Este examen mide la cantidad de la hormona masculina testosterona en la sangre.
Testosterona sérica
Típicamente, la sangre se extrae de una vena, por lo general de la parte interior del codo o del dorso de la mano. El sitio de punción se limpia con un desinfectante (antiséptico). El médico coloca una banda elástica alrededor de la parte superior del brazo con el fin de aplicar presión en el área y hacer que la vena se llene de sangre.
Luego, el médico introduce suavemente una aguja en la vena y recoge la sangre en un frasco hermético o en un tubo adherido a la aguja. La banda elástica se retira del brazo. Una vez que se ha recogido la muestra de sangre, se retira la aguja y se cubre el sitio de punción para detener cualquier sangrado.
En bebés o en niños pequeños, se puede utilizar un instrumento puntiagudo llamado lanceta para punzar la piel y hacerla sangrar. La sangre se recoge en un tubo pequeño de vidrio llamado pipeta, en un portaobjetos o en una tira reactiva. Finalmente, se puede colocar un vendaje sobre el área si hay algún sangrado.
El médico puede recomendar que se suspendan los medicamentos que puedan afectar los resultados del examen.
Cuando se inserta la aguja para extraer la sangre, algunas personas sienten un dolor moderado, mientras que otras sólo sienten un pinchazo o sensación de picadura. Posteriormente, puede haber algo de sensación pulsátil.
Este examen se puede llevar a cabo si la persona tiene síntomas de producción anormal de la hormona masculina, andrógenos.
En los hombres, los testículos producen la mayor parte de la testosterona circulante. La hormona luteinizante de la hipófisis estimula las células de Leydig en los testículos para producir testosterona.
En las mujeres, los ovarios producen la mayor parte de la testosterona. La corteza suprarrenal produce otra hormona masculina, llamada deshidroepiandrosterona (DHEAS, por sus siglas en inglés).
Los niveles de testosterona se emplean para evaluar: