Orinarse en la cama
No hacer nada o castigar al niño son respuestas comunes a la enuresis, pero ninguna de ellas ayuda. Lo recomendable es darle seguridad al niño de que la enuresis es común y que se puede aliviar.
Lo primero es asegurarse de que el niño vaya al baño en los momentos normales durante el día y la noche y que no retenga la orina durante períodos de tiempo prolongados. Asimismo, asegurarse de que el niño vaya al baño antes de irse a dormir. Se puede reducir la cantidad de líquido que el niño toma varias horas antes de ir a dormir, pero esto solo no es un tratamiento para la enuresis. Los líquidos no se deben restringir de manera excesiva.
Se recomienda premiar a los niños por las noches en que no se orinan en la cama. Algunas familias utilizan una tabla de diario que el niño puede marcar cada mañana. Aunque esto no resuelva el problema por completo, puede ayudar y se debe intentar antes de utilizar medicamentos. Es más útil en niños más pequeños, aproximadamente de 5 a 8 años.
Las alarmas para enuresis son otro método que se puede utilizar junto con el sistema de recompensas. Las alarmas son pequeñas y están fácilmente disponibles sin receta en muchas tiendas.
La alarma despierta al niño o padre cuando la vejiga está llena y el niño puede levantarse y usar el baño. El entrenamiento para usar la alarma puede tomar varios meses para que funcione apropiadamente y es posible que se necesite entrenar al niño más de una vez. Las alarmas para la enuresis tienen una tasa de efectividad alta si se utilizan de forma constante.
Una vez que el niño no se orina en la cama durante 3 semanas, se continúa usando la alarma durante otras 2 semanas y luego se suspende.
Los medicamentos de receta como DDAVP (desmopresina) están disponibles para tratar la enuresis, al disminuir la cantidad de orina producida en la noche. Estos medicamentos son fáciles de usar, se obtienen resultados rápidamente y se pueden utilizar por poco tiempo en caso de pasar la noche en otra parte. También se puede recetar para su uso prolongado durante meses. El médico puede recomendar la suspensión del medicamento en diferentes momentos para ver si la enuresis ha desaparecido.
Algunas fuentes encuentran que las alarmas para enuresis combinadas con medicamentos producen el mayor número de curaciones.
Para los niños con enuresis secundaria, el médico buscará la causa del problema antes de recomendar un tratamiento.
Esta afección no implica ninguna amenaza para la salud del niño, siempre y cuando su causa no sea física. El niño puede sentir vergüenza o pérdida de la autoestima debido al problema, por lo que es importante darle seguridad. La mayoría de los niños responden a algún tipo de tratamiento.
Se pueden desarrollar complicaciones si se hace caso omiso a la presencia de una causa física de esta afección. De la misma forma, se pueden presentar complicaciones de tipo psicosocial si el problema no se enfrenta de manera efectiva y en el momento oportuno.
Se le debe comentar al médico acerca la presencia de enuresis en el niño. A los niños se les debe hacer un examen físico y un examen de orina para descartar la presencia de infección urinaria u otras causas.
Si el niño está presentando dolor al orinar, fiebre o sangre en la orina, se debe consultar con el pediatra de inmediato.
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This article uses information by permission from Alan Greene, M.D., © Greene Ink, Inc.