Es el resultado de una enfermedad hepática crónica que causa disfunción y cicatrización del hígado. Esto con frecuencia ocasiona muchas complicaciones, entre las que se pueden mencionar: acumulación de líquido en el abdomen (ascitis), trastornos de sangrado (coagulopatía), aumento en la presión de los vasos sanguíneos del hígado (hipertensión portal) y confusión o cambio en el nivel de conciencia (encefalopatía hepática).
Cirrosis del hígado; cirrosis hepática
La cirrosis es ocasionada por la enfermedad hepática crónica. El alcoholismo prolongado y la infección por hepatitis C son algunas de las causas comunes de la enfermedad hepática crónica en los Estados Unidos (ver enfermedad hepática alcohólica). Otras causas de cirrosis pueden ser: hepatitis B, medicamentos, inflamación autoinmunitaria del hígado, trastornos en el sistema de drenaje del hígado (el sistema biliar) y trastornos metabólicos de hierro y cobre (hemocromatosis y enfermedad de Wilson).