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Condiciones tratadas 

Ofrecemos atención personalizada, integral y compasiva para pacientes con todo tipo de trastornos y enfermedades digestivas.

Si usted o un ser querido tiene indigestión recurrente, acidez estomacal, úlceras, la incomodidad y el dolor o del síndrome del intestino irritable u otros síntomas gastrointestinales no deseados, Baylor tiene la experiencia y la tecnología para abordar el problema.

Entre las enfermedades del aparato digestivo tratados en el Baylor están la enfermedad inflamatoria del intestino, enfermedad de úlcera aguda y enfermedad hepática crónica, incluyendo la hepatitis C y la cirrosis, enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE), diarrea crónica y síndrome del intestino irritable.

Esófago de BarrettBarrett's Esophagus

Esófago de Barrett

Dibujo de la anatomía del sistema digestivo de un adulto
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¿Qué es el esófago de Barrett?

El esófago de Barrett es una condición en la cual las células normales que revisten el esófago, llamadas células escamosas, se convierten en células que generalmente no se encuentran en los seres humanos, llamadas células columnares especializadas. Este proceso se llama metaplasia intestinal debido a que las células columnares especializadas son similares a la mucosa del intestino. El daño del revestimiento del esófago causa que las células cambien. Menos del 1 por ciento de las personas que presentan esta afección desarrollan cáncer del esófago. Sin embargo, sufrir de esófago de Barrett puede aumentar el riesgo de tener cáncer esofágico.

¿Qué causa el esófago de Barrett?

El esófago de Barrett se desarrolla en algunas personas que padecen reflujo gastroesofágico crónico (su sigla en inglés es GERD) o esofagitis (inflamación del esófago). Se cree que el daño del revestimiento del esófago, causado por estas condiciones, causa estos cambios anormales en las células.

Dibujo que demuestra el reflujo gastroesofagal
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Las personas que ha tenido acidez con regularidad corren el riesgo de padecer el esófago de Barrett y deben hablar de esto con su médico.

¿Cuáles son los síntomas del esófago de Barrett?

A continuación se enumeran los síntomas más comunes del esófago de Barrett. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Despertarse durante la noche debido a ardor de estómago.

  • Vómitos.

  • Dificultad para tragar.

  • Sangre en el vómito o en las heces.

Algunas personas que tienen esta condición pueden ser asintomáticas. Los síntomas del esófago de Barret pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

Ilustración de un procedimiento esophagogastroduodenoscopia
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¿Cómo se diagnostica el esófago de Barrett?

Además del examen físico, el médico realizará una endoscopia, durante la cual se introduce un tubo delgado y largo, llamado endoscopio, por la boca y con mucho cuidado se pasa por dentro del esófago. Este tubo cuenta con instrumentos que le permiten al médico ver el revestimiento del esófago y extraer una pequeña muestra de tejido (biopsia), la cual se examina en el laboratorio para determinar si las células escamosas normales han sido reemplazadas por células columnares. Si una persona se queja de dificultad para tragar, un estudio superior bario puede ser útil para identificar la área de estrechamiento llamada estenosis.     

Tratamiento del esófago de Barrett

El tratamiento específico del esófago de Barrett será determinado por su médico basándose en:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.

  • Qué tan avanzada está la enfermedad.

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.

  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.

  • Su opinión o preferencia.

Actualmente, no hay cura para el esófago de Barrett. Una vez que las células del revestimiento del esófago han sido reemplazadas por células columnares, no pueden volver a la normalidad. Por consiguiente, el tratamiento consiste en ayudar a prevenir que el daño progrese, deteniendo el reflujo ácido del estómago. El tratamiento puede incluir:

  • Medicamentos. Su médico puede recetarle medicamentos como los antagonistas de los receptores H2 y los inhibidores de la bomba de protones, los cuales disminuyen la cantidad de ácido producido en el estómago.

  • Cirugía. La cirugía para extirpar el tejido dañado o una sección del esófago puede ser necesaria. Se conoce como fundoplicación; parte del esófago se extirpa y la sección que queda se une al estómago.

  • Procedimiento de dilatación. Si hay estenosis (estrechez del esófago), causadas cuando el revestimiento dañado del esófago se engrosa y endurece, se usa un procedimiento llamado dilatación. Durante la dilatación, un instrumento cuidadosamente estira las estricturas y expande la abertura del esófago.

Esófago de Barrett

El esófago de Barrett se produce cuando el revestimiento del esófago se daña por el ácido gástrico que se escapa hacia atrás.

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Cáncer ColorrectalColorectal Cancer

Cáncer colorectal

¿Qué es el cáncer colorrectal?

El cáncer colorrectal son células malignas que se encuentran en el colon o en el recto. El colon y el recto forman parte del intestino grueso, que a su vez es parte del sistema digestivo. Como el cáncer de colon y el cáncer rectal tienen muchas características en común, algunas veces nos referimos a ellos de forma conjunta como "cáncer colorrectal". Los tumores cancerosos que se encuentran en el colon o en el recto también pueden propagarse a otras partes del cuerpo.

Sin contar el cáncer de piel, el cáncer colorrectal es el tercer cáncer más común tanto en hombres como en mujeres. Según la Sociedad Estadounidense del Cáncer (American Cancer Society), se producen 140.000 casos y 50.000 muertes por cáncer colorrectal por año. La cantidad de muertes por cáncer colorrectal ha disminuido, lo que se atribuye a la mayor cantidad de evaluaciones y extirpaciones de pólipos, y a los avances en el tratamiento del cáncer. 

¿Cuáles son los diferentes tipos de cáncer colorrectal?

El 95 por ciento de los cánceres en el colon y el recto son un tipo de cáncer conocido como "adenocarcinoma", que en general es a lo que se refiere el término cáncer colorrectal. En esta sección nos concentramos en este tipo. Existen otros tipos de cáncer que pueden encontrarse en el colon y en el recto, pero son poco comunes.

Esta es una descripción general de los tipos de cáncer en el colon y el recto:

  • Adenocarcinoma. Los adenocarcinomas son tumores que comienzan en el revestimiento de los órganos internos. “Adeno” significa glándula. Estos tumores se inician en células con propiedades glandulares, o células que producen secreción. Se pueden formar en varios órganos diferentes, como el pulmón o el seno. En el cáncer colorrectal, los tumores precoces comienzan como pólipos adenomatosos pequeños que siguen creciendo y pueden convertirse en tumores malignos. La mayoría de los cánceres colorrectales son adenocarcinomas.

  • Tumores del estroma gastrointestinal (GIST, por sus siglas en inglés). Son tumores que se inician en células especializadas de las paredes del tracto digestivo llamadas "células intersticiales de Cajal". Estos tumores pueden encontrarse en cualquier parte del tracto digestivo, si bien es raro que se presenten en el colon. Pueden ser benignos (no cancerosos) al principio, pero muchos luego se convierten en cancerosos. Cuando sucede esto, se conocen como "sarcomas". El tratamiento convencional para un tumor que no se ha propagado es la cirugía.

  • Linfoma. El linfoma es un cáncer que normalmente comienza en un ganglio linfático, que es parte del sistema inmunológico. Sin embargo, también puede comenzar en el colon, recto u otros órganos.

  • Carcinoides. Los carcinoides son tumores provocados por células especiales productoras de hormonas presentes en el intestino. En general, al principio no provocan síntomas. El tratamiento convencional es la cirugía.

  • Sarcoma. Tumores que nacen en los vasos sanguíneos, músculos o tejido conectivo del colon y la pared del recto.  

¿Cuáles son los síntomas del cáncer colorrectal?

A continuación se enumeran los síntomas más comunes del cáncer colorrectal. No obstante, cada persona puede experimentarlos de forma diferente.

Las personas que presentan cualquiera de los siguientes síntomas deben consultar a su médico, especialmente si son personas mayores de 50 años o tienen antecedentes familiares o personales de la enfermedad:

  • Cambio en los hábitos intestinales, como por ejemplo diarrea, estreñimiento o estrechamiento de las heces que dura muchos días

  • Sangrado rectal, heces oscuras o presencia de sangre en las heces

  • Calambres o dolor abdominal persistentes

  • Disminución del apetito

  • Vómitos

  • Pérdida de peso involuntaria

  • Debilidad y fatiga

  • Sensación de necesidad de deposición que no se alivia al hacerlo 

Los síntomas del cáncer colorrectal pueden parecerse a los de otras enfermedades, tales como infecciones, hemorroides y enfermedad intestinal inflamatoria. También es posible padecer cáncer de colon y no tener ningún síntoma. Siempre consulte a su médico para obtener un diagnóstico.

¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer colorrectal?

Los factores de riesgo pueden incluir los siguientes:

  • Edad. La mayoría de las personas que tienen cáncer colorrectal son mayores de 50 años; sin embargo, esta enfermedad puede desarrollarse a cualquier edad.

  • Raza y etnia. Los afroamericanos tienen el riesgo más alto de padecer cáncer colorrectal de todos los grupos raciales de Estados Unidos. Los judíos de ascendencia de Europa del Este (judíos Asquenazi) tienen el riesgo de cáncer colorrectal más alto que cualquier grupo étnico del mundo.  

  • Dieta. El cáncer colorrectal a menudo está asociado con una dieta abundante en carnes rojas y procesadas.

  • Antecedentes personales de pólipos colorrectales. Los crecimientos benignos en la pared del colon o del recto son comunes en personas mayores de 50, y podrían provocar cáncer colorrectal.

  • Antecedentes personales de cáncer colorrectal. Las personas que han tenido cáncer colorrectal corren un mayor riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.

  • Antecedentes familiares. Las personas con antecedentes familiares importantes de cáncer colorrectal o pólipos en un familiar de primer grado (en especial un progenitor o hermano menor de 45 años, o en dos familiares de primer grado de cualquier edad), corren mayor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.

  • Colitis ulcerativa y enfermedad de Crohn. Las personas con una inflamación del revestimiento del colon corren un riesgo mayor de desarrollar cáncer colorrectal.

  • Síndromes heredados, como la poliposis adenomatosa familiar o cáncer de colon no poliposo hereditario (o "síndrome de Lynch") 

  • Obesidad

  • Inactividad física

  • Alto consumo de alcohol

  • Diabetes de tipo 2

  • Fumar

¿Qué provoca el cáncer colorrectal?

Se desconoce la causa exacta de la mayoría de los cánceres colorrectales, pero los factores de riesgo conocidos mencionados anteriormente son las causas más probables. Un pequeño porcentaje de cánceres colorrectales son causados por mutaciones genéticas heredadas. Se recomienda que las personas que tienen antecedentes familiares de cáncer colorrectal se sometan a exámenes genéticos. La Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society) sugiere que cualquier persona que se someta a tales exámenes tenga acceso a un médico o genetista capacitado para explicar el significado de los resultados de los mismos.

Prevención del cáncer colorrectal

Si bien la causa exacta del cáncer colorrectal se desconoce, es posible prevenir muchos cánceres de colon mediante lo siguiente:

  • Dieta, peso corporal y ejercicio. Es importante controlar los factores de riesgo siempre que sea posible, como la dieta, el peso corporal y el ejercicio. Puede resultar beneficioso comer más frutas, vegetales y alimentos integrales; evitar alimentos con alto contenido de grasa y bajo contenido de fibra; y hacer el ejercicio adecuado regularmente, aunque sea poco tiempo. Evitar el consumo excesivo de alcohol también puede reducir el riesgo.  

  • Terapia con medicamentos. Algunos estudios han demostrado que las dosis bajas de medicamentos antiinflamatorios no esteroides (NSAID, por sus siglas en inglés), como la aspirina, y la terapia de reemplazo de hormonas para mujeres posmenopaúsicas, pueden reducir el riesgo de cáncer colorrectal. No obstante, estos medicamentos tienen factores de riesgo potenciales graves, así que es importante consultar al médico.

