étnico del mundo.  

  • Dieta. El cáncer colorrectal a menudo está asociado con una dieta abundante en carnes rojas y procesadas.

  • Antecedentes personales de pólipos colorrectales. Los crecimientos benignos en la pared del colon o del recto son comunes en personas mayores de 50, y podrían provocar cáncer colorrectal.

  • Antecedentes personales de cáncer colorrectal. Las personas que han tenido cáncer colorrectal corren un mayor riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.

  • Antecedentes familiares. Las personas con antecedentes familiares importantes de cáncer colorrectal o pólipos en un familiar de primer grado (en especial un progenitor o hermano menor de 45 años, o en dos familiares de primer grado de cualquier edad), corren mayor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.

  • Colitis ulcerativa y enfermedad de Crohn. Las personas con una inflamación del revestimiento del colon corren un riesgo mayor de desarrollar cáncer colorrectal.

  • Síndromes heredados, como la poliposis adenomatosa familiar o cáncer de colon no poliposo hereditario (o "síndrome de Lynch") 

  • Obesidad

  • Inactividad física

  • Alto consumo de alcohol

  • Diabetes de tipo 2

  • Fumar

¿Qué provoca el cáncer colorrectal?

Se desconoce la causa exacta de la mayoría de los cánceres colorrectales, pero los factores de riesgo conocidos mencionados anteriormente son las causas más probables. Un pequeño porcentaje de cánceres colorrectales son causados por mutaciones genéticas heredadas. Se recomienda que las personas que tienen antecedentes familiares de cáncer colorrectal se sometan a exámenes genéticos. La Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society) sugiere que cualquier persona que se someta a tales exámenes tenga acceso a un médico o genetista capacitado para explicar el significado de los resultados de los mismos.

Prevención del cáncer colorrectal

Si bien la causa exacta del cáncer colorrectal se desconoce, es posible prevenir muchos cánceres de colon mediante lo siguiente:

  • Dieta, peso corporal y ejercicio. Es importante controlar los factores de riesgo siempre que sea posible, como la dieta, el peso corporal y el ejercicio. Puede resultar beneficioso comer más frutas, vegetales y alimentos integrales; evitar alimentos con alto contenido de grasa y bajo contenido de fibra; y hacer el ejercicio adecuado regularmente, aunque sea poco tiempo. Evitar el consumo excesivo de alcohol también puede reducir el riesgo.  

  • Terapia con medicamentos. Algunos estudios han demostrado que las dosis bajas de medicamentos antiinflamatorios no esteroides (NSAID, por sus siglas en inglés), como la aspirina, y la terapia de reemplazo de hormonas para mujeres posmenopaúsicas, pueden reducir el riesgo de cáncer colorrectal. No obstante, estos medicamentos tienen factores de riesgo potenciales graves, así que es importante consultar al médico.

  • Exámenes de detección. Tal vez lo más importante en la prevención del cáncer colorrectal sea hacerse los exámenes de detección a las edades apropiadas. Estos exámenes pueden hallar pólipos colorrectales que pueden extirparse antes de convertirse en cancerosos. Como algunos cánceres colorrectales no pueden prevenirse, la detección temprana es la mejor forma de mejorar las probabilidades de un tratamiento exitoso y reducir el número de muertes provocadas por cáncer colorrectal.

Las siguientes pautas de detección pueden reducir el número de casos de la enfermedad y también disminuir el índice de muertes por cáncer colorrectal mediante una detección en una etapa más temprana y tratable de la enfermedad.

Métodos de detección del cáncer colorrectal

Los métodos de detección del cáncer colorrectal para las personas que no tienen ningún síntoma ni factor de riesgo predominantes incluyen los siguientes:

  • Examen de sangre oculta en heces (FOBT, por sus siglas en inglés). Inspección de las heces para detectar presencia de sangre (oculta). Consiste en colocar una pequeña cantidad de heces en una tarjeta especial que luego se envía a un laboratorio.

  • Prueba inmunoquímica fecal (FIT, por sus siglas en inglés). Examen similar al de sangre oculta en heces que no requiere restricciones en la dieta ni medicamentos antes del mismo.

  • Sigmoidoscopía flexible. Procedimiento de diagnóstico que le permite al médico examinar la parte interior de una parte del intestino grueso. Se introduce un tubo flexible y corto con luz llamado "sigmoidoscopio" en el intestino a través del recto. Este introduce aire dentro del intestino para "inflarlo" y así facilitar la visión interna.

  • Colonoscopía. Procedimiento que le permite al médico visualizar la longitud completa del intestino grueso, y a menudo puede ayudar a identificar crecimientos anormales, tejido inflamado, úlceras y hemorragias. Consiste en la introducción de un colonoscopio, un tubo largo y flexible con luz, hasta el colon a través del recto. El colonoscopio le permite al médico visualizar el revestimiento del colon, extraer tejido para exámenes posteriores y posiblemente tratar algunos problemas que se descubran.

  • Colonografía computarizada (colonoscopía virtual). Procedimiento que emplea la tomografía computarizada (TC) para examinar el colon y detectar pólipos o masas. Una computadora procesa las imágenes para crear un modelo tridimensional (3D) del colon. La colonoscopía virtual es no invasiva y no requiere la inserción de un tubo pequeño en el recto, como en el caso de la colonoscopia común. Si mediante este examen se detecta algo anormal, se necesitará una colonoscopía como seguimiento.

Ilustración de la demostración de una colonoscopía, parte 1
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  • Enema de bario con contraste de aire (también llamado "enema de bario de doble contraste"). Se administra un fluido denominado "bario" (líquido químico, metálico y yesoso que se utiliza para recubrir el interior de los órganos y que estos puedan verse en una radiografía) en el recto en forma de enema para llenar el colon en forma parcial. Se bombea aire para expandir el colon y el recto.  Luego se realiza una radiografía de abdomen, que puede mostrar estenosis (zonas estrechadas), obstrucciones (bloqueos) y otros problemas.

Pautas para la detección del cáncer colorrectal

La pautas para la detección precoz del cáncer colorrectal de la Sociedad Americana del Cáncer son las siguientes:

  • A partir de los 50 años de edad, tanto varones como mujeres deben seguir el cronograma de exámenes que se indica a continuación:

    • Examen de sangre oculta en heces o prueba inmunoquímica fecal todos los años.

