Es un trastorno hereditario que produce episodios ocasionales de debilidad muscular.
Parálisis hipocaliémica periódica
La parálisis periódica hipocaliémica es una afección de episodios intermitentes de debilidad muscular y algunas veces de parálisis severa. Es uno de un grupo de trastornos genéticos que incluyen parálisis periódica hipercaliémica y parálisis periódica tirotóxica.
Este trastorno se diferencia de otras formas de parálisis periódicas porque los individuos que sufren de esta enfermedad tienen función tiroidea normal y niveles sanguíneos de potasio muy bajos durante los episodios de debilidad.
La parálisis periódica hipocaliémica es una afección congénita (presente desde el nacimiento). Puede ser heredada pero ocasionalmente se presenta como resultado de una mutación genética no heredada. En la mayoría de los casos, se hereda como un trastorno autosómico dominante (sólo uno de los padres debe transmitir el gen para que el bebé resulte afectado).
Esta enfermedad involucra ataques de debilidad muscular o parálisis alternando con períodos de funcionamiento muscular normal. Los ataques generalmente empiezan en la adolescencia, pero se pueden presentar antes de los 10 años de edad. Los ataques de debilidad intermitente, que no comienzan hasta la edad adulta, son muy raros y generalmente son ocasionados por otros trastornos.
La frecuencia de los ataques varía desde diaria hasta anual y los episodios de debilidad muscular pueden persistir por unas pocas horas o por un día; mientras que otras formas de parálisis periódicas pueden durar más tiempo.
Durante un ataque de debilidad muscular se presenta un bajo nivel de potasio en el torrente sanguíneo. Los niveles de potasio sérico son normales entre los ataques; sin embargo, no hay disminución en el potasio total del organismo. El potasio fluye desde el torrente sanguíneo hacia las células musculares durante los ataques.
Los niveles de insulina pueden afectar el curso de la enfermedad en algunas personas, debido a que ésta aumenta el flujo del potasio hacia las células.
Con mayor frecuencia, la debilidad afecta los músculos de los brazos y piernas, pero ocasionalmente afecta los músculos del ojo o los músculos que participan en la respiración y la deglución (lo cual puede ser mortal).
Aunque la fuerza de los músculos inicialmente es normal entre los ataques, la repetición de estos puede ocasionar con el tiempo el empeoramiento y debilidad muscular permanente entre los ataques.
Los ataques se pueden desencadenar por la ingestión de comidas con alto contenido de carbohidratos o de sal, o por el consumo de alcohol. Dichos ataques se presentan con mayor frecuencia después de dormir o descansar, y son raros durante el ejercicio, pero el hecho de descansar después de una jornada de ejercicios puede desencadenar un ataque. El riesgo es ligeramente más alto en los hombres asiáticos que también presentan trastornos de tiroides (parálisis periódica tirotóxica).
Los riesgos incluyen el hecho de tener otros miembros de la familia con parálisis periódica.
Los trastornos que causan episodios intermitentes de parálisis como efecto primario son inusuales. La parálisis periódica hipocaliémica se presenta en aproximadamente 1 de cada 100.000 personas.