  • Exámenes de detección. Tal vez lo más importante en la prevención del cáncer colorrectal sea hacerse los exámenes de detección a las edades apropiadas. Estos exámenes pueden hallar pólipos colorrectales que pueden extirparse antes de convertirse en cancerosos. Como algunos cánceres colorrectales no pueden prevenirse, la detección temprana es la mejor forma de mejorar las probabilidades de un tratamiento exitoso y reducir el número de muertes provocadas por cáncer colorrectal.

Las siguientes pautas de detección pueden reducir el número de casos de la enfermedad y también disminuir el índice de muertes por cáncer colorrectal mediante una detección en una etapa más temprana y tratable de la enfermedad.

Métodos de detección del cáncer colorrectal

Los métodos de detección del cáncer colorrectal para las personas que no tienen ningún síntoma ni factor de riesgo predominantes incluyen los siguientes:

  • Examen de sangre oculta en heces (FOBT, por sus siglas en inglés). Inspección de las heces para detectar presencia de sangre (oculta). Consiste en colocar una pequeña cantidad de heces en una tarjeta especial que luego se envía a un laboratorio.

  • Prueba inmunoquímica fecal (FIT, por sus siglas en inglés). Examen similar al de sangre oculta en heces que no requiere restricciones en la dieta ni medicamentos antes del mismo.

  • Sigmoidoscopía flexible. Procedimiento de diagnóstico que le permite al médico examinar la parte interior de una parte del intestino grueso. Se introduce un tubo flexible y corto con luz llamado "sigmoidoscopio" en el intestino a través del recto. Este introduce aire dentro del intestino para "inflarlo" y así facilitar la visión interna.

  • Colonoscopía. Procedimiento que le permite al médico visualizar la longitud completa del intestino grueso, y a menudo puede ayudar a identificar crecimientos anormales, tejido inflamado, úlceras y hemorragias. Consiste en la introducción de un colonoscopio, un tubo largo y flexible con luz, hasta el colon a través del recto. El colonoscopio le permite al médico visualizar el revestimiento del colon, extraer tejido para exámenes posteriores y posiblemente tratar algunos problemas que se descubran.

  • Colonografía computarizada (colonoscopía virtual). Procedimiento que emplea la tomografía computarizada (TC) para examinar el colon y detectar pólipos o masas. Una computadora procesa las imágenes para crear un modelo tridimensional (3D) del colon. La colonoscopía virtual es no invasiva y no requiere la inserción de un tubo pequeño en el recto, como en el caso de la colonoscopia común. Si mediante este examen se detecta algo anormal, se necesitará una colonoscopía como seguimiento.

Ilustración de la demostración de una colonoscopía, parte 1
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  • Enema de bario con contraste de aire (también llamado "enema de bario de doble contraste"). Se administra un fluido denominado "bario" (líquido químico, metálico y yesoso que se utiliza para recubrir el interior de los órganos y que estos puedan verse en una radiografía) en el recto en forma de enema para llenar el colon en forma parcial. Se bombea aire para expandir el colon y el recto.  Luego se realiza una radiografía de abdomen, que puede mostrar estenosis (zonas estrechadas), obstrucciones (bloqueos) y otros problemas.

Pautas para la detección del cáncer colorrectal

La pautas para la detección precoz del cáncer colorrectal de la Sociedad Americana del Cáncer son las siguientes:

  • A partir de los 50 años de edad, tanto varones como mujeres deben seguir el cronograma de exámenes que se indica a continuación:

    • Examen de sangre oculta en heces o prueba inmunoquímica fecal todos los años.

    • Sigmoidoscopía flexible cada cinco años

    • Enema de bario de doble contraste cada cinco años

    • Colonoscopia cada 10 años

    • Colonografía computarizada (colonoscopía virtual) cada cinco años

  • Las personas con cualquiera de los siguientes factores de riesgo de cáncer colorrectal deben comenzar a someterse a procedimientos de detección a una edad más temprana y con mayor frecuencia:

    • Personas con antecedentes familiares importantes de cáncer colorrectal o pólipos, en especial de un progenitor o hermano menor de 45 años, o en dos familiares de primer grado de cualquier edad

    • Familia con síndromes de cáncer colorrectal hereditarios, como poliposis adenomatosa familiar, y cáncer de colon no poliposo hereditario

    • Antecedentes personales de cáncer colorrectal o pólipos adenomatosos

    • Antecedentes personales de enfermedades intestinales inflamatorias crónicas (enfermedad de Crohn o colitis ulcerativa)

Procedimientos de diagnóstico para el cáncer colorrectal

Si una persona tiene síntomas que podrían ser provocados por el cáncer colorrectal, el médico realizará un examen físico y una evaluación de la historia clínica. El médico también hará ciertos exámenes para detección de cáncer. Muchos de estos exámenes son los mismos que se realizan para el cáncer colorrectal en personas con síntomas.

  • Examen rectal digital. Un médico, usando un guante, inserta un dedo lubricado en el recto para palpar cualquier anormalidad. Este examen puede detectar algunos cánceres del recto, pero no del colon.

  • Examen de sangre oculta en heces. Inspección de las heces para detectar presencia de sangre (oculta). Consiste en colocar una pequeña cantidad de heces en una tarjeta especial que luego se envía a un laboratorio.

  • Sigmoidoscopía flexible. Procedimiento de diagnóstico que le permite al médico examinar la parte interior de una parte del intestino grueso. Se introduce un tubo flexible y corto con luz llamado "sigmoidoscopio" en el intestino a través del recto. Este introduce aire dentro del intestino para "inflarlo" y así facilitar la visión interna.

  • Colonoscopía. Procedimiento que le permite al médico visualizar todo el intestino grueso. Consiste en la introducción de un colonoscopio, un tubo largo y flexible con luz, hasta el colon a través del recto. El colonoscopio le permite al médico visualizar el revestimiento del colon, extraer tejido para exámenes posteriores y posiblemente tratar algunos problemas que se descubran.

  • Enema de bario (también llamado "enema de bario de doble contraste"). Se administra un fluido denominado "bario" (líquido químico, metálico y yesoso que se utiliza para recubrir el interior de los órganos y que estos puedan verse en una radiografía) en el recto para llenar el colon en forma parcial. Luego se realiza una radiografía de abdomen, que puede mostrar estenosis (zonas estrechadas), obstrucciones (bloqueos) y otros problemas.

  • Biopsia. Procedimiento mediante el cual se extraen del cuerpo pólipos o muestras de tejido (durante una colonosopía o cirugía) para un análisis en el microscopio que determine la presencia de cáncer u otras células anormales.

  • Conteo sanguíneo (o "hemograma"). Examen para detectar anemia (que puede ser el resultado de la hemorragia de un tumor).

  • Diagnóstico por imágenes. Se pueden realizar exámenes tales como la tomografía computarizada (TC), tomografía por emisión de positrones (TEP) o resonancia magnética (RM) del abdomen para detectar tumores u otros problemas. Estos exámenes también pueden realizarse una vez que se ha diagnosticado el cáncer colorrectal para determinar su alcance (etapa).

¿Cuáles son las etapas del cáncer colorrectal?

Cuando se diagnostica cáncer colorrectal, deben realizarse exámenes para determinar la "cantidad" de cáncer presente, y si el cáncer se ha propagado (extendido) desde el colon o el recto hacia otras partes del cuerpo. Esto se denomina "estadificación", y es un paso importante de la planificación de un plan de tratamiento. Las etapas del cáncer colorrectal son las siguientes:

Etapa 0 (cáncer "in situ" o "en el sitio")

El cáncer se halla en el revestimiento más interno del colon o el recto.

Etapa I (o "cáncer de colon de Dukes A")

El cáncer se ha propagado más allá del revestimiento más interno del colon o el recto a la segunda y tercer capa. El cáncer no se ha extendido a la pared externa o fuera del colon o el recto.

Etapa II (o "cáncer de colon de Dukes B")

El cáncer se ha extendido a través de la pared o fuera del color o del recto hacia el tejido cercano. No obstante, los nódulos linfáticos no están involucrados.

Etapa III (o "cáncer de colon de Dukes C")

El cáncer se ha extendido a los nódulos linfáticos cercanos, pero no a otros órganos del cuerpo.

Etapa IV (o "cáncer de colon de Dukes D")

El cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo, como los pulmones.

Tratamiento del cáncer colorrectal

El médico determinará el tratamiento específico del cáncer colorrectal basado en lo siguiente:

  • Edad, estado de salud general e historia clínica del paciente

  • Alcance y ubicación de la enfermedad

  • Resultados de los exámenes de laboratorio 

  • Tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias del paciente

  • Expectativas para la evolución de la enfermedad

  • Opinión o preferencia del paciente

Una vez que se ha diagnosticado y se ha identificado la etapa del cáncer colorrectal, el médico recomendará un plan de tratamiento. El tratamiento puede incluir lo siguiente:

  • Cirugía de colon. A menudo, el tratamiento primario del cáncer colorrectal es una cirugía que consiste en extirpar el cáncer y los tramos de tejido normal a ambos lados del mismo, así como también los nódulos linfáticos cercanos.

  • Radioterapia. La radioterapia es el uso de radiación de alta energía para eliminar las células cancerosas y reducir los tumores. Hay dos formas de administrar radioterapia, que incluyen las siguientes:

    • Radioterapia externa (radioterapia de haz externo). Tratamiento que envía con precisión altos niveles de radiación directamente a las células cancerosas. La máquina es controlada por un radioterapeuta. Como se utiliza radioterapia para destruir células cancerosas y reducir tumores, se pueden utilizar escudos especiales para proteger el tejido que rodea el área a tratar. Los tratamientos de radioterapia son indoloros, y en general duran solo unos minutos.

    • Radioterapia interna (braquiterapia, radiación por implantes). Se administra radioterapia dentro del cuerpo, lo más cerca posible del cáncer. El material radioactivo se ubica cerca o directamente dentro del cáncer, lo que limita los efectos sobre los tejidos cercanos sanos.  Algunos implantes radioactivos se denominan “semillas” o "cápsulas".

      La radioterapia interna consiste en administrar una dosis más elevada de radiación durante un período de tiempo más corto en comparación con la radioterapia externa. Algunos tratamientos de radioterapia interna permanecen en el cuerpo temporalmente. Otros tratamientos internos permanecen en el cuerpo en forma permanente, aunque la sustancia pierde su propiedad radioactiva al poco tiempo. En algunos casos, se utilizan ambos tipos de radioterapia, interna y externa.

  • Quimioterapia. La quimioterapia es el uso de medicamentos anticancerígenos para tratar células cancerosas. En la mayoría de los casos, la quimioterapia funciona interfiriendo en la capacidad de las células cancerosas de crecer o reproducirse. Existen diferentes grupos de medicamentos funcionan de diversas maneras para combatir las células cancerosas. El oncólogo recomendará un plan de tratamiento para cada paciente. Los estudios han demostrado que la quimioterapia después de la cirugía puede aumentar el índice de supervivencia en pacientes con cáncer de colon en ciertas etapas. También puede ser beneficiosa tras la cirugía en algunas etapas de cáncer rectal.  La quimioterapia también puede retardar el crecimiento y aliviar los síntomas del cáncer avanzado.