    • Sigmoidoscopía flexible cada cinco años

    • Enema de bario de doble contraste cada cinco años

    • Colonoscopia cada 10 años

    • Colonografía computarizada (colonoscopía virtual) cada cinco años

  • Las personas con cualquiera de los siguientes factores de riesgo de cáncer colorrectal deben comenzar a someterse a procedimientos de detección a una edad más temprana y con mayor frecuencia:

    • Personas con antecedentes familiares importantes de cáncer colorrectal o pólipos, en especial de un progenitor o hermano menor de 45 años, o en dos familiares de primer grado de cualquier edad

    • Familia con síndromes de cáncer colorrectal hereditarios, como poliposis adenomatosa familiar, y cáncer de colon no poliposo hereditario

    • Antecedentes personales de cáncer colorrectal o pólipos adenomatosos

    • Antecedentes personales de enfermedades intestinales inflamatorias crónicas (enfermedad de Crohn o colitis ulcerativa)

Procedimientos de diagnóstico para el cáncer colorrectal

Si una persona tiene síntomas que podrían ser provocados por el cáncer colorrectal, el médico realizará un examen físico y una evaluación de la historia clínica. El médico también hará ciertos exámenes para detección de cáncer. Muchos de estos exámenes son los mismos que se realizan para el cáncer colorrectal en personas con síntomas.

  • Examen rectal digital. Un médico, usando un guante, inserta un dedo lubricado en el recto para palpar cualquier anormalidad. Este examen puede detectar algunos cánceres del recto, pero no del colon.

  • Examen de sangre oculta en heces. Inspección de las heces para detectar presencia de sangre (oculta). Consiste en colocar una pequeña cantidad de heces en una tarjeta especial que luego se envía a un laboratorio.

  • Sigmoidoscopía flexible. Procedimiento de diagnóstico que le permite al médico examinar la parte interior de una parte del intestino grueso. Se introduce un tubo flexible y corto con luz llamado "sigmoidoscopio" en el intestino a través del recto. Este introduce aire dentro del intestino para "inflarlo" y así facilitar la visión interna.

  • Colonoscopía. Procedimiento que le permite al médico visualizar todo el intestino grueso. Consiste en la introducción de un colonoscopio, un tubo largo y flexible con luz, hasta el colon a través del recto. El colonoscopio le permite al médico visualizar el revestimiento del colon, extraer tejido para exámenes posteriores y posiblemente tratar algunos problemas que se descubran.

  • Enema de bario (también llamado "enema de bario de doble contraste"). Se administra un fluido denominado "bario" (líquido químico, metálico y yesoso que se utiliza para recubrir el interior de los órganos y que estos puedan verse en una radiografía) en el recto para llenar el colon en forma parcial. Luego se realiza una radiografía de abdomen, que puede mostrar estenosis (zonas estrechadas), obstrucciones (bloqueos) y otros problemas.

  • Biopsia. Procedimiento mediante el cual se extraen del cuerpo pólipos o muestras de tejido (durante una colonosopía o cirugía) para un análisis en el microscopio que determine la presencia de cáncer u otras células anormales.

  • Conteo sanguíneo (o "hemograma"). Examen para detectar anemia (que puede ser el resultado de la hemorragia de un tumor).

  • Diagnóstico por imágenes. Se pueden realizar exámenes tales como la tomografía computarizada (TC), tomografía por emisión de positrones (TEP) o resonancia magnética (RM) del abdomen para detectar tumores u otros problemas. Estos exámenes también pueden realizarse una vez que se ha diagnosticado el cáncer colorrectal para determinar su alcance (etapa).

¿Cuáles son las etapas del cáncer colorrectal?

Cuando se diagnostica cáncer colorrectal, deben realizarse exámenes para determinar la "cantidad" de cáncer presente, y si el cáncer se ha propagado (extendido) desde el colon o el recto hacia otras partes del cuerpo. Esto se denomina "estadificación", y es un paso importante de la planificación de un plan de tratamiento. Las etapas del cáncer colorrectal son las siguientes:

Etapa 0 (cáncer "in situ" o "en el sitio")

El cáncer se halla en el revestimiento más interno del colon o el recto.

Etapa I (o "cáncer de colon de Dukes A")

El cáncer se ha propagado más allá del revestimiento más interno del colon o el recto a la segunda y tercer capa. El cáncer no se ha extendido a la pared externa o fuera del colon o el recto.

Etapa II (o "cáncer de colon de Dukes B")

El cáncer se ha extendido a través de la pared o fuera del color o del recto hacia el tejido cercano. No obstante, los nódulos linfáticos no están involucrados.

Etapa III (o "cáncer de colon de Dukes C")

El cáncer se ha extendido a los nódulos linfáticos cercanos, pero no a otros órganos del cuerpo.

Etapa IV (o "cáncer de colon de Dukes D")

El cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo, como los pulmones.

Tratamiento del cáncer colorrectal

El médico determinará el tratamiento específico del cáncer colorrectal basado en lo siguiente:

  • Edad, estado de salud general e historia clínica del paciente

  • Alcance y ubicación de la enfermedad

  • Resultados de los exámenes de laboratorio 

  • Tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias del paciente

  • Expectativas para la evolución de la enfermedad

  • Opinión o preferencia del paciente

Una vez que se ha diagnosticado y se ha identificado la etapa del cáncer colorrectal, el médico recomendará un plan de tratamiento. El tratamiento puede incluir lo siguiente:

  • Cirugía de colon. A menudo, el tratamiento primario del cáncer colorrectal es una cirugía que consiste en extirpar el cáncer y los tramos de tejido normal a ambos lados del mismo, así como también los nódulos linfáticos cercanos.

  • Radioterapia. La radioterapia es el uso de radiación de alta energía para eliminar las células cancerosas y reducir los tumores. Hay dos formas de administrar radioterapia, que incluyen las siguientes:

    • Radioterapia externa (radioterapia de haz externo). Tratamiento que envía con precisión altos niveles de radiación directamente a las células cancerosas. La máquina es controlada por un radioterapeuta. Como se utiliza radioterapia para destruir células cancerosas y reducir tumores, se pueden utilizar escudos especiales para proteger el tejido que rodea el área a tratar. Los tratamientos de radioterapia son indoloros, y en general duran solo unos minutos.

