La membrana sinovial es un tejido que recubre una articulación. Este tipo de biopsia consiste en tomar una muestra del revestimiento de la articulación.
Este examen se puede realizar en el consultorio médico. La articulación en la cual se va a realizar la biopsia se coloca en una posición que permita el fácil acceso y luego se le inyecta anestesia local.
Luego, se inserta un instrumento (trócar) usado para drenar el líquido de una cavidad, dentro del espacio articular. A través del trócar, se introduce la aguja de biopsia, se gira para cortar un segmento del tejido y se retira tanto la aguja de la biopsia como el trócar. Finalmente, se limpia el lugar de la biopsia, se aplica presión y se coloca una venda.
Este procedimiento también se puede llevar a cabo en un hospital por medio de una artroscopia.
Se recomienda comentarle al médico sobre toda alergia a medicamentos que el paciente padezca, los medicamentos que está tomando (incluyendo medicinas herbales y suplementos), si presenta problemas de sangrado y si se encuentra embarazada.
Con la anestesia local, el paciente sentirá un pinchazo y una sensación de ardor y, además, puede sentir molestia a medida que se introduce el trócar.
La biopsia sinovial ayuda a diagnosticar la gota, las infecciones bacterianas y otras infecciones y puede sugerir la presencia de afecciones inflamatorias, como trastornos autoinmunitarios.