La cirugía cardíaca mínimamente invasiva se refiere a varios métodos para realizar derivaciones en arterias con obstrucciones críticas. Estos procedimientos mínimamente invasivos son menos difíciles y riesgosos que la cirugía a corazón abierto convencional, como el injerto de derivación de la arteria coronaria (CABG, por sus siglas en inglés). Estos procedimientos igualmente restauran la irrigación sanguínea normal hacia el corazón sin tener que detener el corazón ni conectar al paciente a un sistema de circulación extracorpórea.
En la actualidad, hay tres tipos de estos procedimientos:
Los pacientes que se someten a uno de estos procedimientos en lugar de la cirugía a corazón abierto tienen un riesgo menor de complicaciones asociadas con el sistema de circulación extracorpórea, tales como accidente cerebrovascular, complicaciones pulmonares, problemas renales y problemas con la claridad mental y la memoria. Además de la reducción de las complicaciones, otros beneficios de este tipo de cirugía son la recuperación más rápida y la reducción de los costos hospitalarios.
Cirugía de derivación coronaria directa mínimamente invasiva; MIDCAB; Cirugía de derivación coronaria sin circulación extracorpórea (OPCAB); Cirugía con corazón palpitante; Cirugía mínimamente invasiva; Cirugía con cicatriz mínima; Cirugía de derivación coronaria asistida por robot (RACAB)
MIDCAB: Este procedimiento es apropiado para pacientes que presenten obstrucción de las arterias en la parte anterior del corazón (la arteria anterior izquierda descendente y sus ramificaciones). El procedimiento permite al cirujano realizar la cirugía de derivación sin tener que abrir el esternón. Se hace una incisión en el lado izquierdo del pecho del paciente para exponer el corazón, pero a diferencia de la cirugía a corazón abierto convencional, la incisión es mucho más pequeña. Después de separar los músculos en el área y retirar una pequeña porción de la parte frontal de la costilla (cartílago costal), el cirujano cierra temporalmente la arteria que está por debajo y libera su extremo inferior. Se hace una abertura en el pericardio, la cubierta del corazón, y se le fija un dispositivo a éste para reducir su movimiento. Finalmente, el cirujano conecta la arteria por debajo de la obstrucción a la arteria anterior izquierda descendente o a una de sus ramificaciones. Una vez que se reabre la otra arteria bajo el cartílago costal, el flujo de sangre esquiva o evita la obstrucción e irriga el corazón. Para este procedimiento, no se requiere un sistema de circulación extracorpórea.
Este procedimiento ofrece los beneficios de la cirugía a corazón abierto, pero produce menos traumatismo, y la recuperación puede ser parecida a la de los pacientes sometidos a angioplastia. Lamentablemente, este procedimiento se limita a unos cuantos pacientes que necesiten sólo una o dos derivaciones.
OPCAB: Durante este procedimiento, el cirujano tiene que abrir el tórax practicando una incisión y abrir el esternón. Sin embargo, no se utiliza un sistema de circulación extracorpórea. Durante el procedimiento, el cirujano hace una incisión para abrir el tórax del paciente y exponer el corazón. Se toma una vena o una arteria de una de las piernas del paciente para hacer la derivación y, al igual que con el procedimiento MIDCAB, se utiliza un dispositivo para restringir el movimiento de partes del corazón, de tal manera que el cirujano pueda operarlo mientras éste aún sigue latiendo. El cirujano puede reparar de 4 a 5 vasos en el corazón palpitante durante el mismo procedimiento.
La utilización de OPCAB ha crecido en forma significativa dada sus ventajas sobre otros procedimientos. En comparación con los pacientes que se someten a la cirugía de derivación cardíaca convencional, aquellos a quienes se les practica OPCAB requieren menos transfusiones de sangre, pueden tener un menor riesgo de sufrir accidente cerebrovascular, tienen un período de hospitalización más corto después de la cirugía y pueden reanudar sus actividades normales más rápidamente.
Las cirugías MIDCAB y OPCAB toman aproximadamente de 3 a 4 horas.
RACAB es el último avance en cirugía coronaria, en el cual los cirujanos utilizan un robot que lleva a cabo la derivación. No es necesario abrir el esternón y los cirujanos no tienen contacto directo con el paciente, sino que efectúan la operación mientras observan una pantalla de video. A medida que la tecnología avance más, es posible que los cirujanos realicen derivaciones coronarias desde un sitio distante, es decir, desde otro cuarto o desde otro lugar geográfico.
MIDCAB: Debido al tamaño limitado de la incisión de la MIDCAB, sólo ciertos pacientes son candidatos aptos para el procedimiento:
1. Pacientes con obstrucción en una o dos arterias coronarias ubicadas en la parte anterior del corazón, pero que se consideren de alto riesgo para una cirugía de derivación convencional o para una angioplastia con globo.
2. Pacientes que aparte de esto sean sanos, pero que tengan una obstrucción en una o dos arterias coronarias que estén ubicadas en la parte anterior del corazón.
En general, todo paciente con enfermedad de las arterias coronarias es candidato para la OPCAB. Sin embargo, en los pacientes jóvenes con arterias coronarias pequeñas y que necesiten varias derivaciones, o aquellos cuyo corazón no puede tolerar que sea manipulado durante el procedimiento, es preferible utilizar la técnica tradicional del CABG. En la actualidad, los siguientes pacientes con enfermedad de las arterias coronarias son candidatos potenciales para OPCAB:
1. Pacientes con funcionamiento cardíaco deficiente (fracción de eyección muy baja)
2. Pacientes con neumopatía severa (enfermedad pulmonar obstructiva crónica EPOC, y enfisema)
3. Pacientes con nefropatía aguda o crónica
4. Pacientes con riesgo alto de sufrir accidente cerebrovascular
5. Pacientes con calcificación de la aorta
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