Es una infección ósea aguda o crónica, causada generalmente por bacterias.
Con frecuencia, la infección que causa la osteomielitis se origina en otra parte del cuerpo y se disemina al hueso por medio de la sangre. El hueso puede haber estado predispuesto a la infección debido a un trauma reciente.
En los niños, por lo general, se afectan usualmente los huesos largos, mientras que en los adultos se afectan más comúnmente las vértebras y la pelvis. La infección ósea puede ser producida por bacterias o por hongos. Cuando el hueso está infectado, se produce pus dentro del mismo, lo cual puede causar un absceso , y dicho absceso priva luego al hueso de su suministro sanguíneo.
La osteomielitis crónica se produce cuando el tejido óseo muere a causa de la pérdida de suministro sanguíneo. Esta infección crónica puede persistir en forma intermitente por años.
Los factores de riesgo son trauma reciente, diabetes, hemodiálisis y drogadicción intravenosa. Las personas que se han sometido a una extirpación de bazo también se encuentran en alto riesgo de padecer esta enfermedad, cuya incidencia es 2 casos por cada 10.000 personas.