  • Terapia dirigida. Se pueden utilizar medicamentos novedosos llamados "terapia dirigida" junto con la quimioterapia o, a veces, solos. Por ejemplo, algunos medicamentos novedosos se "dirigen" a las proteínas cuya presencia es más frecuente en células cancerosas que en las sanas. Estos medicamentos tienen efectos adversos distintos (y, en general, más leves) que los medicamentos de la quimioterapia estándar, y pueden ayudar a algunos pacientes a vivir más tiempo.

Cáncer colorrectal

El cáncer colorrectal comienza en el intestino grueso (colon) o en el recto (parte final del colon).

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Cáncer EsofágicoEsophageal Cancer

Cáncer de esófago

¿Qué es el cáncer de esófago?

El cáncer de esófago es un cáncer que se desarrolla en el esófago, el tubo de músculo que conecta la garganta con el estómago. El esófago, que está ubicado inmediatamente atrás de la tráquea, tiene entre 10 y 13 pulgadas de largo y permite que la comida llegue al estómago para su digestión. La pared del esófago está formada por diversas capas y el cáncer suele comenzar en la más interna y crecer hacia afuera.

La Sociedad Americana contra el Cáncer estima que alrededor de 17 990 norteamericanos serán diagnosticados con cáncer de esófago durante 2013, y se esperan alrededor de 15 210 muertes por este motivo.

¿Cuál es la causa del cáncer de esófago?

Nadie sabe exactamente qué causa el cáncer de esófago. En el extremo superior del músculo del esófago se encuentra un músculo llamado esfínter, que se relaja para dejar pasar los alimentos o líquidos. La parte inferior del esófago está conectada al estómago. Existe otro músculo esfínter ubicado en esa conexión, que se abre y permite que la comida llegue al estómago. Dicho músculo también impide que la comida y los jugos gástricos vuelvan al esófago. Cuando los jugos vuelven se produce el reflujo, comúnmente conocido como acidez.

El reflujo prolongado puede cambiar las células en la parte baja del esófago. Esta afección se denomina esófago de Barrett. Si las células no se tratan, aumenta el riesgo de que se conviertan en células cancerígenas.

¿Cuáles son los distintos tipos de cáncer de esófago?

Hay dos tipos principales de cáncer de esófago. El más común, conocido como adenocarcinoma, se desarrolla en el tejido glandular que se encuentra en la parte baja del esófago, cerca de la apertura del estómago. Éste se da en más de la mitad de los casos.

El otro, llamado carcinoma de células escamosas, se desarrolla en las células que forman la capa superior del esófago, conocidas células escamosas. Este tipo de cáncer puede desarrollarse en cualquier parte del esófago.

El tratamiento para ambos cánceres de esófago es similar.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de esófago?

A menudo, no se presentan síntomas en las primeras etapas del cáncer de esófago. Los síntomas aparecen cuando la enfermedad ya está más avanzada. A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de cáncer de esófago. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Dificultad o dolor al tragar. Entre los síntomas más comunes de cáncer de esófago se encuentra una enfermedad denominada disfagia. Produce la sensación de tener la comida bloqueada en el pecho, y las personas que la padecen muchas veces buscan comer alimentos más blancos para tragar mejor.

  • Dolor en la garganta o la espalda, detrás del esternón o entre los omóplatos.

  • Pérdida severa de peso. Muchas personas que tienen cáncer en el esófago pierden peso involuntariamente porque no reciben alimento suficiente.

  • Ronquera o tos crónica que no desaparece en el término de dos semanas.

  • Vómitos

  • Sangre en las heces o materia fecal negra

  • Acidez estomacal

Los síntomas del cáncer de esófago pueden parecerse a los de otras afecciones o problemas médicos. Siempre consulte a su proveedor de atención médica para obtener un diagnóstico preciso.

No existen pruebas de rutina para el cáncer de esófago; sin embargo, las personas con esófago de Barrett deben controlarse frecuentemente, porque tienen un riesgo mayor de desarrollar esa enfermedad.

¿Cuáles son los factores de riesgo para el cáncer de esófago?

Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de un individuo de contraer cáncer de esófago:

  • La edad. El riesgo aumenta con la edad. En los Estados Unidos, la mayoría de las personas a las que se les diagnostica este cáncer tienen 55 años o más.

  • El sexo. Los hombres tienen un riesgo más de 3 veces mayor de desarrollar cáncer de esófago que las mujeres.

  • Fumar. El uso de cualquier tipo de tabaco, pero especialmente el hecho de fumar, aumenta el riesgo de cáncer de esófago. Cuanto más prolongado sea el uso de tabaco, mayor será el riesgo, y es especialmente alto en personas que consumieron alcohol y tabaco durante mucho tiempo. Los científicos consideran que estas sustancias potencian sus respectivos efectos dañinos y hacen que las personas que utilizan ambas sean especialmente susceptibles a desarrollar la enfermedad.

  • Consumo de alcohol. Otro riesgo importante del cáncer de esófago es el consumo abundante, crónico o prolongado de alcohol.

  • Reflujo ácido. El reflujo anormal de ácido estomacal hacia el esófago incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de esófago.

  • Esófago de Barrett. La irritación prolongada a causa del reflujo, conocida como acidez estomacal, cambia las células en la parte baja del esófago. Esta es una afección precancerígena, que aumenta el riesgo de desarrollar adenocarcinoma del esófago.

  • Obesidad. Tener mucho sobrepeso aumenta el riesgo de cáncer de esófago. Esto puede deberse a que el sobrepeso aumenta el riesgo de reflujo.

  • Dieta. Las dietas bajas en frutas, vegetales y ciertas vitaminas y minerales pueden incrementar el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

  • Otros irritantes. Tragar irritantes cáusticos como la lejía y otras sustancias puede quemar y destruir las células del esófago. La cicatrización o el daño causado al esófago pueden aumentar el riesgo de la persona de desarrollar cáncer muchos años después de haber ingerido la sustancia.

  • Historia clínica. Algunas enfermedades, como la acalasia (una afección en la que la parte final del esófago no se abre para permitir el pasaje de la comida al estómago), y la tilosis (una condición rara y hereditaria), aumentan el riesgo de contraer cáncer de esófago. Además, toda persona que haya tenido cáncer en la cabeza o el cuello tiene mayor posibilidad de desarrollar un segundo cáncer en esa zona, por ejemplo, en el esófago.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de esófago?

Además de la historia clínica y un examen físico completo, los procedimientos para diagnosticar un cáncer de esófago pueden incluir:

  • Radiografía del pecho. Un examen de diagnóstico que utiliza rayos de energía electromagnética invisibles para obtener imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa radiográfica.

  • Radiografía de tracto GI (gastrointestinal) superior seriada (también llamada trago de bario). Es un examen diagnóstico que analiza los órganos de la parte superior del sistema digestivo: el esófago, el estómago y el duodeno (la primera parte del intestino delgado). El paciente debe tomar bario (un líquido metálico, blancuzco que se utiliza para recubrir la parte interna de los órganos para que se vean en una radiografía). Luego, se toman radiografías para evaluar los órganos digestivos.

  • Esofagogastroduodenoscopia (también llamada EGD o endoscopía superior). Es un procedimiento que permite al médico examinar la parte interna del esófago, el estómago y el duodeno. Se introduce un tubo delgado, flexible, que tiene luz y una pequeña cámara de video en un extremo (llamado endoscopio) por la boca y la garganta hasta llegar al esófago, el estómago y el duodeno. El endoscopio permite que el médico vea el interior de esta parte del cuerpo y que inserte instrumentos para extraer muestras de tejido para realizar una biopsia (si es necesario).

  • Tomografía computarizada (también llamada escáner CT o CAT, por su sigla en inglés). Procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de radiografía y tecnología informática para obtener imágenes horizontales o axiales (a menudo llamadas "cortes") del cuerpo. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluyendo los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. Las tomografías computarizadas muestran más detalles que las radiografías generales. En caso de que se necesiten más imágenes de diagnóstico, el médico puede pedir una MRI o una tomografía PET

  • Ecografía endoscópica. Esta técnica de diagnóstico por imagen utiliza ondas de sonido para crear en una computadora una imagen de la pared del esófago, el estómago y los ganglios linfáticos cercanos. El endoscopio se introduce por la boca y la garganta hasta llegar al esófago y el estómago. Como en el caso de una endoscopía estándar, el médico puede ver el interior de esa parte del cuerpo e insertar instrumentos para extraer muestras de tejido (biopsia).

  • Toracoscopía y laparoscopía. Estos métodos permiten al médico examinar los ganglios linfáticos y otras estructuras dentro del pecho o el abdomen mediante un tubo hueco y con luz que se inserta a través de una pequeña incisión en la piel y que remueve áreas sospechosas para analizarlas mejor.

  • Tomografía PET. Es un estudio que utiliza una tintura de glucosa (azúcar) radioactiva para resaltar las células cancerígenas y crear imágenes del interior del cuerpo. Este estudio se parece mucho a una tomografía. Primero, el médico o la enfermera le inyectarán una pequeña cantidad de tintura radioactiva en las venas. Luego, el tomógrafo pasará por su cuerpo tomando fotos del cuello, el pecho y el abdomen. Una computadora organiza las imágenes para mostrar dónde están ubicadas las células cancerígenas.

Tratamiento del cáncer de esófago

El tratamiento específico para el cáncer de esófago será determinado por su médico según lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia clínica

  • La gravedad y ubicación de la enfermedad

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias

  • Sus expectativas respecto de la evolución de la enfermedad

  • Su opinión o preferencia

El tratamiento puede incluir:

  • Cirugía. Los tipos de cirugía que suelen realizarse para el cáncer de esófago son dos. En uno de ellos, se saca parte del esófago y de los ganglios linfáticos cercanos y la porción restante se vuelve a conectar al estómago. En el otro, se saca parte del esófago, de los ganglios linfáticos cercanos y la parte superior del estómago. Luego, la porción restante del esófago se reconecta al estómago.

  • Quimioterapia. La quimioterapia emplea drogas anticancerígenas para matar las células del cáncer en todo el cuerpo.

  • Radioterapia. La radioterapia utiliza rayos de alta potencia para matar o encoger las células cancerígenas.

  • Terapia fotodinámica (en inglés, PDT) u otras terapias con láser. En estos tratamientos, se utiliza un endoscopio con un láser en la punta para destruir las células cancerígenas en o cerca del recubrimiento interno del esófago.

En ocasiones, se combinan varios de estos procedimientos para tratar el cáncer de esófago.

Cáncer esofágico

El cáncer esofágico es un tumor maligno (canceroso) del esófago, el tubo muscular que lleva los alimentos de la boca al estómago.

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Hepatitis CHepatitis C

Hepatitis C

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¿Qué es la hepatitis?

El hígado es uno de los órganos que ayuda en la digestión, pero no es parte del tracto digestivo. Es el órgano más grande del cuerpo y lleva a cabo muchas funciones importantes, tales como producir la bilis, transformar los alimentos en energía y purificar la sangre del alcohol y los venenos.

La hepatitis es una inflamación del hígado que a veces causa un daño permanente. Está causada por virus, bacterias, ciertos medicamentos o el alcohol. También la pueden provocar ciertas enfermedades como:  enfermedades autoinmunes, enfermedades metabólicas y anomalías congénitas (presentes al nacer), como atresia biliar, enfermedad de Wilson. Generalmente, los síntomas de la hepatitis incluyen fiebre, ictericia y agrandamiento del hígado. Existen diversos tipos de hepatitis.

¿Qué es la hepatitis C?

La hepatitis C (anteriormente se llamaba hepatitis no A y no B) es una enfermedad del hígado causada por un virus transmitido por la sangre e identificado recientemente. Esta cepa de hepatitis vírica aguda descubierta en 1989 causa aproximadamente 20.000 infecciones nuevas en Estados Unidos cada año.