    • Radioterapia interna (braquiterapia, radiación por implantes). Se administra radioterapia dentro del cuerpo, lo más cerca posible del cáncer. El material radioactivo se ubica cerca o directamente dentro del cáncer, lo que limita los efectos sobre los tejidos cercanos sanos.  Algunos implantes radioactivos se denominan “semillas” o "cápsulas".

      La radioterapia interna consiste en administrar una dosis más elevada de radiación durante un período de tiempo más corto en comparación con la radioterapia externa. Algunos tratamientos de radioterapia interna permanecen en el cuerpo temporalmente. Otros tratamientos internos permanecen en el cuerpo en forma permanente, aunque la sustancia pierde su propiedad radioactiva al poco tiempo. En algunos casos, se utilizan ambos tipos de radioterapia, interna y externa.

  • Quimioterapia. La quimioterapia es el uso de medicamentos anticancerígenos para tratar células cancerosas. En la mayoría de los casos, la quimioterapia funciona interfiriendo en la capacidad de las células cancerosas de crecer o reproducirse. Existen diferentes grupos de medicamentos funcionan de diversas maneras para combatir las células cancerosas. El oncólogo recomendará un plan de tratamiento para cada paciente. Los estudios han demostrado que la quimioterapia después de la cirugía puede aumentar el índice de supervivencia en pacientes con cáncer de colon en ciertas etapas. También puede ser beneficiosa tras la cirugía en algunas etapas de cáncer rectal.  La quimioterapia también puede retardar el crecimiento y aliviar los síntomas del cáncer avanzado.

  • Terapia dirigida. Se pueden utilizar medicamentos novedosos llamados "terapia dirigida" junto con la quimioterapia o, a veces, solos. Por ejemplo, algunos medicamentos novedosos se "dirigen" a las proteínas cuya presencia es más frecuente en células cancerosas que en las sanas. Estos medicamentos tienen efectos adversos distintos (y, en general, más leves) que los medicamentos de la quimioterapia estándar, y pueden ayudar a algunos pacientes a vivir más tiempo.

Cáncer colorrectal

El cáncer colorrectal comienza en el intestino grueso (colon) o en el recto (parte final del colon).

Más información

Cáncer EsofágicoEsophageal Cancer

Cáncer de esófago

¿Qué es el cáncer de esófago?

El cáncer de esófago es un cáncer que se desarrolla en el esófago, el tubo de músculo que conecta la garganta con el estómago. El esófago, que está ubicado inmediatamente atrás de la tráquea, tiene entre 10 y 13 pulgadas de largo y permite que la comida llegue al estómago para su digestión. La pared del esófago está formada por diversas capas y el cáncer suele comenzar en la más interna y crecer hacia afuera.

La Sociedad Americana contra el Cáncer estima que alrededor de 17 990 norteamericanos serán diagnosticados con cáncer de esófago durante 2013, y se esperan alrededor de 15 210 muertes por este motivo.

¿Cuál es la causa del cáncer de esófago?

Nadie sabe exactamente qué causa el cáncer de esófago. En el extremo superior del músculo del esófago se encuentra un músculo llamado esfínter, que se relaja para dejar pasar los alimentos o líquidos. La parte inferior del esófago está conectada al estómago. Existe otro músculo esfínter ubicado en esa conexión, que se abre y permite que la comida llegue al estómago. Dicho músculo también impide que la comida y los jugos gástricos vuelvan al esófago. Cuando los jugos vuelven se produce el reflujo, comúnmente conocido como acidez.

El reflujo prolongado puede cambiar las células en la parte baja del esófago. Esta afección se denomina esófago de Barrett. Si las células no se tratan, aumenta el riesgo de que se conviertan en células cancerígenas.

¿Cuáles son los distintos tipos de cáncer de esófago?

Hay dos tipos principales de cáncer de esófago. El más común, conocido como adenocarcinoma, se desarrolla en el tejido glandular que se encuentra en la parte baja del esófago, cerca de la apertura del estómago. Éste se da en más de la mitad de los casos.

El otro, llamado carcinoma de células escamosas, se desarrolla en las células que forman la capa superior del esófago, conocidas células escamosas. Este tipo de cáncer puede desarrollarse en cualquier parte del esófago.

El tratamiento para ambos cánceres de esófago es similar.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de esófago?

A menudo, no se presentan síntomas en las primeras etapas del cáncer de esófago. Los síntomas aparecen cuando la enfermedad ya está más avanzada. A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de cáncer de esófago. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Dificultad o dolor al tragar. Entre los síntomas más comunes de cáncer de esófago se encuentra una enfermedad denominada disfagia. Produce la sensación de tener la comida bloqueada en el pecho, y las personas que la padecen muchas veces buscan comer alimentos más blancos para tragar mejor.

  • Dolor en la garganta o la espalda, detrás del esternón o entre los omóplatos.

  • Pérdida severa de peso. Muchas personas que tienen cáncer en el esófago pierden peso involuntariamente porque no reciben alimento suficiente.

  • Ronquera o tos crónica que no desaparece en el término de dos semanas.

  • Vómitos

  • Sangre en las heces o materia fecal negra

  • Acidez estomacal

Los síntomas del cáncer de esófago pueden parecerse a los de otras afecciones o problemas médicos. Siempre consulte a su proveedor de atención médica para obtener un diagnóstico preciso.

No existen pruebas de rutina para el cáncer de esófago; sin embargo, las personas con esófago de Barrett deben controlarse frecuentemente, porque tienen un riesgo mayor de desarrollar esa enfermedad.

¿Cuáles son los factores de riesgo para el cáncer de esófago?

Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de un individuo de contraer cáncer de esófago:

  • La edad. El riesgo aumenta con la edad. En los Estados Unidos, la mayoría de las personas a las que se les diagnostica este cáncer tienen 55 años o más.

  • El sexo. Los hombres tienen un riesgo más de 3 veces mayor de desarrollar cáncer de esófago que las mujeres.

  • Fumar. El uso de cualquier tipo de tabaco, pero especialmente el hecho de fumar, aumenta el riesgo de cáncer de esófago. Cuanto más prolongado sea el uso de tabaco, mayor será el riesgo, y es especialmente alto en personas que consumieron alcohol y tabaco durante mucho tiempo. Los científicos consideran que estas sustancias potencian sus respectivos efectos dañinos y hacen que las personas que utilizan ambas sean especialmente susceptibles a desarrollar la enfermedad.

