Es una afección potencialmente mortal en la cual se presenta sangrado dentro y a lo largo de la pared de la aorta, la mayor arteria que sale del corazón.
Aneurisma aórtico disecante
La disección aórtica ocurre con mucha frecuencia debido a la ruptura o daño en la pared interior de la arteria. Esto suele presentarse en la porción torácica de la aorta, aunque también puede ocurrir en la porción abdominal.
La aorta tiene diferentes ramificaciones a través de las cuales la sangre fluye. Una disección aórtica se clasifica como tipo A o tipo B, dependiendo de dónde se inicia y dónde termina. El tipo A se inicia en la primera parte de la aorta (ascendente) y clásicamente se mueve hacia otra parte del tórax, mientras que el tipo B se inicia en la última parte de la aorta (descendente) y baja por el abdomen.
Cuando se presenta una ruptura, ésta crea dos canales: uno por el cual la sangre continúa circulando y otro donde la sangre permanece quieta. A medida que la disección aórtica crece, el canal con la sangre represada puede aumentar de tamaño y ejercer presión sobre otras ramificaciones de la aorta.
Una disección aórtica también puede involucrar un ensanchamiento o abombamiento de la aorta (aneurisma).
La causa exacta se desconoce, pero los riesgos abarcan ateroesclerosis (endurecimiento de las arterias) e hipertensión (presión sanguínea alta). Las lesiones traumáticas son la principal causa de la disección aórtica, especialmente los traumas por golpes contundentes al pecho, como los ocasionados al golpearse con el volante durante un accidente automovilístico.
Otros factores de riesgo y afecciones asociadas con el desarrollo de una disección aórtica comprenden:
La disección aórtica se presenta aproximadamente en 2 de cada 10.000 personas y puede afectar a cualquier individuo, aunque es más común en hombres entre los 40 y 70 años de edad.