Es una condición caracterizada por una preocupación crónica por las reglas, el orden y el control.
Este trastorno tiende a ocurrir en familias y por lo tanto puede tener un componente genético. Así mismo, se presenta con más frecuencia en los hombres y no se debe confundir con el trastorno obsesivo-compulsivo (OCD), otra condición siquiátrica que comparte algunos síntomas con el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva.
Las personas que padecen el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva creen que sus preocupaciones son apropiadas. Estas personas tienden a ser exitosas, tienen un sentido de urgencia con relación a sus acciones y pueden desilusionarse en extremo si otros alteran sus rutinas estrictamente ordenadas.