Son exámenes de laboratorio para buscar la presencia y la cantidad de drogas específicas en la sangre.
La sangre se extrae de una vena, usualmente de la parte interior del codo o del dorso de la mano. El sitio de punción se limpia con un antiséptico. El médico coloca una banda elástica alrededor de la parte superior del brazo con el fin de aplicar presión en el área y hacer que la vena se llene de sangre.
Luego, el médico introduce suavemente una aguja en la vena y recoge la sangre en un frasco hermético o en un tubo adherido a la aguja. La banda elástica se retira del brazo.
Una vez que se ha recogido la muestra de sangre, se retira la aguja y se cubre el sitio de punción para detener cualquier sangrado.
En bebés o en niños pequeños, se puede utilizar un instrumento puntiagudo llamado lanceta para punzar la piel y hacerla sangrar. La sangre se recoge en un tubo pequeño de vidrio llamado pipeta, en un portaobjetos o en una tira reactiva. Finalmente, se puede colocar un vendaje sobre el área si hay algún sangrado.
Ver también: venopunción
La muestra se lleva luego al laboratorio donde se analiza con respecto al fármaco particular especificado por el médico.
Algunos exámenes de niveles de fármacos requieren preparación y el médico dirá lo que se debe hacer.
Cuando se inserta la aguja para extraer la sangre, algunas personas sienten un dolor moderado, mientras que otras sólo sienten un pinchazo o sensación de picadura. Después, puede haber algo de sensación pulsátil.
Con la mayoría de los medicamentos, se necesita un cierto nivel del fármaco en el torrente sanguíneo para obtener el efecto deseado. Algunos medicamentos son dañinos si el nivel aumenta demasiado y no son efectivos si sus niveles son demasiado bajos.
El control de la cantidad del fármaco en la sangre le permite al médico asegurarse de que sus niveles estén dentro del rango efectivo.
La realización de pruebas de los niveles del fármaco es especialmente importante en personas que toman medicamentos como:
Estas pruebas también se pueden hacer para determinar qué tan bien descompone el cuerpo el fármaco (ver: metabolismo) o cómo interactúa éste con otros fármacos necesarios.