El sangrado de la mayoría de las heridas puede detenerse aplicando presión directa sobre la herida. Esto evita la interrupción del suministro sanguíneo al miembro afectado. Cuando el sangrado es severo y una arteria principal ha sido afectada, la presión puede resultar insuficiente y puede ser necesario colocar un torniquete.
Fecha de revisión: 7/18/2007
Versión en inglés revisada por: Eric Perez, MD, Department of Emergency Medicine, St. Luke's-Roosevelt Hospital Center, New York, NY. Review provided by VeriMed Healthcare Network.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.