Son los que ya están presentes en el bebé en el momento del nacimiento. Estos dientes son diferentes de los dientes neonatales, los cuales crecen durante los primeros 30 días después del nacimiento.
Dientes fetales
Los dientes natales son una afección relativamente poco común que se presenta en 1 de cada 2.000 a 3.000 nacimientos y aunque en su mayoría son acontecimientos aislados, su presencia puede estar asociada con varios síndromes.
Se desarrollan generalmente en la parte inferior de la encía, lugar en el cual aparecerán posteriormente los incisivos centrales. Estos dientes tienen poca estructura radicular, están adheridos al borde de la encía por medio del tejido blando y a menudo son poco firmes.
Estos dientes usualmente no están bien formados, pero debido a su localización, son lo suficientemente firmes como para causar irritación y trauma en la lengua del niño mientras está lactando. Por otro lado, pueden también ocasionar molestia a la madre lactante.
Los dientes natales usualmente se extraen poco después del nacimiento, mientras que el recién nacido se encuentra todavía en el hospital, especialmente si el diente está suelto y se corre el riesgo de que el bebé lo aspire o lo "inhale".