  • Consumo de alcohol. Otro riesgo importante del cáncer de esófago es el consumo abundante, crónico o prolongado de alcohol.

  • Reflujo ácido. El reflujo anormal de ácido estomacal hacia el esófago incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de esófago.

  • Esófago de Barrett. La irritación prolongada a causa del reflujo, conocida como acidez estomacal, cambia las células en la parte baja del esófago. Esta es una afección precancerígena, que aumenta el riesgo de desarrollar adenocarcinoma del esófago.

  • Obesidad. Tener mucho sobrepeso aumenta el riesgo de cáncer de esófago. Esto puede deberse a que el sobrepeso aumenta el riesgo de reflujo.

  • Dieta. Las dietas bajas en frutas, vegetales y ciertas vitaminas y minerales pueden incrementar el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

  • Otros irritantes. Tragar irritantes cáusticos como la lejía y otras sustancias puede quemar y destruir las células del esófago. La cicatrización o el daño causado al esófago pueden aumentar el riesgo de la persona de desarrollar cáncer muchos años después de haber ingerido la sustancia.

  • Historia clínica. Algunas enfermedades, como la acalasia (una afección en la que la parte final del esófago no se abre para permitir el pasaje de la comida al estómago), y la tilosis (una condición rara y hereditaria), aumentan el riesgo de contraer cáncer de esófago. Además, toda persona que haya tenido cáncer en la cabeza o el cuello tiene mayor posibilidad de desarrollar un segundo cáncer en esa zona, por ejemplo, en el esófago.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de esófago?

Además de la historia clínica y un examen físico completo, los procedimientos para diagnosticar un cáncer de esófago pueden incluir:

  • Radiografía del pecho. Un examen de diagnóstico que utiliza rayos de energía electromagnética invisibles para obtener imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa radiográfica.

  • Radiografía de tracto GI (gastrointestinal) superior seriada (también llamada trago de bario). Es un examen diagnóstico que analiza los órganos de la parte superior del sistema digestivo: el esófago, el estómago y el duodeno (la primera parte del intestino delgado). El paciente debe tomar bario (un líquido metálico, blancuzco que se utiliza para recubrir la parte interna de los órganos para que se vean en una radiografía). Luego, se toman radiografías para evaluar los órganos digestivos.

  • Esofagogastroduodenoscopia (también llamada EGD o endoscopía superior). Es un procedimiento que permite al médico examinar la parte interna del esófago, el estómago y el duodeno. Se introduce un tubo delgado, flexible, que tiene luz y una pequeña cámara de video en un extremo (llamado endoscopio) por la boca y la garganta hasta llegar al esófago, el estómago y el duodeno. El endoscopio permite que el médico vea el interior de esta parte del cuerpo y que inserte instrumentos para extraer muestras de tejido para realizar una biopsia (si es necesario).

  • Tomografía computarizada (también llamada escáner CT o CAT, por su sigla en inglés). Procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de radiografía y tecnología informática para obtener imágenes horizontales o axiales (a menudo llamadas "cortes") del cuerpo. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluyendo los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. Las tomografías computarizadas muestran más detalles que las radiografías generales. En caso de que se necesiten más imágenes de diagnóstico, el médico puede pedir una MRI o una tomografía PET

  • Ecografía endoscópica. Esta técnica de diagnóstico por imagen utiliza ondas de sonido para crear en una computadora una imagen de la pared del esófago, el estómago y los ganglios linfáticos cercanos. El endoscopio se introduce por la boca y la garganta hasta llegar al esófago y el estómago. Como en el caso de una endoscopía estándar, el médico puede ver el interior de esa parte del cuerpo e insertar instrumentos para extraer muestras de tejido (biopsia).

  • Toracoscopía y laparoscopía. Estos métodos permiten al médico examinar los ganglios linfáticos y otras estructuras dentro del pecho o el abdomen mediante un tubo hueco y con luz que se inserta a través de una pequeña incisión en la piel y que remueve áreas sospechosas para analizarlas mejor.

  • Tomografía PET. Es un estudio que utiliza una tintura de glucosa (azúcar) radioactiva para resaltar las células cancerígenas y crear imágenes del interior del cuerpo. Este estudio se parece mucho a una tomografía. Primero, el médico o la enfermera le inyectarán una pequeña cantidad de tintura radioactiva en las venas. Luego, el tomógrafo pasará por su cuerpo tomando fotos del cuello, el pecho y el abdomen. Una computadora organiza las imágenes para mostrar dónde están ubicadas las células cancerígenas.

Tratamiento del cáncer de esófago

El tratamiento específico para el cáncer de esófago será determinado por su médico según lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia clínica

  • La gravedad y ubicación de la enfermedad

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias

  • Sus expectativas respecto de la evolución de la enfermedad

  • Su opinión o preferencia

El tratamiento puede incluir:

  • Cirugía. Los tipos de cirugía que suelen realizarse para el cáncer de esófago son dos. En uno de ellos, se saca parte del esófago y de los ganglios linfáticos cercanos y la porción restante se vuelve a conectar al estómago. En el otro, se saca parte del esófago, de los ganglios linfáticos cercanos y la parte superior del estómago. Luego, la porción restante del esófago se reconecta al estómago.

  • Quimioterapia. La quimioterapia emplea drogas anticancerígenas para matar las células del cáncer en todo el cuerpo.

  • Radioterapia. La radioterapia utiliza rayos de alta potencia para matar o encoger las células cancerígenas.

  • Terapia fotodinámica (en inglés, PDT) u otras terapias con láser. En estos tratamientos, se utiliza un endoscopio con un láser en la punta para destruir las células cancerígenas en o cerca del recubrimiento interno del esófago.

En ocasiones, se combinan varios de estos procedimientos para tratar el cáncer de esófago.

Cáncer esofágico

El cáncer esofágico es un tumor maligno (canceroso) del esófago, el tubo muscular que lleva los alimentos de la boca al estómago.

Más información

Tumores del HígadoLiver Tumors

Tumores del hígado

¿Qué es un tumor?

