La excreción fraccional de sodio (FENa, por sus siglas en inglés) es la cantidad de sal (sodio) que sale del cuerpo a través de la orina versus la cantidad filtrada y reabsorbida por el riñón.
FENa no es un examen, sino un cálculo basado en las concentraciones de sodio y creatinina en la sangre y en la orina. Son necesarios exámenes de química de la sangre y de la orina para llevar a cabo este cálculo.
Excreción de sodio fraccionada; FENa
Se envían muestras de sangre y orina a un laboratorio, donde se analizan sus niveles de sal (sodio) y creatinina.
Para obtener información sobre la forma como se toma una muestra de sangre de una vena, ver el artículo sobre venopunción.
Para obtener información sobre la entrega de una muestra de orina, ver el artículo muestra de orina limpia.
Se recomienda consumir una dieta normal con una cantidad normal de sal, a no ser que el médico haya dado otras instrucciones.
De ser necesario, el médico le dará las instrucciones a la persona para descontinuar medicamentos que puedan interferir con el examen, como algunos diuréticos que pueden afectar los resultados.
Cuando se inserta la aguja para extraer la sangre, algunas personas sienten un dolor moderado, mientras que otras sólo sienten un pinchazo o sensación de picadura. Posteriormente, puede haber algo de sensación pulsátil.
El examen se hace usualmente para pacientes que están gravemente enfermos con insuficiencia renal aguda. El examen ayuda a determinar si la reducción en la orina se debe a una disminución del flujo sanguíneo al riñón o a un daño en el riñón en sí.