Se debe evitar el consumo de alcohol y otras drogas durante el embarazo. A los médicos se les debe hacer saber que una mujer está embarazada antes de prescribirle algún medicamento. Se debe realizar un examen de sangre a comienzos del embarazo para ver si la mujer tiene inmunidad contra la rubéola. Si la madre no tiene inmunidad, tiene que evitar cualquier exposición posible a esta enfermedad y debe ser vacunada inmediatamente después del parto.
Los niveles de glucemia mal controlados en mujeres con diabetes durante el embarazo también están asociados con una alta tasa de defectos cardíacos congénitos durante este período.
Los expertos creen que algunos medicamentos que necesitan receta y de venta libre, al igual que el consumo de drogas psicoactivas durante el embarazo aumentan el riesgo de desarrollo de defectos cardíacos.
Asimismo, puede haber algunos factores hereditarios que jueguen un papel en el desarrollo de las cardiopatías congénitas y es raro, aunque no imposible, que más de un hijo en la familia tenga un defecto cardíaco congénito. Se debe hablar con el médico acerca de la realización de pruebas de detección.
Las madres gestantes deben recibir un buen cuidado prenatal. Muchos de estos defectos se pueden descubrir en ecografías de rutina llevadas a cabo por un obstetra. Entonces, se puede anticipar el parto y tener presente el personal médico adecuado (como un cardiólogo pediatra, un cirujano cardiotorácico y un neonatólogo), listo para intervenir en caso de que sea necesario. Dicha preparación puede significar la diferencia entre la vida y la muerte para algunos bebés.
Zipes DP, Libby P, Bonow RO, Braunwald E, eds. Braunwald's Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine, 8th ed. St. Louis, Mo; WB Saunders; 2007.