Absceso intrabdominal
El tratamiento de los abscesos intraabdominales requiere terapia antibiótica intravenosa y drenaje. El drenaje implica introducir una aguja a través de la piel hasta el absceso, usualmente con la guía de rayos-X. El tubo de drenaje se deja puesto por días o semanas hasta que se desaparezca el absceso.
En ocasiones, los abscesos no se pueden drenar en forma segura de esta manera. En tales casos, se debe realizar una cirugía bajo anestesia general (el paciente inconsciente y sin dolor). Se hace una incisión en el vientre (abdomen) y luego se drena y limpia el absceso. El tubo de drenaje se deja en la cavidad del absceso y permanece allí hasta que la infección desaparezca.
Siempre es importante identificar y tratar la causa del absceso.
El pronóstico depende de la causa original del absceso y del grado de infección que éste presenta. Por lo general, el drenaje es eficaz para tratar abscesos intraabdominales que no se han diseminado.
Las complicaciones comprenden:
Se debe buscar asistencia médica si se presenta dolor abdominal grave, fiebre, náuseas, vómitos o cambios en los hábitos intestinales.