El paciente puede recibir anestesia general (está inconsciente y sin dolor) o anestesia regional que evita que el brazo sienta dolor. A los pacientes que reciben anestesia regional también se les administran medicamentos que los ayudan a relajarse durante la operación.
El cirujano ortopédico hace una incisión, usualmente por detrás de la parte superior e inferior del brazo, para exponer la articulación del codo. El cirujano retira el extremo inferior o epífisis del hueso en el brazo (húmero) y el extremo superior del hueso grande en el antebrazo (cúbito), junto con cualquier tejido dañado.
El cirujano ortopédico perfora luego una porción del centro del húmero y del cúbito e inserta una parte de la articulación artificial dentro de cada hueso. Estas articulaciones artificiales constan de dos cañas hechas de metal de alta calidad y van unidas con una bisagra de metal y plástico que les permite doblarse. Además, estas articulaciones artificiales vienen en diferentes tamaños para ajustarse al paciente.
Luego, el cirujano une las dos cañas con el sistema de bisagras, cierra la herida con puntos de sutura, aplica un vendaje y podría colocar una férula en el brazo para darle estabilidad.
La cirugía de reemplazo de codo se puede realizar cuando la articulación del paciente ha sufrido un daño grave. Las causas de este daño abarcan, entre otras:
Rolf O, Gohlke F. Endoprosthetic elbow replacement in patients with solitary metastasis resulting from renal cell carcinoma. J Shoulder Elbow Surg. 2004;13(6):656-63.
Van der Lugt JC, Geskus RB, Rozing PM. Influence of previous open synovectomy on the outcome of Soutdr-Strathclyde total elbow prothesis. Rheumatology. 2004;43(10):1240-5.