Incluso cuando la persona está bien de salud, debe consumir mucho líquido todos los días y más cuando el clima es cálido o está haciendo ejercicio.
Es importante vigilar cuidadosamente a alguien que esté enfermo, especialmente un bebé, un niño o una persona de edad avanzada y en caso de sospecharse de un proceso de deshidratación, se debe buscar asistencia médica antes de que la persona desarrolle una deshidratación moderada o severa. Asimismo, se debe iniciar el reemplazo de líquidos tan pronto como comience a presentarse el vómito y la diarrea y NO esperar a que aparezcan los signos de deshidratación.
Siempre se debe animar a la persona a consumir líquidos en el transcurso de una enfermedad y no olvidar que las necesidades de líquidos son mayores cuando la persona tiene fiebre, vómitos o diarrea. Los signos más fáciles de vigilar son el gasto urinario (debe haber pañales húmedos o idas al baño frecuentes), saliva en la boca y lágrimas al llorar.
Porter SC. The value of parental report for diagnosis and management of dehydration in the emergency department. Ann Emerg Med. 2003; 41(2): 196-205.
Guerrant RL. Practice guidelines for the management of infectious diarrhea. Clin Infec Dis. 2001; 32(3): 331-351.
Committee on Sports Medicine and Fitness. American Academy of Pediatrics. Climatic heat stress and the exercising child and adolescent. Pediatrics. 2000; 106(1 Pt 1): 158-159.