Síndrome de apnea obstructiva del sueño; Síndrome de apnea del sueño
El objetivo del tratamiento es mantener las vías respiratorias abiertas con el fin de prevenir los episodios de apnea durante el sueño.
Algunas personas pueden manejar los episodios de apnea con el control del peso (o pérdida intencional de peso) y evitando el alcohol y los sedantes a la hora de dormir. Si estas medidas no resultan efectivas para suspender este tipo de apnea, se puede prescribir un sistema de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP), una forma de ayuda de respiración mecánica que involucra el uso de una máscara especialmente diseñada para colocar sobre la nariz o sobre la nariz y la boca durante la noche.
La inserción de dispositivos mecánicos dentro de la boca durante la noche para mantener la mandíbula hacia adelante puede ayudar a aliviar los síntomas en casos que van de leves a moderados.
Si se presentan causas anatómicas, puede ayudar el hecho de realizar una cirugía para remover el exceso de tejido de la parte posterior de la garganta --llamada uvulopalatofaringoplastia (UPPP, por sus siglas en inglés)-- para extirpar las amígdalas o adenoides agrandadas ( amigdalectomía) o para crear una abertura en la tráquea con el objetivo de evitar la obstrucción de las vías respiratorias durante el sueño (traqueotomía). En algunas personas, una cirugía para quitar la obstrucción nasal o de la parte superior de la garganta puede aliviar la apnea del sueño.
En los niños, la extirpación de las amígdalas o amigdalectomía puede ser todo lo que se necesite para curar la apnea obstructiva del sueño.
Participar de un grupo de apoyo de personas con el mismo trastorno u otros relacionados puede ser útil para adaptarse a la enfermedad y a los cambios de estilo de vida necesarios para tratarla.
La enfermedad usualmente se puede controlar cuando se trata adecuadamente. Sin embargo, muchas personas son incapaces o se muestran renuentes a tolerar la presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP, por sus siglas en inglés) y el síndrome continúa.
La persona debe consultar con el médico si experimenta somnolencia diurna excesiva o si ella o la familia nota síntomas de apnea obstructiva del sueño. En caso de padecer esta afección, se debe consultar si los síntomas no mejoran con el tratamiento o si se desarrollan nuevos síntomas.
La disminución del estado de conciencia, la somnolencia extrema, las alucinaciones, los cambios en la personalidad y la confusión persistente pueden ser indicios de una situación de emergencia.