Es un trastorno neurológico que tiende a presentarse en familias, ocasionando sacudidas ( temblores) involuntarias que empeoran durante el movimiento o la actividad.
Los temblores pueden afectar a personas de cualquier edad, pero son más comunes en personas de edad avanzada. Los temblores familiares afectan a más de una persona en la familia, causando un temblor (sacudida) rítmico y moderadamente rápido de los músculos voluntarios.
El temblor puede empeorar con los movimientos intencionales y las personas pueden presentar dificultad para sostener o utilizar objetos pequeños como utensilios para comer o escribir. El estrés emocional también puede incrementar los temblores.
Con el paso del tiempo, los temblores pueden afectar las manos, los brazos, la cabeza, las cuerdas vocales (laringe), los párpados u otros músculos, pero rara vez compromete las piernas o los pies. En los niños, estos temblores generalmente se limitan a las manos y rara vez requieren tratamiento.
Se desconoce la causa exacta del temblor, pero el hecho de que se transmita de padres a hijos (hereditario) sugiere que los genes juegan un papel. El temblor familiar usualmente es un rasgo dominante, lo que significa que alrededor del 50% de los hijos de personas afectadas también presentarán los temblores. Si la persona hereda una copia del gen de cualquiera de los padres, presentará el trastorno.
Ver también: temblor esencial