Es una prueba imagenológica que utiliza una sustancia radiactiva (llamada marcador) para buscar una patología en el cuerpo. A diferencia de las imágenes por resonancia magnética (IRM) y las tomografías computarizadas (TC), que revelan la estructura de los órganos, una TEP muestra cómo están funcionando los órganos y tejidos.
Ver también:
Gammagrafía de medicina nuclear; Tomografía por emisión de positrones
La tomografía por emisión de positrones (TEP) utiliza una pequeña cantidad de una sustancia radiactiva dentro de una vena, generalmente en el interior del codo. La sustancia viaja a través de la sangre y se acumula en órganos y tejidos.
Al paciente se le hace un rastreo aproximadamente 60 minutos después de recibir la sustancia radiactiva. La persona se acuesta sobre una mesa que se desliza dentro de un agujero en forma de túnel en el centro del escáner para la tomografía por emisión de positrones.
La máquina para TEP detecta la energía liberada por la sustancia radiactiva y la convierte en imágenes tridimensionales. Las imágenes se envían a una computadora, donde aparecen en un monitor para que el médico las interprete.
El paciente debe permanecer quieto durante la TEP con el fin de que la máquina produzca imágenes claras de los órganos. El examen toma alrededor de 30 minutos.
La persona debe firmar una autorización antes del examen. Asimismo, a la persona se le pedirá no comer nada por 4 a 6 horas antes de la TEP, aunque puede tomar agua.
La persona le debe comentar al médico si está embarazada o cree que podría estarlo.
Igualmente, se le debe informar al médico acerca de cualquier tipo de medicamentos prescritos o de venta libre que se esté tomando, ya que pueden interferir con el examen.
De igual manera, la persona debe mencionar si tiene algún tipo de alergias o si se ha sometido a estudios imagenológicos recientemente utilizando un tinte inyectado (medio de contraste).
Durante el examen, es posible que la persona necesite llevar puesta una bata hospitalaria. Además, debe quitarse cualquier joya, prótesis dentales y otros objetos de metal, debido a que podrían afectar los resultados de la tomografía.
La persona sentirá un pinchazo fuerte cuando se inserta la aguja con la sustancia radiactiva dentro de la vena. Durante la tomografía en sí, no se debe sentir nada.
Una TEP puede revelar el tamaño, la forma, la posición y algunas de funciones de órganos, de manera que el médico puede asegurarse de que estén funcionando tan bien como debieran.
El examen se puede utilizar para diagnosticar cáncer, problemas cardíacos y trastornos cerebrales. Del mismo modo, con el examen, se puede ver que tan lejos se ha diseminado el cáncer, muestra áreas en las cuales hay flujo sanguíneo deficiente y verifica el funcionamiento del cerebro.
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