Es uno o más orificios en la pared que separa los ventrículos izquierdo y derecho del corazón. Es uno de los defectos cardíacos congénitos (presentes al nacer) más comunes y puede ocurrir solo o junto con otras enfermedades congénitas.
Defecto septal interventricular; Defecto del tabique ventricular
Antes del nacimiento, los ventrículos izquierdo y derecho del corazón del bebé no están separados, pero a medida que el feto crece, se forma una pared que separa estos dos ventrículos. Si la pared no se forma por completo, queda un orificio, que se conoce como comunicación interventricular (VSD, por sus siglas en inglés).
La comunicación interventricular es el defecto cardíaco congénito más común. Es posible que el bebé no presente síntomas y el orificio se puede cerrar finalmente a medida que la pared continúa creciendo después del nacimiento.
Cuando el orificio es grande, se bombeará demasiada sangre a los pulmones, lo que lleva a que se presente insuficiencia cardíaca. Estos bebés con frecuencia presentan síntomas relacionados con insuficiencia cardíaca y pueden requerir medicamentos para controlar los síntomas y cirugía para cerrar el orificio. El orificio también se puede cerrar sin necesidad de cirugía, por medio de cateterismo cardíaco.
La causa de esta afección aún no se conoce y es un defecto que se presenta con frecuencia junto con otros defectos cardíacos congénitos.
En los adultos, las comunicaciones interventriculares son una complicación de ataques cardíacos poco común pero seria. Estos orificios están relacionados con ataques cardíacos y no son el resultado de un defecto de nacimiento.
Zipes DP, Libby P, Bonow RO, Braunwald E, eds. Braunwald's Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine, 8th ed. St. Louis, Mo; WB Saunders; 2007.