Los tumores son masas anómalas de tejido que se forman cuando las células empiezan a reproducirse a mayor velocidad. Tanto los tumores cancerosos (malignos) como los no cancerosos (benignos) pueden formarse en el hígado.

¿Qué son los tumores benignos del hígado?

Los tumores benignos (no cancerosos) del hígado son bastante comunes y, por lo general, no producen síntomas. A menudo, se diagnostican solo después de una ecografía, una tomografía axial computarizada o una imagen por resonancia magnética. Existen varios tipos de tumores benigno del hígado, como por ejemplo los siguientes:

  • Adenoma hepatocelular. Es un tumor benigno relacionado con el uso de ciertos medicamentos. La mayoría de estos tumores pasan inadvertidos. A veces, un adenoma puede romperse y sangrar en la cavidad abdominal, y entonces se necesita una intervención quirúrgica. Rara vez, los adenomas se transforman en cáncer.

  • Hemangioma. Este tipo de tumor benigno es una masa de vasos sanguíneos anómalos. Normalmente, no necesita tratamiento. En ocasiones, los lactantes con hemangiomas hepáticos importantes necesitan una intervención quirúrgica para prevenir la coagulación y la insuficiencia cardíaca.

  • Hiperplasia nodular focal.Este tumor benigno se forma de muchos tipos diferentes de células. Muchas veces, es difícil distinguirlas de cáncer de hígado real. 

  • Hiperplasia regenerativa nodular. Es común que este tumor benigno sea producto del uso crónico de ciertos medicamentos. 

¿Qué son los tumores malignos de hígado?

Un tumor de hígado maligno (canceroso) que se origina en el hígado se llama cáncer de hígado primario. 

¿Qué es el carcinoma hepatocelular (hepatoma)?

El carcinoma hepatocelular, también llamado hepatoma, es la forma de cáncer de hígado primario más común. La infección crónica con hepatitis B y C aumenta el riesgo de desarrollar este tipo de cáncer, en especial, en el ámbito de la cirrosis. Otras causas son ciertos químicos, el hierro, la alfa-1-antitripsina y la enfermedad hepática alcohólica. 

¿Cuáles son los síntomas del carcinoma hepatocelular?

A continuación se enumeran los síntomas de hepatoma más comunes. Sin embargo, cada persona puede presentar síntomas diferentes. Los síntomas pueden ser:

  • Dolor abdominal

  • Pérdida de peso

  • Náuseas

  • Vómitos

  • Se puede sentir una masa grande en la parte derecha superior del abdomen

  • Fiebre

  • Ictericia. Coloración amarilla de la piel y de los ojos.

  • Prurito persistente

Los síntomas de hepatoma se pueden asemejar a otras afecciones o problemas médicos. Siempre consulte el diagnóstico con su médico.

¿Cómo se diagnostica el carcinoma hepatocelular?

Además de una historia clínica completa y un examen físico, los procedimientos para diagnosticar el hepatoma son los siguientes:

  • Análisis de enzimas hepáticas y funcionales hepáticas.Una serie de análisis de sangre especiales pueden determinar si el hígado funciona como es debido.

  • Ecografía (también llamada sonografía) abdominal. Es una técnica de diagnóstico por imágenes que usa ondas sonoras de alta frecuencia para crear una imagen de los órganos internos. Las ecografías se emplean para mirar los órganos internos del abdomen, tales como el hígado, el bazo y los riñones, y para evaluar el flujo sanguíneo a través de los vasos.

  • Tomografía axial computarizada (TAC). Es una técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza una combinación de radiografía e informática para producir imágenes horizontales o axiales del cuerpo, generalmente llamadas cortes. Una TAC muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluso huesos, músculos, grasa y órganos. Las TAC son más detalladas que las radiografías generales.

  • Imagen por resonancia magnética (IRM). Es una técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y las estructuras dentro del cuerpo. A veces, permite diferenciar entre tumores de hígado benigno y maligno, y también decir si el cáncer hizo metástasis en otras partes del cuerpo. 

  • Angiografía hepática. Son radiografías que se toman luego de que se inyecta una sustancia en las arterias hepáticas.

  • Biopsia del hígado.Es un procedimiento en que se extirpan muestras de tejido del hígado del cuerpo (mediante una punción o una intervención quirúrgica) para examinarlas con un microscopio.

Tratamiento para el hepatoma

El tratamiento específico para el hepatoma será definido por el médico, basado en:

  • La edad, el estado de salud general y la historia clínica

  • El grado de la enfermedad

  • La tolerancia a medicamentos, terapias o procedimientos específicos

  • Expectativas acerca de la evolución de la enfermedad

  • La opinión o preferencia del enfermo

El tratamiento puede incluir:

  • Intervención quirúrgica. En algunos casos, se puede hacer una hepatectomía parcial (extirpación de parte del hígado) si el cáncer se limita a una pequeña zona del hígado. 

  • Ablación del tumor. Se hace una pequeña punción en el tumor a través de la piel. Los siguientes son varios de los métodos de ablación que se usan para destruir el tumor: ablación por radiofrecuencia, ablación con etanol, termoterapia con microondas y crioterapia. 

  • Terapia de embolización. Se inyecta una sustancia en una de las arterias en el hígado que provee sangre al tumor. Una vez que se hace esto, las células malignas mueren. La terapia de embolización comprende: embolización arterial, quimioembolización y radioembolización. 

  • Radioterapia. La radioterapia usa rayos de alta energía para matar o encoger las células cancerosas. 

  • Quimioterapia. La quimioterapia es el uso de drogas neoplásicas para tratar células malignas. Casi nunca se utiliza quimioterapia para tratar un cáncer hepático. 

  • Trasplante de hígado.

¿Cuáles son los otros tipos de cáncer de hígado primario?

Otros tipos de cáncer de hígado primario menos comunes son los siguientes:

  • Colangiocarcinoma. Es un cáncer que se origina en las paredes de los canales de la bilis o en las vías biliares.

  • Hepatoblastoma.Es un cáncer que se presenta en lactantes y niños, y que a veces, provoca la secreción de hormonas que deriva en pubertad precoz.

  • Angiosarcoma. Es un tipo raro de cáncer que se origina en los vasos sanguíneos del hígado.

  • Colangiocarcinoma hepatocelular mixto. Es tipo raro de cáncer que tiene características del carcinoma hepatocelular y del colangiocarcinoma. 