La recuperación de esta infección es poco frecuente: aproximadamente el 55 a 80 por ciento de las personas infectadas son portadoras crónicas del virus. Aproximadamente el 20 por ciento de las personas infectadas con el virus de la hepatitis C enfermarán de ictericia u otros síntomas de la hepatitis. El setenta por ciento de estos individuos puede desarrollar hepatopatía crónica.

En Estados Unidos, la enfermedad crónica del hígado debida a la hepatitis C causa entre 8.000 y 10.000 muertes cada año, y es la principal indicación para el trasplante de hígado. Para el año 2010, se espera que el número de muertes por hepatitis C aumente a 38.000 por año.

¿Cuál es la causa de la hepatitis C?

La transmisión de la hepatitis C se produce principalmente por contacto con sangre infectada, pero también puede producirse por contacto sexual o de una madre infectada a su bebé. Las transfusiones de sangre antes de 1992 y el uso compartido de jeringas son otras causas significativas de la propagación de la hepatitis C.

¿Quiénes corren el riesgo de contraer la hepatitis C?

A continuación se describen las personas con riesgo de contraer la hepatitis C:

  • Los niños nacidos de madres infectadas con el virus.

  • Las personas que tienen trastornos de la coagulación sanguínea como la hemofilia y que recibieron factores de coagulación antes de 1987.

  • Las personas que necesitan diálisis por insuficiencia renal.

  • Los individuos que recibieron una transfusión de sangre antes de 1992.

  • Las personas que participan en actividades de alto riesgo, como el uso de drogas por vía intravenosa (su sigla en inglés es IV) y, o el contacto homosexual o heterosexual sin protección.

No existe vacuna para la hepatitis C. Las personas en condiciones de riesgo deben examinarse regularmente para detectar la hepatitis C. Aquellos que tienen hepatitis C deben vigilarse constantemente para detectar señales de hepatitis crónica y de insuficiencia hepática.

¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis C?

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la hepatitis C. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Pérdida del apetito.

  • Fatiga.

  • Náusea y vómitos.

  • Dolor abdominal vago.

  • Ictericia. Color amarillo de la piel y de los ojos.

  • Fiebre.

  • Orina de color amarillo oscuro.

  • Heces de color claro.

  • Dolor muscular y en las articulaciones.

Los síntomas pueden presentarse desde dos semanas hasta seis meses después de la exposición. Los síntomas de la hepatitis C pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la hepatitis C?

Además del examen y la historia médica completa, los procedimientos para el diagnóstico de la hepatitis C pueden incluir los siguientes:

  • Análisis de sangre.

  • Biopsia del hígado.  Un procedimiento realizado para tomar muestras de tejido o células del cuerpo para examinarlas con un microscopio.

Tratamiento de la hepatitis C

El tratamiento específico de la hepatitis C será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.

  • Qué tan avanzada está la enfermedad.

  • Su tolerancia a ciertos medicamentos, procedimientos o terapias.

  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.

  • Su opinión o preferencia.

Hasta la fecha, no existe una vacuna disponible para la prevención de la hepatitis C. El tratamiento puede incluir terapia biológica con interferón.

Hepatitis B y C

Una lesión en el hígado caracterizada por la presencia de células inflamatorias en el tejido del órgano.

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Síndrome del Intestino Irritable, su sigla en inglés es IBSIrritable Bowel Syndrome (IBS)

Síndrome del Intestino Irritable, su sigla en inglés es IBS

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¿Qué es el síndrome del intestino irritable (IBS)?

El síndrome del intestino irritable (IBS) es un trastorno intestinal que causa lo siguiente:

  • Calambres dolorosos.

  • Gas.

  • Pesadez de estómago.

  • Cambios en los hábitos intestinales.

El IBS ha sido llamado incorrectamente de muchas formas, incluyendo las siguientes:

  • Colitis.

  • Colitis mucosa.

  • Colon espástico.

  • Intestino espástico.

  • Enfermedad intestinal funcional.

El IBS se llama trastorno funcional ya que no hay señales de enfermedad cuando el colon se examina. Debido a que los médicos no han podido encontrar una causa orgánica, se ha creído a menudo que el IBS es causado por conflictos o tensión emocional. Aunque la tensión puede empeorar los síntomas del IBS, las investigaciones sugieren que otros factores también son importantes.

El IBS a menudo causa mucho malestar e incomodidad, pero no se cree que cause:

  • Daño permanente a los intestinos.

  • Hemorragia intestinal.

  • Enfermedad grave como el cáncer.

No se ha demostrado que produzca enfermedades orgánicas serias, ni que haya relación establecida entre el IBS y las enfermedades inflamatorias intestinales como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerativa.

¿Qué causa el síndrome del intestino irritable?

La digestión y la impulsión de nutrientes y líquidos a través del sistema gastrointestinal (GI) es un proceso muy complicado y muy bien organizado. El tracto gastrointestinal tiene sus propios músculos y nervios intrínsecos que se conectan como un circuito eléctrico a la médula espinal y al cerebro. Los eventos neuromusculares que ocurren en el tracto gastrointestinal se transmiten al cerebro a través de las conexiones neurales, y la respuesta del cerebro también se transmite al tracto gastrointestinal. Como resultado de esta actividad, se genera la motilidad y la sensación del intestino. Una anomalía en este proceso provoca una impulsión desordenada del contenido intestinal, la cual genera la sensación de dolor.

La causa exacta del IBS es desconocida. Una teoría es que la persona que sufre IBS tiene un colon más sensible y reactivo de lo normal, de manera que responde fuertemente a estímulos que no afectarían a otras personas. El músculo del colon de una persona que tiene IBS comienza con espasmos después de sólo un estímulo leve o de sucesos normales como los siguientes:

  • Comer.

  • Distensión por gas u otros materiales en el colon.

  • Ciertos medicamentos.

  • Ciertos alimentos.

Las mujeres que tienen IBS parecen tener más síntomas durante sus períodos menstruales, lo que sugiere que las hormonas reproductoras pueden aumentar los síntomas del IBS.

¿Cuáles son los factores desencadenantes del IBS?

Los factores desencadenantes más probables del IBS son la dieta y la tensión emocional. Los científicos tienen algunas explicaciones de por qué sucede esto. Tome en cuenta lo siguiente:

  • Dieta. Las comidas causan contracciones del colon, y normalmente causan la urgencia de defecar de 30 a 60 minutos después de una comida. La grasa en la dieta puede causar contracciones del colon después de una comida. Con el IBS, sin embargo, la urgencia puede producirse antes e ir acompañada de calambres y de diarrea.

  • Estrés. El estrés estimula el espasmo colónico en las personas que tienen IBS. Aunque no se entiende exactamente, se cree que es porque el colon está parcialmente controlado por el sistema nervioso. Los consejos y técnicas para reducir el estrés pueden ayudar a aliviar los síntomas del IBS; sin embargo, esto no significa que el IBS sea el resultado de un trastorno de la personalidad. Es un trastorno que en parte se debe a la motilidad del colon.

¿Cuáles son los síntomas del IBS?

A continuación se enumeran los síntomas más comunes del IBS. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor abdominal como calambres.

  • Estreñimiento y, o diarrea dolorosos.

  • Estreñimiento y diarrea alternos.

  • Puede haber mucosidad en las heces.

El sangrado, la fiebre, la pérdida de peso y el dolor intenso y persistente no son síntomas del IBS, pero indican otros problemas. Los síntomas del IBS pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica el síndrome del intestino irritable?

Su médico obtendrá una historia médica completa, realizará un examen físico y obtendrá exámenes de laboratorio para evaluar si hay infección e inflamación. Más que probable, todas las pruebas de detección y el examen físico serán normales. En la mayoría de los casos el IBS es un diagnóstico de exclusión. Los exámenes de laboratorio, los estudios de imagen y los procedimientos serán determinados por la historia y el examen físico. Los exámenes y los procedimientos que su médico puede solicitar incluyen los siguientes:

  • Exámenes de sangre (para determinar si tiene anemia, infección o una enfermedad causada por inflamación o irritación).

  • Examen y cultivo de orina (para ayudar a evaluar si hay infección del tracto urinario).

  • Cultivo de heces.  La presencia de bacterias anormales en el tracto digestivo que pueden causar diarrea y otros problemas. Se recolecta una pequeña cantidad de heces y se envía al laboratorio por medio del consultorio del médico. En dos o tres días el examen muestra si están presentes bacterias anormales.

  • Examen de sangre oculta en las heces.  Indicios de sangre escondida (oculta) en las heces. Se coloca una cantidad pequeña de heces en una tarjeta especial, que se examina en el consultorio del médico o se envía al laboratorio; si hay sangre, puede ser señal de una inflamación en el tracto gastrointestinal.

  • Esofagogastroduodenoscopia (también llamada EGD o endoscopia superior).  Un procedimiento que le permite al médico examinar el interior del esófago, el estómago y el duodeno (la primera parte del intestino delgado, donde comienza la absorción de vitaminas, minerales y otros nutrientes). Un tubo con luz, delgado y flexible, llamado endoscopio, se pasa por la boca y la garganta, y luego por el esófago, el estómago y el duodeno. El endoscopio le permite al médico ver dentro de este área del cuerpo, así como introducir instrumentos a través del endoscopio para tomar muestras de tejido y realizar una biopsia (si es necesario).

  • Rayos X deabdomen.  Examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para producir imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa.

  • Ecografía abdominal.  Técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora para crear imágenes de vasos sanguíneos, tejidos y órganos. La ecografía se usa para ver la función de los órganos internos y para evaluar el flujo sanguíneo a través de varios vasos. Se aplica un gel al área del cuerpo que se va a estudiar, como el abdomen, y se coloca una varilla llamada transductor en la piel. El transductor envía ondas sonoras dentro del cuerpo que rebotan en los órganos y regresan a la máquina de ecografía, produciendo una imagen en el monitor. También se toma una fotografía o un vídeo del examen, para revisarse posteriormente.

  • Colonoscopia.  Procedimiento que le permite al médico ver la longitud completa del intestino grueso y a menudo puede ayudar a identificar crecimientos anormales, tejido inflamado, úlceras y hemorragia. Consiste en la introducción de un colonoscopio, un tubo con luz, largo y flexible, a través del recto hasta el colon. El colonoscopio le permite al médico ver el revestimiento del colon, extirpar tejido para exámenes adicionales y posiblemente tratar algunos problemas que se descubran.

Tratamiento del IBS

El tratamiento específico del IBS será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.

  • Qué tan avanzada está la condición.

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.

  • Sus expectativas para la trayectoria de la condición.

  • Su opinión o preferencia.

El tratamiento puede incluir:

  • Cambios en la dieta. Comer una dieta adecuada es importante con el síndrome del intestino irritable. En algunos casos de IBS, una dieta alta en fibra puede reducir los síntomas. Puede ser de ayuda el mantener una lista de alimentos que causan problemas, y hablar de los resultados con el médico o con un dietista registrado.

  • Medicamentos. Los médicos pueden recetar suplementos de fibra o laxantes ocasionales. Algunos médicos recetan serotonina 5-HT3 antagonista (Lotronex), antiespasmódicos, tranquilizantes o antidepresivos para aliviar los síntomas. Lotronex se prescribe generalmente para las mujeres con IBS severo que no han respondido a la terapia convencional. Algunos médicos recetan medicamentos antiespasmódicos, tranquilizantes o antidepresivos para aliviar los síntomas.
    La preocupación principal en relación con los medicamentos para el IBS es la dependencia potencial de fármacos y los efectos que el trastorno puede tener en el estilo de vida. En un esfuerzo por controlar sus intestinos o reducir el estrés, algunas personas se vuelven dependientes de los laxantes o de los tranquilizantes.

