Es un examen para medir con qué frecuencia y por cuánto tiempo el ácido estomacal ingresa al esófago (el conducto que va desde la boca hasta el estómago).
Examen de acidez esofágica; Control del pH esofágico
Se pasa una sonda delgada a través de la nariz o la boca hasta el estómago y luego se devuelve al esófago. Dicha sonda va conectada a un monitor que mide el nivel de acidez en el esófago.
El paciente lleva el monitor adherido a una banda y se le pide que registre diariamente los síntomas y la actividad durante las próximas 24 horas. Debe regresar al día siguiente para retirar la sonda y se compara la información registrada por el monitor con la información del diario del paciente.
Es muy probable que los bebés y niños pequeños deban permanecer en el hospital para realizar el monitoreo del pH esofágico.
El médico le pedirá al paciente no consumir alimentos y evitar fumar a partir de la medianoche del día anterior al examen.
Algunos medicamentos pueden cambiar los resultados del examen y, por lo tanto, el médico recomendará la suspensión de los mismos durante las 24 horas previas al examen. Algunas de estas sustancias son:
No se debe descontinuar ningún medicamento a menos que lo haya recomendado el médico.
El paciente puede experimentar una breve sensación de náuseas a medida que la sonda pasa por la garganta.
El monitoreo del pH esofágico se utiliza para verificar qué tanto ácido estomacal está ingresando al esófago y qué tan bien se disipa. Este examen también se puede llevar a cabo durante una endoscopia, sujetando un dispositivo de monitoreo del pH hasta el revestimiento del esófago. En los bebés, este examen generalmente se utiliza para evaluar la ausencia o presencia de GERD y el llanto excesivo asociado con éste u otros problemas.