Es un grupo de trastornos que involucran pérdida del movimiento o pérdida de otras funciones nerviosas.
Parálisis espástica
La parálisis cerebral es causada por lesiones al cerebro (la parte más grande del encéfalo) que ocurren a medida que el bebé crece en el útero o cerca al momento del nacimiento.
Inicialmente, se creía que la parálisis cerebral estaba relacionada con traumatismo y estrangulación durante el nacimiento (asfixia durante el nacimiento), que lleva a que se presente falta de oxígeno al encéfalo, pero en un estudio de 45.000 nacimientos se demostró que la asfixia durante el nacimiento no es una causa común de la parálisis cerebral.
En pacientes con parálisis cerebral, partes de las áreas cerebrales reciben niveles de oxígeno más bajos ( hipoxia) en algún momento, pero no se sabe por qué ocurre esto.
Los bebés prematuros tienen una incidencia ligeramente mayor de parálisis cerebral, la cual puede ocurrir también a comienzos de la lactancia como resultado de enfermedades (encefalitis, meningitis, infecciones por herpes simple, etc.), traumatismo craneal que provoca un hematoma subdural, lesiones de los vasos sanguíneos y muchas otras afecciones.
La lesión al cerebro puede ocasionar la pérdida de las funciones nerviosas en áreas ampliamente diferentes. El clásico hallazgo en la PC es el aumento del tono muscular ( espasticidad). Dicha espasticidad puede afectar:
Además, el niño puede presentar una pérdida parcial o total del movimiento (parálisis), problemas en la audición y la visión, y anomalías sensoriales. Los problemas con el lenguaje son comunes y también se pueden presentar convulsiones.
La función intelectual puede variar de extremadamente inteligente normal a retardo mental severo. Los síntomas usualmente se observan antes de los 2 años y, en casos graves, pueden aparecer incluso a los 3 meses.
Las clasificaciones de parálisis cerebral comprenden: espástica, discinética, atáxica y mixta.