¿Cuáles son fuentes buenas de fibra?

ALIMENTOS

FIBRA MODERADA

ALTOS EN FIBRA

PANES

El pan integral, el pan de granola, las madalenas de salvado de trigo, las palomitas de maiz, los gofres Nutri-Grain®.

 

CEREALES

Bran Flakes®, Raisin Bran®, Shredded Wheat®, Frosted Mini Wheats®, avena, Muslix®, granola, salvado.

All-Bran®, Bran Buds®, Corn Bran®, Fiber One®, 100% Bran®.

VEGETALES

Remolacha, brócoli, coles de Bruselas, repollo, zanahorias, maíz, judías verdes, chícharos, calabazas, espinaca, papas con cáscara, aguacate.

 

FRUTAS

Manzanas con cáscara, dátiles, papayas, mangos, nectarinas, naranjas, peras, kiwis, fresas, puré de manzana, frambuesas, moras, pasas.

Ciruelas pasas cocinadas, higos secos.

SUSTITUTOS DE LA CARNE

Mantequilla de maní, nueces.

Frijoles cocinados, alverjas, garbanzos, habas, frijoles pintos, frijoles de riñón, chili con frijoles, trail mix (combinación de cereales).

Síndrome del intestino irritable

El síndrome del intestino irritable (IBS, por sus siglas en inglés) se refiere a un trastorno que implica dolor y calambres abdominales, así como cambios en los movimientos intestinales.

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Cáncer PancreáticoPancreatic Cancer

Cáncer de páncreas

¿Qué es el cáncer de páncreas?

El cáncer de páncreas es la cuarta causa más común de muerte por cáncer en los Estados Unidos. El cáncer de páncreas se produce cuando una célula de ese órgano se daña, se convierte en maligna (cáncer) y se sale de control.

Existen diversos tipos de cáncer de páncreas, por ejemplo:

  • Adenocarcinoma de páncreas. Es el cáncer de páncreas más común y aparece en el recubrimiento del conducto pancreático.

  • Carcinoma adenoescamoso. Es un tipo de cáncer de páncreas poco común.

  • Carcinoma de células escamosas. Es un tipo de cáncer de páncreas poco común.

¿Cuáles son los factores de riesgo para el cáncer de páncreas?

Los factores de riesgo del cáncer de páncreas pueden incluir:

  • La edad. Se presenta principalmente en personas mayores de 55 años de edad.

  • Fumar. Las personas que fuman muchos cigarrillos tiene 2 o 3 veces más posibilidades que los no fumadores de desarrollar cáncer de páncreas.

  • Obesidad y falta de actividad física. El cáncer de páncreas es más frecuente en personas que tienen mucho sobre peso y en aquellas que no realizan actividad física.

  • Diabetes. El cáncer de páncreas sucede con más frecuencia en personas que tienen diabetes tipo 2 que en aquellas que no.

  • Sexo. Más hombres que mujeres son diagnosticadas con cáncer de páncreas.

  • Raza. Los afroamericanos son más propensos a tener cáncer de páncreas que los asiáticos, los hispanos o los blancos

  • Antecedentes familiares. El riesgo de desarrollar cáncer de páncreas es mayor si la madre, el padre o un hermano/a de la persona tuvo esa enfermedad.

  • Cirrosis del hígado. Las personas con cirrosis tienen más riesgo de padecer cáncer de páncreas.

  • Exposición en el lugar de trabajo. La exposición ocupacional a determinados pesticidas, tinturas y químicos que se utilizan en la industria del metal puede aumentar el riesgo de cáncer de páncreas.

  • Algunos síndromes genéticos. Determinadas mutaciones genéticas hereditarias, como el gen BRCA2, aumentan el riesgo de cáncer de páncreas.

  • Pancreatitis crónica. La inflamación prolongada del páncreas se asocia a un aumento en el riesgo de contraer cáncer.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de páncreas?

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de cáncer de páncreas. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor en la parte superior del abdomen (panza) o de la espalda.

  • Pérdida del apetito

  • Pérdida de peso

  • Ictericia (color amarillento en los ojos y la piel y orina oscura).

  • Indigestión

  • Náuseas

  • Vómitos

  • Cansancio extremo (fatiga).

  • Abdomen hinchado debido a la inflamación de la vejiga

  • Heces pálidas, grasosas que flotan en el inodoro

Los síntomas del cáncer de páncreas pueden parecerse a los de otras afecciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para obtener un diagnóstico preciso.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de páncreas?

Técnicos preparando a un paciente para una tomografía

Además de la historia clínica y un examen físico completo, los procedimientos para diagnosticar un cáncer de páncreas pueden incluir:

  • Ecografía. Es una técnica de diagnóstico por imagen que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora para obtener imágenes de los órganos internos. Las ecografías se utilizan para ver el funcionamiento de los órganos internos del abdomen, como por ejemplo el hígado, el páncreas y los riñones, y para evaluar el flujo sanguíneo a través de diversos vasos. La ecografía se puede realizar utilizando un dispositivo interno o externo:

    • Ecografía transabdominal. El técnico coloca un dispositivo ecográfico en el abdomen para generar la imagen del páncreas.

    • Ecografía endoscópica. El médico inserta un endoscopio (tubo pequeño y flexible) con un dispositivo ecográfico en la punta a través de la boca y el estómago hasta llegar al intestino delgado. A medida que el médico retira lentamente el endoscopio, se crean imágenes del páncreas y otros órganos.

  • Tomografía computarizada (también llamada escáner CT o CAT, por sus siglas en inglés). Procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de radiografías y tecnología informática para obtener imágenes horizontales o axiales (a menudo llamadas "cortes") del cuerpo. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluyendo los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. Las tomografías computadas muestran más detalles que las radiografías generales.

  • Resonancia magnética (MRI, por su sigla en inglés). Procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y las estructuras internas del cuerpo.

  • Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE). Es un procedimiento que permite al médico diagnosticar y tratar problemas en el hígado, la vejiga, los conductos biliares y el páncreas. Este procedimiento combina el uso de radiografías y de un endoscopio (tubo largo, flexible y con luz). El endoscopio se introduce en la boca del paciente y pasa por la garganta, el esófago, el estómago y el duodeno (la primera parte del intestino delgado). El médico puede examinar el interior de estos órganos y detectar anormalidades. Luego, se introduce un tubo por el endoscopio y se inyecta una tintura que permitirá ver los conductos biliares y pancreáticos en una radiografía.

  • Colangiografía transhepática percutánea (CTP). Se inserta una aguja en la piel hasta el hígado y se inyecta tintura de contraste para que las estructuras de los conductos biliares se puedan ver mediante una radiografía. El estudio se realiza generalmente cuando no es posible hacer una CPRE.

  • Biopsia del páncreas. Es un procedimiento en el que se extrae una muestra de tejido pancreático (con una aguja o en una cirugía) para examinarlo bajo un microscopio.

  • Análisis especiales de sangre.

  • Tomografía por emisión de positrones (PET). Es un tipo de procedimiento de medicina nuclear. Para este estudio, se inyecta una sustancia radioactiva, generalmente ligada a un tipo de azúcar, en una vena, y luego se escanea el cuerpo. El azúcar radioactiva recolecta las células cancerígenas, que aparecen luego en las imágenes. Este estudio no es tan específico como una tomografía computarizada y no se utiliza como único método para diagnosticar cáncer de páncreas. Una tomografía PET se suele realizar en combinación con una tomografía computarizada.

Tratamiento del cáncer de páncreas

El tratamiento específico para el cáncer de páncreas será determinado por su médico según lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia clínica

  • La gravedad y ubicación de la enfermedad

  • Tipo de cáncer

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias

  • Sus expectativas respecto de la evolución de la enfermedad

  • Su opinión o preferencia

Dependiendo del tipo y estadio del cáncer de páncreas, se lo podrá tratar de la siguiente forma:

  • Cirugía. Este tratamiento puede ser necesario para extraer el tumor, una parte o todo el páncreas y posiblemente partes de otro órganos. El tipo de cirugía depende del estadio del cáncer, la ubicación y el tamaño del tumor, y de la salud de la persona. Los tipos de cirugía para el cáncer de páncreas son:

    • Procedimiento de Whipple. Este procedimiento comprende la extracción de la cabeza del páncreas, parte del intestino delgado, la vejiga y parte del ducto biliar común, parte del estómago y los ganglios linfáticos cercanos a la cabeza del páncreas. La mayoría de los tumores del páncreas aparecen en la cabeza del páncreas, por lo que el procedimiento de Whipple es el procedimiento quirúrgico más común para este tipo de cáncer.

    • Pancreatectomía distal. Si el tumor está ubicado en el cuerpo o la cola del páncreas, se extirpan ambas secciones del páncreas y el vaso.

    • Pancreatectomía total. Se extrae el páncreas completo, parte del intestino delgado y el estómago, el conducto biliar común, el vaso, la vejiga y algunos ganglios linfáticos. Este tipo de operación no es frecuente.

    • Cirugía paliativa. En la mayoría de los cánceres avanzados, se puede realizar una cirugía para aliviar problemas (como el bloqueo del conducto biliar) y no para curar el cáncer.

  • Radioterapia externa (terapia con rayos externos). Es un tratamiento que envía en forma precisa altos niveles de radiación directamente a las células cancerígenas. Este aparato es controlado por un radiólogo. Dado que la radiación se utiliza para matar las células cancerígenas y encoger los tumores, es necesario utilizar escudos especiales para proteger los tejidos de las áreas que rodean la zona a tratar. Los tratamientos de radiación son indoloros y suelen durar pocos minutos. La terapia de radiación puede administrarse sola o en combinación con cirugía y/o quimioterapia.

  • Quimioterapia. Es el uso de drogas anticancerígenas para tratar las células enfermas. En la mayoría de los casos, la quimioterapia interfiere en la capacidad de las células cancerígenas de crecer y reproducirse. Diversos grupos de drogas funcionan de formas diferentes para combatir las células cancerígenas. El oncólogo recomendará un plan de tratamiento para cada individuo. La quimioterapia puede administrarse sola o en combinación con cirugía y/o radiación.

  • Medicamentos. (para aliviar o reducir el dolor)

El pronóstico a largo plazo para individuos con cáncer de páncreas dependerá del tamaño y del tipo de tumor, del compromiso de los ganglios linfáticos y del grado de metástasis (cuán extendido esté) al momento del diagnóstico.

Cáncer pancreático

El cáncer de páncreas comienza en el páncreas. La causa se desconoce, pero es más común en fumadores y en personas obesas.

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DiarreaDiarrhea

Diarrea

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¿Qué es la diarrea?

La diarrea se define como una deposición acuosa, o aumento en la frecuencia, o ambas, cuando se compara con una cantidad normal. Es un problema común que puede durar pocos días y desaparecer por sí solo.

La diarrea puede ser aguda (de corta duración), la cual está por lo general relacionada con infecciones bacterianas o víricas, o crónica (de larga duración), la cual está por lo general relacionada con un trastorno funcional o enfermedad intestinal.

¿Qué causa la diarrea?

La diarrea puede ser causada por muchas condiciones, incluyendo las siguientes:

  • Una infección bacteriana.

  • Una infección vírica.

  • Alergias o intolerancias a alimentos.

  • Parásitos.

  • Una reacción a medicamentos.

  • Una enfermedad intestinal, como la enfermedad inflamatoria intestinal.

  • Un trastorno funcional del intestino, como el síndrome del colon irritable.

  • El resultado de una cirugía del estómago o de la vesícula biliar.

