La reconstrucción del ligamento cruzado anterior generalmente es una cirugía que tiene mucho éxito. Una ruptura en el LCA solía ser una lesión que acababa con la carrera de muchos atletas, pero el mejoramiento que se ha hecho en este procedimiento y en la rehabilitación ha llevado a que se presenten resultados notablemente mejores. Estos mejoramientos han provocado menos dolor y rigidez, menos complicaciones y tiempo de recuperación más rápido. La mayoría de las personas quedan con una rodilla estable que no cede después de la reconstrucción del LCA.
Después de la cirugía, es posible que la persona tenga que usar un dispositivo ortopédico para la rodilla durante las primeras 1 a 4 semanas e igualmente puede ser necesario el uso de muletas durante este tiempo. A la mayoría de los pacientes se les permite mover la rodilla inmediatamente después de la cirugía para ayudar a prevenir cualquier rigidez. El dolor generalmente se maneja con medicamentos.
La fisioterapia puede ayudar a que muchos pacientes recuperen el movimiento y la fortaleza en la rodilla. La terapia puede durar de 2 a 6 meses.
Qué tan pronto puede la persona reiniciar actividades, como regresar al trabajo, dependerán de la ocupación, pero se puede dar en cualquier momento desde unos cuantos días a unos cuantos meses. El retorno completo a las actividades y deportes toma generalmente de 4 a 6 meses.