Tendinitis del talón
El tratamiento para la tendinitis aquílea generalmente son los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINES), como aspirina e ibuprofeno, al igual que reposo, aplicación de hielo y fisioterapia. Además, se debe limitar cualquier actividad que empeore los síntomas.
En algunas ocasiones, se utiliza un yeso, un dispositivo ortopédico o una bota para inmovilizar el talón y permitir que disminuya la inflamación.
Si estos tratamientos no logran mejorar los síntomas, es posible que se requiera una cirugía para extirpar el tejido inflamado y áreas anormales del tendón.
El tratamiento farmacológico generalmente es eficaz en el mejoramiento de los síntomas, aunque estos pueden reaparecer si no se limita la actividad que los ocasiona o si no se mantiene la flexibilidad y la fortaleza del tendón.
Cuando es necesario, la cirugía ha mostrado mucha efectividad para mejorar los síntomas de dolor. Sin embargo, si el dolor no mejora con el tratamiento y se continúa la actividad enérgica, el tendón está en riesgo de desgarrarse completamente.
La peor complicación es el desgarro del tendón, lo cual sucede debido a que el tendón inflamado se presenta anormal y débil, y la actividad continua hace que se rompa. En este caso, es necesario realizar una reparación quirúrgica, pero ésta se hace más difícil debido a que el tendón no se encuentra en condiciones normales.
Si la persona presenta dolor en el talón alrededor del tendón de Aquiles que empeora con la actividad, debe buscar asistencia médica para una evaluación y posible tratamiento de la tendinitis.