Es un síndrome caracterizado por episodios intermitentes de debilidad muscular que se presentan en personas con niveles altos de hormona tiroidea (hipertiroidismo, tirotoxicosis).
La parálisis periódica tirotóxica es una afección poco común que sólo se presenta en personas con tirotoxicosis (niveles altos de hormona tiroidea) y se ve con más frecuencia en hombres asiáticos. Existe un trastorno similar, la parálisis periódica hipocaliémica (parálisis periódica familiar) que es una afección hereditaria y no está asociada con niveles altos de hormona tiroidea.
La parálisis periódica tirotóxica implica ataques de debilidad muscular o parálisis alternando con períodos de funcionamiento muscular normal. Los ataques se inician generalmente después de haberse desarrollado los síntomas del hipertiroidismo y su frecuencia varía desde diaria hasta anual. Los episodios de debilidad muscular pueden durar pocas horas o pueden persistir durante varios días.
Durante un ataque, se produce un nivel bajo de potasio en el torrente sanguíneo (suero). Los niveles de potasio sérico son normales entre los ataques. Sin embargo, no hay disminución del potasio corporal total.
Normalmente, el potasio fluye desde el torrente sanguíneo hasta las células musculares y cuando los niveles de éste son bajos (hipocaliemia), puede no existir suficiente para el funcionamiento muscular adecuado. Los niveles de insulina pueden afectar el trastorno porque ésta aumenta el flujo de potasio hacia las células.
La debilidad afecta con más frecuencia a los músculos de brazos y piernas. Igualmente, puede afectar ocasionalmente a los músculos de los ojos y, algunas veces, pueden resultar afectados los músculos involucrados en la respiración y la deglución, lo cual puede ser mortal.
También pueden presentarse arritmias cardíacas durante los ataques a causa del descenso de los niveles de potasio. Aunque la fuerza muscular es al principio normal entre los ataques, los ataques repetidos pueden finalmente causar debilidad muscular persistente y progresiva.
Los factores de riesgo son: antecedentes familiares de parálisis periódica e hipertiroidismo. Los ataques pueden desencadenarse al consumir alimentos ricos en carbohidratos o en sal, al igual que con el reposo después de un ejercicio vigoroso.