Hipertensión acelerada; Nefroesclerosis arteriolar; Nefroesclerosis de tipo arteriolar; Hipertensión arterial maligna
La persona afectada necesitará permanecer en el hospital hasta cuando la hipertensión severa esté bajo control. Asimismo, se pueden administrar medicamentos administrados por vía intravenosa para reducir la presión arterial.
Después de que la hipertensión severa se haya controlado, los medicamentos antihipertensivos orales pueden controlar la hipertensión. En algunas ocasiones, podría ser necesario ajustar los medicamentos. La hipertensión puede ser difícil de controlar.
Muchos sistemas corporales están en serio riesgo debido a la extrema elevación de la presión arterial. El daño se puede presentar en múltiples órganos del cuerpo, incluyendo el cerebro, los ojos, los vasos sanguíneos, el corazón y los riñones. Asimismo, los vasos sanguíneos de los riñones son altamente susceptibles al daño causado por la presión y puede desarrollarse una insuficiencia renal que puede ser permanente.
Si la hipertensión maligna se trata oportunamente, ésta usualmente se puede controlar sin que se desarrollen complicaciones permanentes; de lo contrario, las complicaciones pueden ser severas y potencialmente mortales.
En caso de presentarse síntomas de hipertensión maligna, se debe acudir al servicio de urgencias o llamar al número local de emergencias (el 911 en los Estados Unidos) debido a que se trata de una situación de emergencia.
Igualmente, se debe consultar con el médico si la persona sabe que su control de la hipertensión arterial es deficiente.