Es un trastorno caracterizado por conductas motoras repetitivas, pero irresolutas y no funcionales, que haya durado por lo menos 4 semanas. Algunas veces, las drogas pueden causar esta condición, pero en este caso, los síntomas duran por un período más corto o desaparecen cuando se descontinúa el medicamento desencadenante.
Las causas de este trastorno se desconocen cuando se presentan en ausencia de otras condiciones. Los movimientos parecen aumentar con el estrés, la frustración y el aburrimiento. El trastorno del movimiento estereotípico es más común en niños.
Los estimulantes como la cocaína y las anfetaminas pueden incitar un episodio grave pero breve (unas pocas horas) de movimientos estereotípicos, que pueden incluir incluir un piqueteo repetitivo pero irresoluto, retorcimiento de las manos, tics de la cabeza o mordedura de los labios.
Con el abuso crónico de estimulantes, estos períodos pueden durar más, pero generalmente se resuelven con la suspensión del consumo de droga.
El síndrome de Tourette y el autismo también pueden ocasionar este trastorno.