Son ocasionadas por la superposición de las placas óseas del cráneo con o sin cierre prematuro.
Suturas con forma de cresta
El cráneo de un bebé y de un niño pequeño está conformado por placas óseas que permiten su crecimiento. Los bordes a lo largo de los cuales se cruzan estas placas se denominan suturas o líneas de sutura. En un bebé de sólo unos minutos de nacido, la presión del parto comprime la cabeza y hace que las placas óseas se superpongan en las suturas creando un pequeño reborde o cresta, lo cual es un proceso normal en los recién nacidos.
En los días siguientes, la cabeza se expande, la superposición desaparece y los bordes de las placas se encuentran entre sí, lo cual constituye la posición normal.
El reborde de la línea de sutura también puede ocurrir cuando las placas óseas se fusionan prematuramente. Cuando esto sucede, el crecimiento a lo largo de esa línea de sutura se detiene. El cierre prematuro conduce generalmente a una forma inusual del cráneo.
El cierre prematuro de la sutura que recorre el largo del cráneo (sutura sagital) da como resultado una cabeza angosta y larga, mientras que el cierre prematuro de la sutura que recorre el cráneo de lado a lado (sutura coronal) lleva a que se presente una cabeza corta y ancha.