La circuncisión es la extirpación quirúrgica del prepucio del pene.
Remoción del prepucio; Extirpación del prepucio
El médico generalmente insensibiliza el pene con anestesia local antes de que el procedimiento comience. El anestésico se puede inyectar en la base del pene, en el cuerpo de éste o se puede aplicar como crema.
Existe una variedad de formas de llevar a cabo una circuncisión. En la más común, el prepucio se hala desde la cabeza del pene y se sujeta con un dispositivo de plástico o metal similar a un anillo.
Si el anillo es de metal, se corta el prepucio y se retira dicho dispositivo metálico. La herida sana en 5 a 7 días.
Si el anillo es de plástico, se ata un pedazo de sutura firmemente alrededor del prepucio, lo cual empuja el tejido dentro de un surco en el plástico sobre la cabeza del pene. Al cabo de 5 a 7 días, el plástico que cubre el pene cae por sí solo, dejando la circuncisión completamente cicatrizada.
Se le puede brindar al bebé un biberón o paleta endulzada durante el procedimiento y darle Tylenol (acetaminofén) después de éste.
En niños mayores y adolescentes, la circuncisión se hace generalmente bajo los efectos de la anestesia general, mientras el niño está completamente dormido. Se extirpa el prepucio y se sutura sobre la piel restante del pene. Se utilizan suturas absorbibles para cerrar la herida, las cuales serán absorbidas por el cuerpo al cabo de 7 a 10 días. La herida puede tomar hasta 3 semanas para sanar.
La circuncisión a menudo se realiza en niños sanos por razones culturales o religiosas. En los Estados Unidos, la circuncisión de los recién nacidos generalmente se hace antes de su salida del hospital. Sin embargo, los niños judíos son circuncidados cuando tienen 8 días de nacidos.
En otras partes del mundo, incluyendo Europa, Asia, Centro y Suramérica, la circuncisión es poco común entre la población general.
Las ventajas de la circuncisión se han debatido. Las opiniones con respecto a la necesidad de practicar la circuncisión en niños sanos varían entre los médicos y algunos de ellos le dan gran valor al hecho de tener un prepucio intacto, porque por ejemplo permite una respuesta sexual más natural durante la vida adulta.
En lugar de recomendar la circuncisión rutinaria en niños sanos, muchos médicos permiten que los padres tomen la decisión después de exponerles las ventajas y desventajas de este procedimiento.
No existen fundamentos médicos obligatorios para realizar este procedimiento en niños varones sanos, aunque algunos niños padecen una afección que requiere la circuncisión.
En 1999, la American Academy of Pediatrics (Academia Estadounidense de Pediatría) revisó su declaración sobre la política con relación a la circuncisión y dicha política es apoyada por la American Medical Association (Asociación Médica Estadounidense). A continuación se presenta un resumen de esta política:
"La evidencia científica existente demuestra los beneficios médicos potenciales de la circuncisión de los niños varones recién nacidos; sin embargo, estos datos no son suficientes para recomendar la circuncisión neonatal de rutina. En circunstancias en las cuales haya beneficios y riesgos potenciales, aún si el procedimiento no es esencial para el bienestar actual del niño, los padres deben determinar lo que consideren mejor para su hijo. Para que los padres de todos los niños varones tomen una decisión con conocimiento de causa, se les debe suministrar información precisa e imparcial y se les debe dar la oportunidad de discutir su decisión. En caso de decidirse la práctica de la circuncisión, se deben administrar los procedimientos analgésicos del caso."