Este es un procedimiento quirúrgico que refuerza la pared vaginal anterior con el fin de reparar un cistocele (hundimiento de la vejiga dentro de la vagina) o un ureterocele (hundimiento de la uretra dentro de la vagina). Un rectocele (protuberancia del recto dentro de la vagina) se repara reforzando la pared vaginal posterior.
Reparación A/P; Reparación de la pared vaginal; Reparación de la pared vaginal anterior y/o posterior; Colporrafía anterior y/o posterior
Para llevar a cabo la reparación vaginal anterior, se hace una incisión a través de la vagina con el fin de liberar una porción de la pared vaginal anterior (frontal) que está adherida a la base de la vejiga.
El tejido de soporte que está entre la vagina y la vejiga se pliega y se sutura para llevar la vejiga y la uretra a una posición apropiada. Este procedimiento tiene diversas variaciones que pueden ser necesarias sobre la base de la severidad del prolapso (protuberancia o hundimiento).
Este procedimiento se puede realizar utilizando anestesia general o raquídea y es posible que después de éste, a la paciente se le deje puesto un catéter de Foley durante 1 o 2 días. Inmediatamente después de la cirugía, se suministra una dieta líquida, seguida por una dieta regular cuando se recupere la función intestinal normal. Se pueden prescribir reblandecedores de materia fecal y laxantes para evitar el esfuerzo con las deposiciones, ya que esto puede ocasionar tensión sobre la incisión.
Se puede realizar un procedimiento similar en la pared posterior de la vagina para reparar un rectocele.
Este procedimiento se utiliza para reparar el prolapso o hernia de la pared vaginal que se presenta con el ureterocele o el cistocele. Esta cirugía en sí no trata la incontinencia de esfuerzo, se necesita un procedimiento adicional para mujeres que presentan incontinencia urinaria de esfuerzo junto con un cistocele.
En los casos leves de cistocele el médico puede recomendar que se pruebe inicialmente con ejercicios de los músculos del piso pélvico antes de recurrir al tratamiento quirúrgico. En algunas mujeres, se puede utilizar un pesario (un dispositivo que se coloca en la vagina para contener el prolapso) para evitar la cirugía.