Es un examen de la parte inferior del recto. El médico utiliza un dedo lubricado y enguantado para revisar si hay anomalías.
DRE
El médico primero examina la parte exterior del ano buscando hemorroides o fisuras. Luego, se coloca un guante de látex e inserta un dedo lubricado en el recto. En las mujeres, este examen puede hacerse junto con un examen pélvico.
El médico le pide al paciente que trate de relajarse antes del examen y de respirar profundo durante la inserción del dedo en el recto.
Puede sentirse una leve incomodidad durante este examen.
El examen se realiza por diversas razones, pero se hace con mayor frecuencia como parte de un examen físico anual de rutina tanto en hombres como en mujeres.
En los hombres, el examen se emplea para examinar la próstata, buscando agrandamiento anormal u otros signos de cáncer de próstata.
En las mujeres, un tacto rectal se puede llevar a cabo durante un examen ginecológico de rutina.
Un tacto rectal también se hace con el fin de recoger muestra de material fecal para buscar sangre oculta en heces, como parte de la detección sistemática de cáncer colorrectal.
Este procedimiento también se realiza antes de otros exámenes, como la colonoscopia, para constatar que nada esté bloqueando el recto antes de insertar un instrumento.