Es la cirugía que se realiza para reemplazar un hígado enfermo por un hígado sano.
Trasplante hepático; trasplante del hígado
Los trasplantes de hígado se han convertido en un procedimiento común en todo el mundo.
Un hígado sano se obtiene de un donante que haya muerto recientemente, pero que no haya sufrido lesión hepática. El órgano sano se transporta en una solución salina refrigerada, que lo conserva hasta por 8 horas, permitiendo de este modo realizar las pruebas necesarias para determinar la compatibilidad entre el donante y el receptor.
El hígado enfermo se extirpa a través de una incisión hecha en la parte superior del abdomen. El nuevo hígado se coloca en su lugar y se conecta a los vasos sanguíneos y los conductos biliares del paciente. Esta operación puede durar hasta 12 horas y requiere grandes volúmenes de transfusiones de sangre.
En algunos casos, donantes vivos dan una parte de su hígado para un trasplante en otra persona, a menudo un miembro de la familia o un amigo. Esto ofrece algo de riesgo al donante debido a la naturaleza de la operación, pero dado que el hígado se puede regenerar por sí mismo hasta cierto punto, ambas partes terminarán con sus hígados funcionando bien después de un trasplante exitoso.
Un trasplante de hígado se puede recomendar en caso de:
La cirugía de trasplante del hígado no se recomienda a pacientes que tengan: