Es un problema con los ganglios basales, las estructuras cerebrales profundas que ayudan a comenzar y controlar el movimiento.
Cuando se presenta daño a las células de los ganglios basales, puede haber problemas con la capacidad para controlar el lenguaje y el movimiento. Es posible que se presenten dificultades con el inicio, el sostenimiento y la suspensión del movimiento cuando esta área del cerebro resulta lesionada.
Las afecciones que causan lesión al cerebro potencialmente pueden causar daño a los ganglios basales. Tales afecciones abarcan: accidente cerebrovascular, anomalías metabólicas, enfermedad hepática, esclerosis múltiple, infecciones, tumores, sobredosis o efectos secundarios de drogas y traumatismo craneal.
Numerosos trastornos cerebrales pueden estar asociados con la disfunción de los ganglios basales, incluyendo el mal de Parkinson, la enfermedad de Huntington, la parálisis supranuclear progresiva, una degeneración corticobasal, una atrofia multisistémica, la enfermedad de Wilson y una distonía.