Muchas personas sufren de "diarrea del viajero", causada por una infección bacteriana o un parásito, o incluso por una intoxicación por alimentos.

Una diarrea grave puede indicar una enfermedad seria, y es importante que consulte con un médico si los síntomas persisten o afectan a sus actividades diarias. Identificar la causa del problema puede ser difícil.

¿Cuáles son los síntomas de la diarrea?

A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la diarrea. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Calambres estomacales.

  • Dolor abdominal.

  • Pesadez de estómago.

  • Náuseas.

  • Necesidad urgente de utilizar el baño.

  • Fiebre.

  • Heces con sangre.

  • Deshidratación.

  • Incontinencia.

La deshidratación puede ser un efecto secundario grave de la diarrea. Los síntomas de la deshidratación incluyen los siguientes:

  • Sed.

  • Orinar con menos frecuencia.

  • Piel seca y membranas mucosas (boca, ventanas de la nariz secas).

  • Fatiga.

  • Mareo, dolor de cabeza.

  • Ritmo cardíaco creciente

  • Fontanela (mollera) deprimida en la cabeza del bebé

Los síntomas de la diarrea pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la diarrea?

Además de un examen físico completo y exámenes de laboratorio de sangre y orina, los procedimientos para diagnosticar la diarrea pueden incluir lo siguiente:

  • Cultivo de heces.  Busca indicios de la presencia de bacterias anormales en el tracto digestivo que pueden causar diarrea y otros problemas. Se recolecta una pequeña cantidad de heces y se envía al laboratorio por medio del consultorio del médico. En dos o tres días el examen muestra si están presentes bacterias anormales.

  • Sigmoidoscopia.  Procedimiento de diagnóstico que le permite al médico examinar la parte interior de una porción del intestino grueso, y ayuda en la identificación de las causas de la diarrea, el dolor abdominal, el estreñimiento, los crecimientos anormales y la hemorragia. Un tubo con luz, flexible y corto, llamado sigmoidoscopio, se introduce en el intestino a través del recto. El sigmoidoscopio sopla aire dentro del intestino para inflarlo y hacer más fácil la visión interna.

  • Colonoscopia.  Procedimiento que le permite al médico ver la longitud completa del intestino grueso y a menudo puede ayudar a identificar crecimientos anormales, tejido inflamado, úlceras y hemorragia. Consiste en la introducción de un colonoscopio, un tubo con luz, largo y flexible, a través del recto hasta el colon. El colonoscopio le permite al médico ver el revestimiento del colon, extirpar tejido para exámenes adicionales y posiblemente tratar algunos problemas que se descubran.

  • Pruebas de imagen. Se realizan para descartar anormalidades estructurales.

  • Pruebas de ayuno. Identifican intolerancia alimentaria o alergias. 

Tratamiento de la diarrea

El tratamiento específico de la diarrea será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.

  • Qué tan avanzada está la condición.

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.

  • Sus expectativas para la trayectoria de la condición.

  • Su opinión o preferencia.

El tratamiento normalmente consiste en la reposición de los fluidos perdidos, y puede incluir antibióticos cuando la causa son las infecciones bacterianas.

Diarrea crónica

La diarrea que dura más de dos semanas se considera crónica. En una persona sana, la diarrea crónica puede ser una molestia.

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Enfermedad de CrohnCrohn's Disease

Enfermedad de Crohn

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¿Qué es la enfermedad de Crohn?

La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal crónica que puede reaparecer en diversos momentos durante el transcurso de la vida. Normalmente, afecta al intestino delgado, más a menudo a la parte inferior llamada íleon. Sin embargo, en algunos casos son afectados tanto el intestino delgado como el intestino grueso. Algunas veces, la inflamación también puede afectar a todo el tracto digestivo, incluyendo la boca, el esófago, el estómago, el duodeno, el apéndice o el ano.

La enfermedad de Crohn afecta igualmente a los hombres y las mujeres. Parece heredarse en algunas familias: cerca del 20 por ciento de las personas que tienen la enfermedad de Crohn tienen un pariente consanguíneo que tiene alguna forma de enfermedad inflamatoria intestinal.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Crohn?

A continuación se enumeran los síntomas más frecuentes de la enfermedad de Crohn. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor abdominal, a menudo en el área inferior derecha.

  • Diarrea, a veces sangriento.

  • Hemorragia rectal.

  • Pérdida de peso.

  • Fiebre.

  • Dolor en las articulaciones.

  • Grieta rectal.

  • Erupciones.

Algunas personas tienen períodos de remisión largos, algunas veces por años, en los cuales no presentan síntomas. No hay forma de predecir cuándo puede ocurrir una remisión, o cuándo regresarán los síntomas.

Los síntomas de la enfermedad de Crohn pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

¿Qué causa la enfermedad de Crohn?

Hay muchas teorías referentes a las causas de la enfermedad de Crohn. Una teoría sugiere que algún agente, que puede ser un virus o una bacteria, afecta al sistema inmunológico del cuerpo y desencadena una reacción inflamatoria en la pared intestinal. Aunque hay bastante evidencia de que los pacientes que tienen esta enfermedad padecen anomalías del sistema inmunológico, no se sabe si los problemas inmunológicos son la causa o el resultado de la enfermedad. No hay evidencia de que la enfermedad de Crohn es causada por el estrés. 

¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Crohn?

Las personas que han experimentado dolor abdominal crónico, diarrea, fiebre, pérdida de peso y anemia pueden ser examinadas para detectar señales de la enfermedad de Crohn. Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos para diagnosticar la enfermedad de Crohn pueden incluir los siguientes:

  • Exámenes de sangre (para determinar si hay anemia como resultado de la pérdida de sangre, o si hay aumento en el número de glóbulos blancos que sugiera un proceso inflamatorio).

  • Cultivo de heces.  Busca indicios de la presencia de bacterias anormales en el tracto digestivo que pueden causar diarrea y otros problemas. Se recolecta una pequeña cantidad de heces y se envía al laboratorio por medio del consultorio del médico. En dos o tres días, el examen mostrará si está presente alguna bacteria anormal, para determinar si hay pérdida de sangre o si una infección por parásitos o bacterias está causando los síntomas.

  • Esofagogastroduodenoscopia (también llamada EGD o endoscopia superior).  Una EGD (endoscopia superior) es un procedimiento que le permite al médico examinar el interior del esófago, el estómago y el duodeno (la primera parte del intestino delgado, donde comienza la absorción de vitaminas, minerales y otros nutrientes). Un tubo con luz, delgado y flexible, llamado endoscopio, se pasa por la boca y la garganta, y luego por el esófago, el estómago y el duodeno. El endoscopio le permite al médico ver dentro de este área del cuerpo, así como introducir instrumentos a través del endoscopio para tomar muestras de tejido y realizar una biopsia (si es necesario).

  • Colonoscopia. Procedimiento que permite al médico ver la longitud completa del intestino grueso. Una colonoscopia a menudo puede ayudar a identificar crecimientos anormales, tejido inflamado, úlceras y sangrado. Consiste en introducir un colonoscopio, un tubo largo, flexible e iluminado, a través del recto hasta el colon. El colonoscopio le permite al médico ver el revestimiento del colon, extirpar tejido para exámenes adicionales y posiblemente tratar algunos problemas que se descubran. 

  • Biopsia.  Procedimiento realizado para tomar muestras de tejido o células del revestimiento del colon para examinarlas con un microscopio.

  • Serie gastrointestinal (GI) superior (también llamada esofagografía).  Examen de diagnóstico que examina los órganos de la parte superior del sistema digestivo: el esófago, el estómago y el duodeno (la primera sección del intestino delgado). Se ingiere un líquido denominado bario (un producto químico metálico [líquido yesoso] utilizado para recubrir el interior de los órganos de forma que aparezcan en una placa de rayos X). Después se toman los rayos X para evaluar los órganos digestivos. El estudio de tracto gastrointestinal superior con seguimiento del intestino delgado se puede utilizar para diagnosticar la enfermedad de Crohn.

  • Serie gastrointestinal (GI) inferior (también llamada enema de bario).  Procedimiento que examina el recto, el intestino grueso y la parte inferior del intestino delgado. Se administra un líquido denominado bario (un producto químico metálico, o líquido yesoso, que se utiliza para recubrir el interior de los órganos de forma que puedan verse en los rayos X) en el recto como un enema. Los rayos X del abdomen muestran estenosis (zonas estrechadas), obstrucciones (bloqueos) y otros problemas.

Dibujo que demuestra la colonoscopía
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Tratamiento de la enfermedad de Crohn

El tratamiento específico de la enfermedad de Crohn será determinado por su médico basándose en:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.

  • Qué tan avanzada está la enfermedad.

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.

  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.

  • Su opinión o preferencia.

Hasta el momento no hay cura para la enfermedad de Crohn; sin embargo, varios métodos ayudan a controlarla. Los objetivos comunes del tratamiento son:

  • Corregir las deficiencias nutricionales.

  • Controlar la inflamación.

  • Aliviar el dolor abdominal, la diarrea y la hemorragia rectal.

El tratamiento puede incluir:

  • Terapia con medicamentos (antiinflamatorios, cortisona o esteroides, supresores del sistema inmunitario, las terapias biológicas, antibióticos, medicamentos contra la diarrea y los reemplazos de fluidos). Los calambres abdominales y la diarrea pueden aliviarse con medicamentos, que a menudo disminuyen la inflamación en el colon. Los casos más serios pueden requerir medicamentos esteroides, antibióticos o medicamentos que afectan al sistema inmunológico del cuerpo.

  • Dieta y suplementos. Ninguna dieta en especial ha demostrado ser eficaz para prevenir o tratar la enfermedad de Crohn. Algunos síntomas empeoran con la ingestión de leche, alcohol, especias picantes o fibra, pero esto puede no ser cierto para todas.

    • Suplementos. Algunas veces, se pueden recomendar los suplementos nutricionales o fórmulas líquidas especiales con alto contenido calórico, especialmente para niños con retraso del crecimiento.

    • Alimentación a través de una vena. Un pequeño número de pacientes, que necesitan temporalmente nutrición adicional, pueden necesitar períodos de alimentación por vía intravenosa.

  • Cirugía. La cirugía puede disminuir los síntomas de la enfermedad de Crohn, pero no la puede curar. La inflamación tiende a regresar a las áreas del intestino contiguas al área que se extirpó. La cirugía puede ayudar ya sea a aliviar los síntomas crónicos de la enfermedad activa que no responde a la terapia médica o a corregir las complicaciones, como la obstrucción intestinal, la perforación, el absceso o la hemorragia.
    Los tipos de cirugía pueden incluir los siguientes:

    • El drenaje de los abscesos o la extirpación de una sección del intestino (debido a obstrucción, lo que da como resultado un intestino más corto).

    • Ostomía. A algunas personas pueden extirpárseles parte de los intestinos, y se crea un método nuevo para eliminar las heces del cuerpo. La cirugía para crear la abertura nueva se llama ostomía, y la abertura nueva se llama estoma.

    Los diferentes tipos de ostomías se realizan dependiendo de cuánto y qué parte de los intestinos se haya extirpado, y pueden incluir los siguientes:

    • Ileostomía.  Se extirpa el colon y el recto, y la parte inferior del intestino delgado (íleon) se une al estoma.

    • Colostomía.  Abertura creada quirúrgicamente en el abdomen por la cual se extrae una porción pequeña del colon hacia la superficie de la piel. Algunas veces, puede realizarse una colostomía temporal cuando se extirpa parte del colon y el resto del colon necesita sanar.

