Es la extirpación de una pequeña muestra de tejido muscular para ser examinado.
Biopsia muscular
La biopsia de músculo se puede obtener con el paciente despierto y el área insensibilizada con anestesia local. La biopsia por punción puede ser la más apropiada en niños y en adultos que presenten afecciones crónicas. En este procedimiento, se introduce una aguja en el músculo y una pequeña porción de tejido permanece en la aguja cuando ésta se retira. Este tejido se envía luego al laboratorio para ser examinado.
Es probable que se necesite más de una inserción de la aguja para lograr una muestra lo suficientemente grande.
Una biopsia abierta consiste en una pequeña incisión a través la piel dentro del músculo para poder tomar una muestra del tejido muscular del área afectada.
No es una buena opción realizar una biopsia sobre un músculo que se haya traumatizado recientemente, como por ejemplo por una aguja de EMG, o que esté afectado por una enfermedad preexistente, como una compresión nerviosa.
Por lo general, no se necesita dejar de ingerir alimentos ni ninguna otra preparación especial.
La molestia que se siente durante la biopsia es generalmente poca o ninguna, aunque se pueden experimentar sensaciones de presión o "tirón".
Cuando se inyecta la anestesia, se puede experimentar una sensación de ardor o una punzada (antes de insensibilizar el área) y, cuando desaparece el efecto de la anestesia, el área puede doler alrededor de una semana.
Una biopsia del músculo se puede realizar para identificar o detectar:
Una biopsia muscular también se puede hacer para diferenciar entre trastornos nerviosos y musculares.