Es una prueba de laboratorio para detectar anticuerpos en la sangre resultantes de la exposición al hongo Aspergillus.
Prueba de inmunodifusión para Aspergillus; Prueba para anticuerpos precipitantes
La sangre se extrae de una vena, usualmente de la parte interior del codo o del dorso de la mano. El sitio de punción se limpia con un antiséptico. El médico coloca una banda elástica alrededor de la parte superior del brazo con el fin de aplicar presión en el área y hacer que la vena se llene de sangre.
Luego, el médico introduce suavemente una aguja en la vena y recoge la sangre en un frasco hermético o en un tubo adherido a la aguja. La banda elástica se retira del brazo.
Una vez que se ha recogido la muestra de sangre, se retira la aguja y se cubre el sitio de punción para detener cualquier sangrado.
En bebés o en niños pequeños, se puede utilizar un instrumento puntiagudo llamado lanceta para punzar la piel y hacerla sangrar. La sangre se recoge en un tubo pequeño de vidrio llamado pipeta, en un portaobjetos o en una tira reactiva. Finalmente, se puede colocar un vendaje sobre el área si hay algún sangrado.
La muestra se envía a un laboratorio donde es examinada en búsqueda de bandas de precipitina que se forman cuando los anticuerpos para Aspergillus están presentes.
No hay una preparación especial.
Cuando se inserta la aguja para extraer la sangre, se puede sentir un dolor moderado o sólo una sensación de pinchazo o picadura. Posteriormente, puede haber algo de sensación pulsátil.
El médico puede ordenar este examen si la persona tiene signos de una infección micótica.
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