¿Cuáles son las etapas del cáncer de hígado?

Cuando un médico diagnostica cáncer de hígado, el próximo paso es determinar hasta dónde se propagaron las células cancerosas (un proceso llamado estadificación). El Instituto Nacional del Cáncer define las siguientes etapas para el cáncer de hígado primario:

Localizado resecable

El cáncer está sólo en el hígado, no se propagó y puede extirparse totalmente mediante una intervención quirúrgica.

Localizado irresecable

El cáncer está sólo en el hígado, no se propagó, pero no se puede extirpar totalmente, por lo general, debido a su ubicación cerca de los vasos sanguíneos principales.

Avanzado

El cáncer se propagó a lo largo del hígado o a otras partes del cuerpo.

Recurrente

El cáncer regresa luego de haber recibido tratamiento.

¿Qué es el cáncer de hígado secundario?

Un cáncer que empieza en otra parte del cuerpo y se propaga al hígado se llama cáncer de hígado secundario. Un cáncer que se propaga al hígado, por lo general, se origina en el pulmón, el seno, el cólon, el páncreas o el estómago. A veces, la leucemia y otros tipos de cáncer de la sangre también se propagan al hígado.

Cáncer de hígado

Muchos tipos de tumores se pueden formar en el hígado, tanto benignos (no cancerosos) como malignos (cancerosos). El tipo más común de cáncer maligno de hígado es el carcinoma hepatocelular.

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Cáncer PancreáticoPancreatic Cancer

Cáncer de páncreas

¿Qué es el cáncer de páncreas?

El cáncer de páncreas es la cuarta causa más común de muerte por cáncer en los Estados Unidos. El cáncer de páncreas se produce cuando una célula de ese órgano se daña, se convierte en maligna (cáncer) y se sale de control.

Existen diversos tipos de cáncer de páncreas, por ejemplo:

  • Adenocarcinoma de páncreas. Es el cáncer de páncreas más común y aparece en el recubrimiento del conducto pancreático.

  • Carcinoma adenoescamoso. Es un tipo de cáncer de páncreas poco común.

  • Carcinoma de células escamosas. Es un tipo de cáncer de páncreas poco común.

¿Cuáles son los factores de riesgo para el cáncer de páncreas?

Los factores de riesgo del cáncer de páncreas pueden incluir:

  • La edad. Se presenta principalmente en personas mayores de 55 años de edad.

  • Fumar. Las personas que fuman muchos cigarrillos tiene 2 o 3 veces más posibilidades que los no fumadores de desarrollar cáncer de páncreas.

  • Obesidad y falta de actividad física. El cáncer de páncreas es más frecuente en personas que tienen mucho sobre peso y en aquellas que no realizan actividad física.

  • Diabetes. El cáncer de páncreas sucede con más frecuencia en personas que tienen diabetes tipo 2 que en aquellas que no.

  • Sexo. Más hombres que mujeres son diagnosticadas con cáncer de páncreas.

  • Raza. Los afroamericanos son más propensos a tener cáncer de páncreas que los asiáticos, los hispanos o los blancos

  • Antecedentes familiares. El riesgo de desarrollar cáncer de páncreas es mayor si la madre, el padre o un hermano/a de la persona tuvo esa enfermedad.

  • Cirrosis del hígado. Las personas con cirrosis tienen más riesgo de padecer cáncer de páncreas.

  • Exposición en el lugar de trabajo. La exposición ocupacional a determinados pesticidas, tinturas y químicos que se utilizan en la industria del metal puede aumentar el riesgo de cáncer de páncreas.

  • Algunos síndromes genéticos. Determinadas mutaciones genéticas hereditarias, como el gen BRCA2, aumentan el riesgo de cáncer de páncreas.

  • Pancreatitis crónica. La inflamación prolongada del páncreas se asocia a un aumento en el riesgo de contraer cáncer.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de páncreas?

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de cáncer de páncreas. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor en la parte superior del abdomen (panza) o de la espalda.

  • Pérdida del apetito

  • Pérdida de peso

  • Ictericia (color amarillento en los ojos y la piel y orina oscura).

  • Indigestión

  • Náuseas

  • Vómitos

  • Cansancio extremo (fatiga).

  • Abdomen hinchado debido a la inflamación de la vejiga

  • Heces pálidas, grasosas que flotan en el inodoro

Los síntomas del cáncer de páncreas pueden parecerse a los de otras afecciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para obtener un diagnóstico preciso.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de páncreas?

Técnicos preparando a un paciente para una tomografía

Además de la historia clínica y un examen físico completo, los procedimientos para diagnosticar un cáncer de páncreas pueden incluir:

  • Ecografía. Es una técnica de diagnóstico por imagen que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora para obtener imágenes de los órganos internos. Las ecografías se utilizan para ver el funcionamiento de los órganos internos del abdomen, como por ejemplo el hígado, el páncreas y los riñones, y para evaluar el flujo sanguíneo a través de diversos vasos. La ecografía se puede realizar utilizando un dispositivo interno o externo:

    • Ecografía transabdominal. El técnico coloca un dispositivo ecográfico en el abdomen para generar la imagen del páncreas.

    • Ecografía endoscópica. El médico inserta un endoscopio (tubo pequeño y flexible) con un dispositivo ecográfico en la punta a través de la boca y el estómago hasta llegar al intestino delgado. A medida que el médico retira lentamente el endoscopio, se crean imágenes del páncreas y otros órganos.

  • Tomografía computarizada (también llamada escáner CT o CAT, por sus siglas en inglés). Procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de radiografías y tecnología informática para obtener imágenes horizontales o axiales (a menudo llamadas "cortes") del cuerpo. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluyendo los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. Las tomografías computadas muestran más detalles que las radiografías generales.

  • Resonancia magnética (MRI, por su sigla en inglés). Procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y las estructuras internas del cuerpo.

  • Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE). Es un procedimiento que permite al médico diagnosticar y tratar problemas en el hígado, la vejiga, los conductos biliares y el páncreas. Este procedimiento combina el uso de radiografías y de un endoscopio (tubo largo, flexible y con luz). El endoscopio se introduce en la boca del paciente y pasa por la garganta, el esófago, el estómago y el duodeno (la primera parte del intestino delgado). El médico puede examinar el interior de estos órganos y detectar anormalidades. Luego, se introduce un tubo por el endoscopio y se inyecta una tintura que permitirá ver los conductos biliares y pancreáticos en una radiografía.

