Hipertensión acelerada; Nefroesclerosis arteriolar; Nefroesclerosis de tipo arteriolar; Hipertensión arterial maligna
La hipertensión maligna es una emergencia médica.
La presión arterial puede estar extremadamente alta. Un examen de los ojos revelará cambios que sugieren la presencia de hipertensión arterial, incluyendo inflamación del nervio óptico, sangrado de la retina u otros problemas con la retina.
Si ya no está presente, la insuficiencia renal se puede desarrollar como complicación de la hipertensión maligna. También pueden presentarse otras complicaciones.
Los exámenes para determinar el daño a los riñones pueden abarcar:
Una radiografía de tórax puede mostrar congestión pulmonar, debido a la acumulación forzada de líquidos en el pulmón por la insuficiencia cardíaca, como consecuencia de la hipertensión arterial.
Esta enfermedad también puede alterar los resultados de los siguientes exámenes: