Criptorquidismo; Escroto vacío (testículos no descendidos); Monorquidia; Testículos desaparecidos no descendidos
Por lo general, el testículo desciende al escroto sin intervención alguna durante el primer año de vida. De no ser así, se pueden administrar inyecciones hormonales (B-HCG o testosterona) en un intento por estimular el movimiento del testículo hacia el escroto.
La cirugía (orquiopexia) es una terapia definitiva. La tendencia de la literatura médica es a favorecer la cirugía realizada de una manera más temprana para prevenir un daño irreversible a los testículos, que puede ocasionar esterilidad.
La mayoría de los casos se resuelven de forma espontánea, sin tratamiento y la corrección médica o quirúrgica de la condición generalmente tiene éxito.
Alrededor del 5% de los pacientes con testículos no descendidos no presentan testículos en el momento de la cirugía, condición denominada testículos ausentes o desaparecidos.
Si uno o ambos testículos no descienden, el hombre puede ser estéril más adelante en su vida. Los hombres con testículo no descendido al momento del nacimiento corren un mayor riesgo de desarrollar cáncer testicular en ambos testículos.
Se debe acudir al pediatra si el niño parece tener un testículo no descendido o si la persona es un hombre de 15 años o más y no sabe cómo realizarse un autoexamen testicular para buscar cáncer de los testículos.