    • Cirugía de depósito ileoanal.  Una alternativa para la ileostomía permanente, y se completa en dos operaciones. Primero, se extirpan el colon y el recto, y se realiza una ileostomía temporal. Segundo, se cierra la ileostomía, y parte del intestino delgado se usa para crear una bolsa interna para contener las heces. Esta bolsa se une al ano. El músculo del recto se deja en su lugar, para que las heces de la bolsa no se derramen por el ano. Las personas que se hacen esta cirugía pueden controlar sus defecaciones.

Enfermedad de Crohn

Una enfermedad inflamatoria que puede afectar cualquier parte del tracto gastrointestinal, causando una amplia variedad de síntomas.

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Enfermedad del Reflujo Gastroesofágico, su sigla en inglés es GERD / AcidezGastroesophageal Reflux Disease (GERD)/Heartburn

Enfermedad del Reflujo Gastroesofágico, su sigla en inglés es GERD / Acidez

Dibujo que demuestra el reflujo gastroesofagal
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¿Qué es la GERD?

La enfermedad del reflujo gastroesofágico (su sigla en inglés es GERD) es un trastorno digestivo causado por el ácido gástrico que sube desde el estómago al esófago.

"Gastroesofágico" se refiere al estómago y al esófago, y "reflujo" significa "subir o regresar". El reflujo gastroesofágico (su sigla en inglés es GER) es el regreso de los jugos ácidos del estómago, o alimentos y líquidos, al esófago.

¿Cuáles son los síntomas de la GERD?

A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la GERD. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente.

Acidez, llamada también indigestión ácida, es el síntoma más común de la GERD. La acidez se describe como un ardor en el pecho que empieza detrás del esternón y sube hasta el cuello y la garganta. Puede durar hasta dos horas y a menudo empeora después de comer. Acostarse o doblarse puede también provocar acidez gástrica.

La mayoría de los niños menores de 12 años de edad, y algunos adultos, con diagnóstico de GERD experimentan una tos seca, síntomas de asma o dificultad para tragar, en lugar de acidez estomacal. 

Es menos probable que el dolor de la acidez se asocie con la actividad física.

Los síntomas de la GERD pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

¿Qué causa la GERD?

La causa típica de la GERD es el regreso del ácido del estómago al esófago. El esfínter esofágico inferior, un músculo situado en la base del esófago, se abre para permitir que entren los alimentos y se cierra para mantenerlos en el estómago. Cuando este músculo se relaja demasiado a menudo o por demasiado tiempo, el ácido regresa al esófago, provocando acidez.

Otros estilos de vida que contribuyen a la GERD pueden incluir los siguientes:

  • El sobrepeso.

  • Comer en exceso.

  • Consumir ciertos alimentos como las frutas cítricas, el chocolate, y las comidas grasas y picantes.

  • La cafeína.

  • El alcohol.

  • Fumar.

  • El uso de medicamentos antiinflamatorios no esteroides (su sigla en inglés es NSAID) como la aspirina y el ibuprofeno.

Otras causas médicas de la acidez pueden incluir las siguientes:

  • Gastritis (inflamación del revestimiento del estómago).

  • Enfermedad ulcerosa.

¿Cómo se diagnostica la GERD?

Además del examen y la historia médica completa, los procedimientos para el diagnóstico de la GERD pueden incluir los siguientes:

  • Serie gastrointestinal (GI) superior (también llamada trago bario).  Examen de diagnóstico que examina los órganos de la parte superior del sistema digestivo: el esófago, el estómago y el duodeno (la primera sección del intestino delgado). Se ingiere un líquido denominado bario (un producto químico metálico [líquido yesoso] utilizado para recubrir el interior de los órganos de forma que aparezcan en una placa de rayos X). Después se toman los rayos X para evaluar los órganos digestivos.

  • Esofagogastroduodenoscopia (también llamada EGD o endoscopia superior).  Una EGD (endoscopia superior) es un procedimiento que le permite al médico examinar el interior del esófago, el estómago y el duodeno. Un tubo con luz, delgado y flexible, llamado endoscopio, se pasa por la boca y la garganta, y luego por el esófago, el estómago y el duodeno. El endoscopio le permite al médico ver dentro de este área del cuerpo, así como introducir instrumentos a través del endoscopio para tomar muestras de tejido y realizar una biopsia (si es necesario).

  • Examen de Bernstein.  Examen que ayuda a confirmar que los síntomas son el resultado de ácido en el esófago. El examen se realiza goteando un ácido leve a través de un tubo colocado en el esófago.

  • Manometría esofágica.  Este examen ayuda a determinar la fortaleza de los musculos del esófago. Es útil en la evaluación del reflujo gastroesofágico y las anomalías relacionadas con la deglución. Se introduce un tubo pequeño en la nariz, y luego se pasa por la garganta y finalmente al esófago. A continuación se mide la presión que los músculos del esófago producen en reposo.

  • Monitorización del pH.  Mide la acidez dentro del esófago. Es de ayuda para evaluar el reflujo gastroesofágico (su sigla en inglés es GERD). Se coloca un tubo delgado de plástico en una fosa nasal, se pasa por la garganta y luego por el esófago. El tubo se detiene exactamente por encima del esfínter esofágico inferior, que es la conexión entre el esófago y el estómago. Al final del tubo dentro del esófago hay un sensor que mide el pH o la acidez. El otro extremo del tubo fuera del cuerpo está conectado a un monitor que registra los niveles de pH por un período de 24 a 48 horas. Durante el estudio se recomienda la actividad normal, y se lleva un diario de los síntomas experimentados, o de la actividad que podría ser indicio de reflujo, como las náuseas o la tos. También se recomienda llevar un registro de las hora, tipo, y cantidad de la comida. Las lecturas del pH se evalúan y se comparan con la actividad del paciente durante ese período.

Tratamiento de la GERD

El tratamiento específico de la GERD será determinado por su médico basándose en:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.

  • Qué tan avanzada está la condición.

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.

  • Sus expectativas para la trayectoria de la condición.

  • Su opinión o preferencia.

En muchos casos, la GERD puede aliviarse a través de cambios en la dieta y en el estilo de vida, bajo la dirección de su médico. Algunas maneras de controlar la acidez incluyen las siguientes:

  • Supervisar los medicamentos que toma, ya que algunos pueden irritar el revestimiento del esófago o del estómago.

  • Dejar de fumar.

  • Controlar la ingestión de alimentos y limitar las comidas grasas o fritas, la menta, el chocolate, el alcohol, el café, las frutas y los jugos cítricos, así como los productos derivados del tomate, bebidas gaseosas y energéticas.

  • Comer porciones más pequeñas.

  • Evitar comer en exceso.

  • Controlar el consumo de alcohol.

  • No acostarse o irse a la cama inmediatamente después de una comida. En lugar de eso, esperar un par de horas.

  • Bajar de peso, si es necesario.

  • Elevar la cabecera de la cama 6 pulgadas mediante la colocación de ladrillos o bloques de cemento bajo las patas de la cama.

  • Tomar un antiácido, según lo recomiende su médico.

  • Consulte con su médico acerca de los medicamentos de venta sin receta médica llamados "bloqueadores H2" y los inhibidores de la bomba de protones. Estos medicamentos, que anteriormente se vendían sólo con receta médica, pueden tomarse antes de comer para prevenir la acidez. También, los medicamentos procinéticos, que ayudan a vaciar alimentos del estómago, pueden ser recetadas por su médico. 

  • Ocasionalmente, puede realizarse un procedimiento quirúrgico llamado fundoplicación para ayudar a mantener el esófago en la posición correcta y evitar el reflujo aumentar la presión en el esófago.

Enfermedad por reflujo gastroesofágico (o gástrico) (ERGE)

Una condición en la que el contenido líquido del estómago regresa hacia el esófago.

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Colitis UlcerativaUlcerative Colitis

Colitis Ulcerativa

Dibujo de la anatomía del sistema digestivo de un adulto
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¿Qué es la colitis ulcerativa?

La colitis ulcerativa es una enfermedad intestinal inflamatoria que provoca la inflamación del revestimiento interno del intestino grueso (colon o intestino) y del recto. La inflamación normalmente comienza en el recto y en la parte inferior del intestino (sigmoide) y se propaga hacia arriba por todo el colon. En raras ocasiones, la colitis ulcerativa afecta al intestino delgado, excepto a la sección inferior, el íleon.

La inflamación causa diarrea o vaciamiento frecuente del colon. A medida que las células de la superficie del revestimiento del colon mueren y se desprenden, se forman úlceras (llagas abiertas) y producen pus, moco y hemorragia.

Aunque los niños y los ancianos algunas veces desarrollan colitis ulcerativa, comienza más a menudo a personas entre los edades de 15 y 30. Afecta hombres y mujeres por igual, y tiene tendencia a presentarse en algunas familias.

La colitis ulcerativa requiere cuidado médico a largo plazo. Puede haber remisiones (períodos durante los cuales los síntomas desaparecen) que duran meses o incluso años. Sin embargo, los síntomas regresan con el tiempo.

Sólo en casos raros, cuando se presentan complicaciones, la enfermedad es mortal. Si únicamente el recto y la parte inferior del colon están afectados, el riesgo de cáncer no es más alto de lo normal. Sin embargo, el riesgo de cáncer de colon es mayor de lo normal en pacientes que tienen colitis ulcerativa muy diseminada.

¿Cuáles son los síntomas de la colitis ulcerativa?

A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la colitis ulcerativa. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor abdominal.

  • Diarrea con sangre.

  • Fatiga.

  • Pérdida de peso.

  • Pérdida del apetito.

  • Hemorragia rectal.

  • Pérdida de líquidos y nutrientes del cuerpo.

  • Anemia causada por hemorragia grave.

Algunas veces los síntomas también pueden incluir:

  • Lesiones de la piel.

  • Dolor en las articulaciones.

  • Inflamación de los ojos.

  • Trastornos del hígado.

  • Osteoporosis.

  • Erupción cutánea.

  • Cálculos en los riñones.

Los síntomas de la colitis ulcerativa pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

¿Qué causa la colitis ulcerativa?

Aunque existen muchas teorías referentes a la causa de la colitis ulcerativa, ninguna se ha demostrado. No se conoce la causa de la colitis ulcerativa, y actualmente no hay cura, excepto a través de la extirpación quirúrgica del colon. Una teoría sugiere que algún agente, que puede ser un virus o una bacteria atípica, interactúa con el sistema inmunológico del cuerpo y desencadena una reacción inflamatoria en la pared intestinal.

Aunque existe evidencia científica que demuestra que las personas que tienen colitis ulcerativa padecen anomalías del sistema inmunológico, los médicos no saben si estas anomalías son la causa o el resultado de la enfermedad.

Existen pocas pruebas que demuestren que la causa de la colitis ulcerativa sea la tensión emocional o la sensibilidad a ciertos alimentos o productos alimenticios.

¿Cómo se diagnostica la colitis ulcerativa?

El proceso de diagnóstico incluye un examen físico completo, incluyendo exámenes de sangre para determinar si existe una condición de anemia, o si el recuento de glóbulos blancos está elevado (una señal de inflamación). En general, los procedimientos de diagnóstico para la colitis ulcerativa pueden incluir los siguientes:

  • Cultivo de heces.  Busca indicios de la presencia de bacterias anormales en el tracto digestivo que pueden causar diarrea y otros problemas. Se recolecta una pequeña cantidad de heces y se envía al laboratorio por medio del consultorio del médico. En dos o tres días el examen muestra si están presentes bacterias anormales; se realiza para detectar hemorragia o inflamación.

