La abstinencia alcohólica se refiere a los síntomas que se pueden presentar cuando una persona suspende en forma repentina el consumo de alcohol después de haberlo estado bebiendo de manera excesiva todos los días.
El estado de abstinencia alcohólica generalmente se presenta en adultos, aunque también puede presentarse en los adolescentes o niños también, y puede suceder cuando una persona que consume alcohol en exceso lo suspende repentinamente. Los síntomas de abstinencia se presentan, por lo general, de 5 a 10 horas después de consumir el último trago, aunque también pueden manifestarse hasta 7 a 10 días después.
Generalmente se considera que el consumo excesivo de alcohol equivale a la ingesta de alrededor de 1 a 3 litros de cerveza (o 4 onzas o unos 118 ml de alcohol "fuerte") por día durante una semana o al consumo habitual de alcohol que afecta la vida y rutina diaria de una persona.
Cuanto más haya estado bebiendo la persona todos los días, tendrá mayor probabilidad de desarrollar los síntomas de abstinencia alcohólica en el momento de suspender dicho consumo, y la probabilidad de desarrollar síntomas de abstinencia graves también aumentará si la persona presenta otros problemas médicos.