Es la extracción de un pequeño trozo de tejido o células de una glándula salival para su análisis respectivo.
Biopsia de las glándulas salivales
Existen varios pares de glándulas salivales ubicadas en diferentes lugares: un par mayor situado al frente de las orejas (glándulas parótidas), otros dos pares mayores situados en el piso de la boca y varios pares menores en los labios, las mejillas y la lengua.
Uno de los métodos para realizar la biopsia de las glándulas salivales es el de biopsia por punción. Para realizar este procedimiento, se lava la piel sobre la glándula y se puede inyectar un anestésico local; luego se inserta una aguja en la glándula y se extrae un pequeño trozo de tejido o células que se envían al laboratorio para su análisis.
También se puede realizar una biopsia para extirpar la glándula salival parcial o totalmente debido a un tumor. Un examen del tejido extirpado puede ayudar a determinar el tipo de tumor presente.
De igual manera, se puede realizar una biopsia de las glándulas en los labios para diagnosticar enfermedades como el síndrome de Sjogren.
No se requiere ninguna preparación especial para la realización de una biopsia por punción, aunque se puede recomendar abstenerse de consumir alimentos por varias horas. Cuando se va a practicar la extirpación quirúrgica de un tumor, la preparación necesaria es la misma que para cualquier cirugía mayor, incluyendo el hecho de no consumir alimentos por 6 a 8 horas.
Si durante una biopsia por punción se inyecta anestesia local, es posible que se tenga una sensación de pinchazo o de ardor. La inserción de la aguja para la biopsia puede ocasionar presión o molestia leve que puede durar sólo 1 ó 2 minutos. Después de esto, el área puede estar sensible o con moretones durante varios días.
Este examen se hace para determinar la causa de tumoraciones o crecimientos anormales de las glándulas salivales y para diagnosticar el síndrome de Sjogren.