  • Esofagogastroduodenoscopia (También llamada EGD o endoscopia superior).  Es un procedimiento que le permite al médico examinar el interior del esófago, el estómago y el duodeno (la primera parte del intestino delgado, donde comienza la absorción de vitaminas, minerales y otros nutrientes). Un tubo con luz, delgado y flexible, llamado endoscopio, se pasa por la boca y la garganta, y luego por el esófago, el estómago y el duodeno. El endoscopio le permite al médico ver dentro de este área del cuerpo, así como introducir instrumentos a través del endoscopio para tomar muestras de tejido y realizar una biopsia (si es necesario).

  • Colonoscopia. Procedimiento que le permite al médico ver la longitud completa del intestino grueso y, a menudo, puede ayudar a identificar crecimientos anormales, tejidos inflamados, úlceras y hemorragia.  Consiste  en  la  introducción  de  un  colonoscopio,  un  tubo  con  luz,  largo  y  flexible,  a  través  del  recto  hasta  el  colon. El colonoscopio le permite al médico ver el revestimiento del colon, extirpar tejido para exámenes adicionales y, posiblemente, tratar algunos problemas que se descubran.

  • Biopsia.  Procedimiento realizado para tomar muestras de tejido o células del revestimiento del colon para examinarlas con un microscopio.

  • Serie gastrointestinal (GI) inferior (también llamada enema de bario).  Procedimiento que examina el recto, el intestino grueso y la parte inferior del intestino delgado. Se administra un líquido denominado bario (un producto químico metálico, o líquido yesoso, que se utiliza para recubrir el interior de los órganos de forma que puedan verse en los rayos X) en el recto como un enema. Los rayos X del abdomen muestran estenosis (zonas estrechadas), obstrucciones (bloqueos) y otros problemas.

Tratamiento de la colitis ulcerativa

El tratamiento específico de la colitis ulcerativa será determinado por su médico basándose en:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.

  • Qué tan avanzada está la condición.

  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.

  • Sus expectativas para la trayectoria de la condición.

  • Su opinión o preferencia.

Aunque no hay una dieta especial para la colitis ulcerativa, es posible que los pacientes puedan controlar los síntomas leves simplemente evitando las comidas que parecen causarles molestias en los intestinos.

Cuando el tratamiento es necesario, deberá determinarse uno específico para cada caso, ya que lo que puede ayudar a un paciente puede no ayudar a otro. Los pacientes también necesitan recibir apoyo emocional y sicológico. El tratamiento puede incluir lo siguiente:

  • Terapia con medicamentos (aminosalicilatos, corticosteroides o inmunomoduladores). Los calambres abdominales y la diarrea pueden aliviarse con medicamentos, que a menudo disminuyen la inflamación en el colon. Los casos más graves pueden requerir medicamentos esteroides, antibióticos o medicamentos que afectan al sistema inmunológico del cuerpo.

  • Hospitalización. En ocasiones, los pacientes que tienen colitis ulcerativa padecen síntomas lo suficientemente graves como para necesitar hospitalización para corregir la malnutrición y detener la diarrea y la pérdida de sangre, líquidos y sales minerales. Es posible que el paciente necesite una dieta especial, alimentación por vía intravenosa (IV), medicamentos o algunas veces cirugía.

  • Cirugía. La mayoría de las personas que tienen colitis ulcerativa no necesitan cirugía. Sin embargo, alrededor del 25 al 40 por ciento de los pacientes que tienen colitis ulcerativa acaban necesitando cirugía para extirpar el colon debido a la hemorragia masiva, la enfermedad crónica debilitante, la perforación del colon o el riesgo de cáncer. Algunas veces, la extirpación del colon se sugiere cuando el tratamiento médico fracasa, o los efectos secundarios de los esteroides u otros medicamentos ponen en riesgo la salud del paciente.
    Hay varias opciones quirúrgicas, incluyendo las siguientes:

    • Proctocolectomía con ileostomía. La cirugía más común es la proctocolectomía (extirpación completa del colon y del recto) con ileostomía (creación de una abertura pequeña en la pared abdominal donde la punta inferior del intestino delgado, el íleon, se lleva hasta la superficie de la piel para drenar los desechos).

    • Anastomosis ileoanal (también llamado descenso quirúrgico). Algunas veces puede hacerse la anastomosis ileoanal, una operación que evita el uso de una bolsa. Se extirpa la porción enferma del colon y se conservan los músculos externos del recto. El íleon se une dentro del recto, formando una bolsa o depósito que contiene las heces. Esto le permite al paciente defecar a través del ano en una forma normal, aunque las defecaciones pueden ser más frecuentes y acuosas de lo normal.

Enfermedad Inflamatoria del Intestino

Es un grupo de condiciones inflamatorias del intestino grueso y del intestino delgado.

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Características Comunes de Enfermedades HepáticasCommon Characteristics of Liver Disease

Características comunes de las enfermedades hepáticas

¿Cuáles son algunos síntomas comunes de las enfermedades hepáticas?

Para diagnosticar una enfermedad hepática, el médico observa los síntomas del paciente y realiza un examen físico. Además, el médico puede solicitar una biopsia del hígado, exámenes de la función hepática, una ecografía, una tomografía computarizada (TC) y/o una imagen por resonancia magnética (IRM).

A continuación se incluyen algunos de los síntomas más comunes de las enfermedades hepáticas y una breve descripción de ellos:

  • ictericia. Ojos y piel amarillentos;

  • colestasis;

  • agrandamiento del hígado;

  • hipertensión portal;

  • várices esofágicas;

  • ascitis. Acumulación de fluidos en la cavidad abdominal;

  • encefalopatía hepática;

  • insuficiencia hepática.

¿Qué es la ictericia?

La ictericia es una coloración amarilla de la piel y de las partes blancas de los ojos producida por niveles elevados e irregulares de bilirrubina (pigmento biliar) en el torrente sanguíneo. Generalmente, la orina es oscura por la bilirrubina que excretan los riñones. Los niveles elevados de bilirrubina pueden atribuirse a una inflamación, a otras anomalías de las células del hígado o a una obstrucción de las vías biliares. A veces, la descomposición de un gran número de glóbulos rojos puede producir ictericia; esto puede presentarse en recién nacidos. Por lo general, la ictericia es el primer, y a veces el único, indicio de una enfermedad hepática.

¿Qué es la colestasis?

La colestasis es cualquier enfermedad en la que el flujo biliar disminuye o se detiene. "Cole" significa "bilis" y "estasis" significa "detención". Puede haber una obstrucción del flujo biliar dentro del hígado, fuera del hígado o en ambos lugares. Los síntomas pueden incluir:

  • ictericia;

  • orina oscura;

  • heces pálidas;

  • propensión a las hemorragias;

  • picazón;

  • ascitis;

  • escalofríos;

  • dolor de las vías biliares o del páncreas;

  • agrandamiento de la vesícula biliar.

Las causas posibles de la colestasis pueden incluir:

  • hepatitis;

  • enfermedad hepática alcohólica;

  • cirrosis biliar primaria;

  • efectos de narcóticos;

  • cambios hormonales durante el embarazo;

  • cálculos en las vías biliares;

  • estrechamiento de las vías biliares;

  • cáncer de las vías biliares;

  • cáncer pancreático;

  • inflamación del páncreas.

¿Qué es el agrandamiento del hígado?

El agrandamiento del hígado es un indicador común de las enfermedades hepáticas, aunque no existen síntomas que estén comúnmente asociados con un leve aumento de tamaño del hígado (hepatomegalia). Los síntomas de un agrandamiento pronunciado del hígado incluyen molestias abdominales o "sentirse lleno".

¿Qué es la hipertensión portal?

Se entiende por hipertensión portal a la hipertensión arterial en la vena porta, que es la que provee al hígado de sangre desde el intestino y el bazo. La hipertensión portal puede producirse por un aumento de la presión arterial en los vasos sanguíneos o resistencia al flujo sanguíneo a través del hígado. La hipertensión portal puede llevar a la formación de nuevos vasos sanguíneos (llamado colaterales), que conectan el flujo sanguíneo desde el intestino hasta la circulación general, sin pasar por el hígado. Cuando esto sucede, las sustancias que comúnmente son filtradas por el hígado pasan a la circulación general. Los síntomas de la hipertensión portal pueden incluir los siguientes:

  • ascitis;

  • formación venas varicosas o várices. Las venas varicosas(várices esofágicas) se forman, en general, en el extremo inferior del esófago y en las paredes del estómago, aunque pueden formarse en cualquier lugar, desde la boca hasta el ano.

¿Qué son las várices esofágicas?

Las várices esofágicas son vasos sanguíneos dilatados dentro de las paredes de la parte inferior del esófago que son propensos a sangrar. Pueden presentarse en personas con una enfermedad hepática grave. Un hígado enfermo puede provocar hipertensión portal, que es hipertensión arterial en la vena porta. La vena porta provee de sangre al hígado. Con el tiempo, esta presión hace que se formen lo que se llama vasos sanguíneos colaterales. Estos vasos actúan como conductos que desvían la sangre de mucha presión. La presión adicional de estos vasos hace que se dilaten y se vuelvan tortuosos. Estos vasos, por último, llegan al esófago inferior y al estómago y son propensos a romperse. La ruptura puede provocar una pérdida de sangre importante producida por vómitos o por hemorragias que pasan por el tracto gastrointestinal. Los síntomas de las várices esofágicas pueden incluir los siguientes:

  • vómitos de sangre sin dolor;

  • heces negras, oscuras o con sangre;

  • reducción de la producción de orina;

  • sed excesiva;

  • mareos;

  • palidez;

  • anemia. Es una afección que indica un recuento bajo de glóbulos rojos.

¿Qué es la ascitis?

La ascitis es la acumulación de líquido en la cavidad abdominal, causada por pérdidas de líquido desde la superficie del hígado y del intestino. La ascitis generalmente acompaña a otras características de las enfermedades hepáticas como la hipertensión portal. Los síntomas de la ascitis pueden ser una distensión de la cavidad abdominal, que provoca incomodidad y dificultad para respirar. Las causas de la ascitis pueden ser las siguientes:

  • la cirrosis hepática (particularmente la cirrosis producida por el alcoholismo);

  • la hepatitis alcohólica;

  • la obstrucción de la vena hepática.

Asimismo, existen trastornos no relacionados con el hígado que pueden producir ascitis.

¿Qué es la encefalopatía hepática?

La encefalopatía hepática es el deterioro de las funciones cerebrales y el daño al sistema nervioso debido a la acumulación de sustancias tóxicas en la sangre, las cuales son comúnmente filtradas por el hígado. A la encefalopatía hepática se la conoce también como encefalopatía portosistémica o coma hepático. Los síntomas pueden incluir:

  • alteración del estado de conocimiento;

  • cambios en el razonamiento lógico, en la personalidad y en el comportamiento;

  • cambios de humor;

  • juicio alterado;

  • somnolencia;

  • confusión;

  • habla y movimiento lento o entrecortado;

  • desorientación;

  • pérdida del conocimiento;

  • coma;

  • convulsiones (muy poco común);

  • rigidez muscular y temblores;

  • movimientos espasmódicos (no controlables).

¿Qué es la insuficiencia hepática?

La insuficiencia hepática es un deterioro agudo del funcionamiento hepático. La insuficiencia hepática se produce cuando una gran porción del hígado se daña debido a cualquier tipo de trastorno hepático. Los síntomas pueden incluir:

  • ictericia;

  • tendencia a tener moretones o a sangrar con facilidad;

  • ascitis;

  • disminución de las funciones cerebrales;

  • debilitamiento general de la salud;

  • fatiga;

  • debilidad;

  • náuseas;

  • falta de apetito;

  • diarrea.

Enfermedades del hígado

El término "enfermedad hepática" se aplica a muchas enfermedades y trastornos que hacen que el hígado funcione mal o no funcione.

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