Es un método para tomar la temperatura de una persona y determinar si se encuentra o no dentro de un rango normal. La temperatura alta corresponde a una fiebre.
En el pasado, se utilizaba un termómetro de vidrio lleno de mercurio para medir la temperatura corporal. Sin embargo, la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) ahora desaconseja el uso de estos termómetros dado que el vidrio puede romperse y el mercurio es tóxico.
Los termómetros electrónicos se utilizan y se recomiendan con más frecuencia. La temperatura aparece en un lector digital. Se deben seguir las instrucciones que vienen con el modelo particular que se use. Los termómetros de sonda electrónicos se pueden colocar en la boca, el recto o la axila. Los termómetros electrónicos para uso en el oído son comunes y cómodos, pero algunos usuarios han comentado que los resultados son menos uniformes que los de los termómetros de sonda.
Los termómetros de tira plástica cambian de color para indicar la temperatura y es el método menos preciso. Se coloca la cinta o tira plástica en la frente y se lee después de un minuto, mientras está puesta allí. También hay disponibilidad de estos termómetros para tomar la temperatura en la boca.
Siempre se debe limpiar el termómetro antes de usarlo, para lo cual se puede usar agua jabonosa y fresca o alcohol antiséptico. En caso de usarse un termómetro de vidrio, se toma el extremo opuesto al bulbo y se sacude el termómetro hacia abajo hasta leer 35° C (95° F) o menos.
La temperatura se puede medir en tres partes del cuerpo:
Los termómetros digitales tienen pantallas fáciles de leer. Para leer un termómetro de vidrio, se debe tomar el extremo opuesto al bulbo, de forma que los números queden en frente. Luego, se hace rodar el termómetro entre los dedos hacia atrás y hacia delante hasta poder ver un reflejo rojo o plateado en la columna y se compara el extremo de la columna con el grado que se marca en las líneas que se encuentran en el termómetro.
Se debe esperar al menos una hora después de realizar ejercicio vigoroso o después de un baño caliente, al igual que de 20 a 30 minutos después de fumar, comer o tomar un líquido caliente o frío antes de tomar la temperatura corporal.
El malestar que se ocasiona es mínimo.
La medición de la temperatura corporal determina si una persona tiene fiebre. También puede ser útil vigilarla para comprobar si una persona está enferma o si un tratamiento determinado está funcionando, especialmente los tratamientos de infecciones con antibióticos.