Gammagrafía V/P; Gammagrafía de ventilación y perfusión; Gammagrafía de perfusión y ventilación de los pulmones
Los riesgos son esencialmente los mismos que ofrecen los rayos X (radiación) y las punciones con agujas.
El escáner no emite radiación; en su lugar, la detecta y la convierte en una imagen visible. Hay una pequeña exposición a la radiación proveniente de los radioisótopos, pero los que se utilizan en este examen son de corta duración y casi toda la radiación desaparece del organismo en unos pocos días. Sin embargo, como sucede con cualquier exposición a la radiación, se recomienda tener precaución con las mujeres embarazadas o lactantes.
Hay un riesgo leve de infección y sangrado en el sitio de inserción de la aguja. El riesgo con la gammagrafía de perfusión es igual que con la inserción de una aguja intravenosa para cualquier otro propósito.
En casos poco comunes, una persona puede presentar una alergia al radioisótopo, que puede incluir una reacción anafiláctica seria.
Una gammagrafía pulmonar de ventilación y perfusión puede ser una alternativa de menor riesgo a la angiografía pulmonar para la evaluación de los trastornos del suministro sanguíneo a los pulmones.
Este examen puede brindar un diagnóstico absoluto, particularmente en las personas que tienen una enfermedad pulmonar subyacente, y es posible que se requieran otros exámenes para confirmar o descartar los hallazgos hechos a través de esta gammagrafía.
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