  • Colangiografía transhepática percutánea (CTP). Se inserta una aguja en la piel hasta el hígado y se inyecta tintura de contraste para que las estructuras de los conductos biliares se puedan ver mediante una radiografía. El estudio se realiza generalmente cuando no es posible hacer una CPRE.

  • Biopsia del páncreas. Es un procedimiento en el que se extrae una muestra de tejido pancreático (con una aguja o en una cirugía) para examinarlo bajo un microscopio.

  • Análisis especiales de sangre.

  • Tomografía por emisión de positrones (PET). Es un tipo de procedimiento de medicina nuclear. Para este estudio, se inyecta una sustancia radioactiva, generalmente ligada a un tipo de azúcar, en una vena, y luego se escanea el cuerpo. El azúcar radioactiva recolecta las células cancerígenas, que aparecen luego en las imágenes. Este estudio no es tan específico como una tomografía computarizada y no se utiliza como único método para diagnosticar cáncer de páncreas. Una tomografía PET se suele realizar en combinación con una tomografía computarizada.

Tratamiento del cáncer de páncreas

El tratamiento específico para el cáncer de páncreas será determinado por su médico según lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia clínica

  • La gravedad y ubicación de la enfermedad

  • Tipo de cáncer

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias

  • Sus expectativas respecto de la evolución de la enfermedad

  • Su opinión o preferencia

Dependiendo del tipo y estadio del cáncer de páncreas, se lo podrá tratar de la siguiente forma:

  • Cirugía. Este tratamiento puede ser necesario para extraer el tumor, una parte o todo el páncreas y posiblemente partes de otro órganos. El tipo de cirugía depende del estadio del cáncer, la ubicación y el tamaño del tumor, y de la salud de la persona. Los tipos de cirugía para el cáncer de páncreas son:

    • Procedimiento de Whipple. Este procedimiento comprende la extracción de la cabeza del páncreas, parte del intestino delgado, la vejiga y parte del ducto biliar común, parte del estómago y los ganglios linfáticos cercanos a la cabeza del páncreas. La mayoría de los tumores del páncreas aparecen en la cabeza del páncreas, por lo que el procedimiento de Whipple es el procedimiento quirúrgico más común para este tipo de cáncer.

    • Pancreatectomía distal. Si el tumor está ubicado en el cuerpo o la cola del páncreas, se extirpan ambas secciones del páncreas y el vaso.

    • Pancreatectomía total. Se extrae el páncreas completo, parte del intestino delgado y el estómago, el conducto biliar común, el vaso, la vejiga y algunos ganglios linfáticos. Este tipo de operación no es frecuente.

    • Cirugía paliativa. En la mayoría de los cánceres avanzados, se puede realizar una cirugía para aliviar problemas (como el bloqueo del conducto biliar) y no para curar el cáncer.

  • Radioterapia externa (terapia con rayos externos). Es un tratamiento que envía en forma precisa altos niveles de radiación directamente a las células cancerígenas. Este aparato es controlado por un radiólogo. Dado que la radiación se utiliza para matar las células cancerígenas y encoger los tumores, es necesario utilizar escudos especiales para proteger los tejidos de las áreas que rodean la zona a tratar. Los tratamientos de radiación son indoloros y suelen durar pocos minutos. La terapia de radiación puede administrarse sola o en combinación con cirugía y/o quimioterapia.

  • Quimioterapia. Es el uso de drogas anticancerígenas para tratar las células enfermas. En la mayoría de los casos, la quimioterapia interfiere en la capacidad de las células cancerígenas de crecer y reproducirse. Diversos grupos de drogas funcionan de formas diferentes para combatir las células cancerígenas. El oncólogo recomendará un plan de tratamiento para cada individuo. La quimioterapia puede administrarse sola o en combinación con cirugía y/o radiación.

  • Medicamentos. (para aliviar o reducir el dolor)

El pronóstico a largo plazo para individuos con cáncer de páncreas dependerá del tamaño y del tipo de tumor, del compromiso de los ganglios linfáticos y del grado de metástasis (cuán extendido esté) al momento del diagnóstico.

Cáncer pancreático

Existen dos tipos de tumores pancreáticos - endocrinos y exocrinos. Los tumores exocrinos son más comunes y más propensos a ser cancerosos. Los tumores endocrinos (de las células de los islotes) generalmente son benignos.

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Cáncer de EstómagoStomach Cancer

Cáncer de estómago

¿Qué es el cáncer de estómago?

El cáncer de estómago, también conocido como cáncer gástrico, es un cáncer que comienza a desarrollarse en cualquier parte del estómago.

Ilustración de la anatomía del sistema digestivo, adulto
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El estómago es uno de los muchos órganos ubicados en el abdomen, la zona de cuerpo entre el pecho y la pelvis.

¿Qué causa el cáncer de estómago?

No se conoce la causa exacta del cáncer de estómago, aunque se cree que existen muchos factores de riesgo que contribuyen a que las células de esa parte del cuerpo se vuelvan cancerígenas.

¿Cuáles son los factores de riesgo para el cáncer de estómago?

Los siguientes son los factores de riesgo que se sugieren en relación al cáncer de estómago:

  • Infección por helicobacter pylori

  • Una dieta que incluye lo siguiente:

    • Grandes cantidades de alimentos ahumados

    • Carne y pescados salados

    • Vegetales en vinagre

    • Comidas y bebidas que contienen nitratos y nitritos, que suelen encontrarse en carnes curadas

  • Fumar tabaco

  • Cirugía de estómago anterior

  • Anemia megaloblástica (perniciosa, causada por deficiencia de vitamina B12)

  • Enfermedad de Menetrier

  • Edad (existe un marcado aumento del riesgo después del los 50 años y la edad promedio al momento del diagnóstico es de 70 años)

  • Género masculino (más hombres que mujeres son diagnosticados con esa enfermedad)

  • Tener sangre tipo A

  • Antecedentes familiares de las siguientes enfermedades:

    • Cáncer colorrectal hereditario no asociado a poliposis

    • Poliposis adenomatosa familiar

    • Mutaciones del gen del cáncer de mama BRCA1 o BRCA2

    • Cáncer de estómago

  • Antecedentes de pólipos en el estómago

  • Antecedentes de linfoma en el estómago

  • Exposición a factores ambientales, como polvo y gases, en el lugar de trabajo, por lo general en las industrias del carbón, el metal y la goma

  • Raza (es más común en asiáticos, nativos de las Islas del Pacífico, hispanos y afro-americanos que en americanos no-hispánicos caucásicos)

  • Obesidad

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de estómago?

