Neuropatía del nervio femoral
El objetivo del tratamiento es incrementar la movilidad y la independencia. El médico debe identificar y tratar la causa del daño si es necesario. En algunos casos, no se requiere ningún tratamiento y la recuperación se da por sí sola.
Se administra un tratamiento conservador si hay aparición repentina de los síntomas, cambios mínimos en la sensibilidad y el movimiento, no hay antecedentes de traumatismo ni tampoco signos de degeneración del nervio.
En algunos casos, los corticoesteroides inyectados en el área pueden ayudar a reducir la hinchazón y la presión sobre el nervio. Se pueden requerir analgésicos para controlar los síntomas. Asimismo, otros medicamentos pueden reducir los dolores punzantes que algunas personas experimentan. Cuando sea posible, la medicación se debe evitar o reducir para disminuir el riesgo de efectos secundarios.
Algunas personas se podrían beneficiar de la extirpación quirúrgica de tumores u otros crecimientos que presionan el nervio.
La fisioterapia puede ayudar a mantener la fuerza muscular. Los aparatos ortopédicos, como abrazaderas o férulas, pueden ser de ayuda para caminar. De igual manera, el médico podría recomendar asesoría vocacional, terapia ocupacional, cambios ocupacionales, reentrenamiento laboral o intervenciones similares.
Si la causa de la disfunción del nervio femoral se puede identificar y tratar de manera eficaz, existe la posibilidad de una recuperación completa. En algunos casos, habrá pérdida de movimiento o de sensibilidad parcial o total, ocasionando algún grado de discapacidad permanente.
La neuralgia puede ser bastante molesta y persistir por un período de tiempo prolongado. El traumatismo en el área femoral también puede lesionar la arteria femoral, lo cual puede provocar una hemorragia mortal.
Una complicación es una lesión recurrente o inadvertida en la pierna.
Se debe consultar con el médico si se presentan síntomas de disfunción del nervio femoral.