Es un examen que se lleva a cabo ingiriendo un cordón para obtener una muestra, la cual es examinada para detectar la presencia de parásitos intestinales.
Examen de parásitos duodenales
La persona se traga un cordón con una cápsula de gelatina sujetada al extremo del mismo y después de cuatro horas se extrae. Se examina bajo el microscopio cualquier rastro de bilis, sangre o mucosa adherida al cordón para detectar tipos de células y fragmentos de parásitos o huevos.
Se debe restringir la ingesta de alimentos y líquidos 12 horas antes del examen.
Es posible que resulte difícil tragar el cordón y algunas personas pueden sentir la urgencia de vomitar cuando se extrae.
El examen se realiza cuando se sospecha una infestación parasitaria y no se detectan los parásitos a través de un examen de heces.