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de cáncer de estómago. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Indigestión o acidez (sensación de quemazón)

  • Molestias o dolor en el abdomen

  • Náuseas y vómitos

  • Diarrea o constipación

  • Hinchazón después de las comidas

  • Pérdida del apetito

  • Pérdida inexplicable de peso

  • Debilidad y fatiga

  • Vómitos con sangre o sangre en la materia fecal

Los síntomas del cáncer de estómago pueden parecerse a los de otras afecciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para obtener un diagnóstico preciso.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de estómago?

Además de la historia clínica y un examen físico completos, los procedimientos para diagnosticar el cáncer de estómago pueden incluir:

  • Análisis de sangre oculta en las heces. Los análisis de sangre oculta en las heces sirven para verificar la presencia de sangre escondida en la materia fecal. Consiste en colocar una pequeña porción de excremento en una placa especial que luego el médico analizará o mandará a analizar a un laboratorio.

  • Radiografía de tracto GI (gastrointestinal) superior seriada (también llamada trago de bario). Es un examen diagnóstico que analiza los órganos de la parte superior del sistema digestivo: el esófago, el estómago y el duodeno (la primera parte del intestino delgado). El paciente debe tomar bario (un líquido metálico, blancuzco que se utiliza para recubrir la parte interna de los órganos para que se vean en una radiografía). Luego, se toman radiografías para evaluar los órganos digestivos.

  • Esofagogastroduodenoscopia (también llamada EGD o endoscopía superior). La EDG (endoscopía superior) un procedimiento que permite al médico examinar la parte interna del esófago, el estómago y el duodeno. Se introduce un tubo delgado, flexible, que tiene luz (llamado endoscopio) por la boca y la garganta hasta llegar al esófago, el estómago y el duodeno. El endoscopio permite que el médico vea el interior de esta parte del cuerpo y que inserte instrumentos para extraer muestras de tejido para realizar una biopsia (si es necesario).

Ilustración de una esofagogastroduodenoscopía
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  • Ecografía endoscópica. Esta técnica de diagnóstico por imagen utiliza ondas de sonido para crear en una computadora una imagen de la pared del esófago, el estómago y los ganglios linfáticos cercanos. En la punta del endoscopio se coloca un pequeño transductor que emite ondas de sonido y recibe el eco. El endoscopio se introduce por la boca y la garganta hasta llegar al esófago y el estómago. Como en el caso de una endoscopía estándar, el médico puede ver el interior de esa parte del cuerpo e insertar instrumentos para extraer muestras de tejido (biopsia).

  • Tomografía computarizada (también llamada escáner CT o CAT, por sus siglas en inglés). Es un procedimiento de diagnóstico por imagen no invasivo que utiliza una combinación de radiografía y tecnología informática para obtener imágenes horizontales o axiales (a menudo llamadas cortes) del cuerpo. Las tomografías computadas muestran imágenes detalladas del cualquier parte del cuerpo, incluidos los huesos, músculos, grasas y órganos. Las tomografías computadas muestran más detalles que las radiografías generales.

¿Cuál es el tratamiento para el cáncer de estómago?

El tratamiento específico para el cáncer de estómago será determinado por su médico según lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia clínica

  • La gravedad (estadio) de la enfermedad

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias

  • Sus expectativas respecto de la evolución de la enfermedad

  • Su opinión o preferencia

El tratamiento para el cáncer de estómago puede incluir:

  • Cirugía. La cirugía puede ser necesaria para remover tanto tejidos cancerígenos, como tejidos adyacentes no cancerígenos. La operación más común se denomina gastrectomía. Si se extrae parte del estómago, se llama gastrectomía subtotal o parcial. Si se extirpa todo el estómago, se llama gastrectomía total. Es posible que también se extraigan los ganglios linfáticos que están cerca de esa zona.

  • Radioterapia externa (terapia con rayos externos). La radiación externa envía en forma precisa altos niveles de radiación directamente a las células cancerígenas. Este aparato es controlado por un radiólogo. Dado que la radiación se utiliza para matar las células cancerígenas y encoger los tumores, es necesario utilizar escudos especiales para proteger los tejidos de las áreas que rodean la zona a tratar. Los tratamientos de radiación son indoloros y suelen durar pocos minutos. La radiación externa se utiliza generalmente después de una cirugía para matar las células cancerígenas que puedan haber quedado o, en el caso de cáncer de estómago más avanzado, para aliviar (paliar) síntomas tales como dolor o bloqueo.

  • Quimioterapia. La quimioterapia es el uso de drogas anticancerígenas para tratar las células enfermas. En la mayoría de los casos, la quimioterapia interfiere en la capacidad de las células cancerígenas de crecer y reproducirse. Diversos grupos de drogas funcionan de formas diferentes para combatir las células cancerígenas. El oncólogo recomendará un plan de tratamiento para cada individuo.

  • Tratamiento focalizado. Algunos medicamentos nuevos funcionan de forma distinta que las drogas de quimioterapia tradicionales y apuntan a determinadas partes de ciertas células que las hacen funcionar de manera diferente a las células normales. Por ejemplo, en algunos tipos de cánceres de estómago, las células tienen demasiada cantidad de una proteína llamada HER2 en la superficie. Existe un medicamento llamado trastuzumab (Herceptin) que puede ser útil para combatir este tipo de cáncer. Generalmente, se administra junto con drogas tradicionales de quimioterapia para ayudar a tratar cánceres de estómago avanzados.

En ocasiones, se combinan varios de tratamientos para combatir el cáncer de estómago. Por favor, consulte a su médico para aclarar cualquier pregunta o preocupación acerca de su afección.

Cáncer de estómago

El tipo más común de cáncer de estómago se denomina adenocarcinoma y comienza en las células en el revestimiento del estómago.

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